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Declaraciones sobre la aprobación de la guía del aborto terapéutico

Diálogo de Fe
Sábado 28 de junio

Armando Canchanya: Cómo están amigos, bienvenidos, aquí estamos en nuestro Diálogo de Fe de todos los sábados. El Cardenal Juan Luis como siempre con nosotros, buenos días.

Cardenal Juan Luis Cipriani: Muy buenos días. Un día desde el punto de vista religioso muy bonito porque es la Fiesta del Inmaculado Corazón de María, ayer celebramos el Sagrado Corazón de Jesús. Los dos corazones más grandes que hay en toda la dimensión de la creación. Corazón quiere decir amor, perdón, bondad; es decir, estamos celebrando ese compromiso que hace Dios diciendo “Te quiero porque te quiero. No gano nada al quererte. Quiero decirte que empeño mi palabra diciéndote que siempre estaré cerca de ti para ayudarte, siempre estaré cerca de ti para que tus problemas me interesen”. Ese compromiso de Dios tan grande, nos dice la Escritura, que se manifestó enviando a su hijo Jesucristo para que muriendo en la cruz salió de su corazón sangre y agua. Lo mismo cuando nos habla de María “Siete espadas atravesarán tu corazón”. Se habla de todo ese amor y se habla también del dolor. Ese corazón de Jesús es un corazón que habitualmente sufre y lo hace por nosotros. Esto es muy importante meditarlo: Hay que saber que Jesús te ama y hay que saber que Jesús sufre cuando te portas mal. No es una cosa puramente romántica, es como cuando una mamá sufre cuando ve a su hijo enfermo o cuando una abuelita sufre al ver a sus nietos o cuando un muchacho pierde a un amigo o tiene un enfermo cerca, el corazón sufre. En el caso de Jesús y de María hemos sabido a través de revelaciones cómo se presenta el corazón de Jesús con sangre y cómo María dice: “Dejen de ofender al corazón de mi hijo”. Entremos a ese mundo, porque tarde o temprano estaremos delante de Dios. Piensa un momento: El corazón de Jesús me ama, me conoce, me comprende, me ayuda, me guía, siempre. Lo que no es siempre es que yo lo haga. Hay que tener el coraje de decir que a veces cuando cometemos el pecado le estamos diciendo al Corazón de Jesús Ándate, déjame en paz, no te quiero, te odio. Es muy fuerte pero hay que despertar la consciencia del mundo contemporáneo, porque sino estamos en una especie de adormecimiento.

Armando Canchanya: Es un corazón que da pero que también recibe afecto. Eso me hace acordar por qué Dios necesita que uno lo busque, lo quiera, lo glorifique.

Cardenal Juan Luis Cipriani: Dios no necesita. Es Dios quien quiere compartir. Su alegría es estar con sus hijos, los hombres, son sus criaturas. Él le ha dado a todos la vida, somos hijos de Dios por la creación, de alguna manera Él ha intervenido en decir “Quiero que existas”. Su felicidad es compartir esa maravilla de la vida humana, de la libertad, con millones y millones de hombres y mujeres a lo largo de la historia. Ese compartir su felicidad a Dios le da mucha alegría. Compartir nuestra felicidad con nuestros hijos, con nuestros amigos, con nuestros padres, con nuestros compañeros, también nos da alegría. Esa alegría y esa felicidad se comparten. El Corazón de Jesús está enamorado de la criatura humana. Esos porqués no salen de la mente humana, estamos delante de Dios, nos acercamos pero también nos parece normal el decir ¿Por qué la mamá quiere a su hijo? Hay muchas respuestas, pero es su mamá. ¿Por qué un hijo quiere a su madre? Y cuando no la quiere, ¿por qué no la quiere? Lo único que hace que Dios pueda apartar la mirada de su hijo es el pecado. Cuando Jesús en la cruz está ese corazón sufriendo por nosotros le dice a su Padre: “¿Por qué me has abandonado?” Ahí tienes un por qué. Porque Jesús ha puesto en su hombros hasta la sensación de pecado sin haber pecado nunca para experimentar lo que es el dolor de sentir que Dios como que lo ha abandonado. Es tan absoluta la identificación, Dios quiere sufrir con cada uno de nosotros lo que un hombre, cuando se da cuenta que ha abandonado a Dios, sufre.

Ese corazón de Jesús, que ayer lo celebrábamos, es una devoción que ha convertido a millones y millones de hombres y mujeres. En el pasado había esa consagración del hogar al Corazón de Jesús y había esa imagen que se ponía en las casas. Ojalá todos los que nos escuchan pudieran volver a esa maravillosa devoción, renovar la consagración de la familia, del hogar, al Corazón de Jesús, que es un rostro de Cristo señalando su corazón que se ve fuera. Y hoy el Inmaculado Corazón de María. Su corazón late al mismo ritmo que el corazón de su hijo. Más aún, cuando Jesús estaba en el vientre de su madre el Corazón de María y el sistema de María alimentaban a ese hijo que había engendrado por obra y gracia del Espíritu Santo. Hay que pensarlo: Empieza a sentir el latir del corazón de Jesús y María junto al tuyo. Cómo vas a estar de mal humor, cómo vas a estar triste, cómo vas a estar desanimado, si Jesús te quiere, si María siempre está contigo. Simplemente una buena confesión si es necesario, pero siempre es necesario el momento de decir Jesús, ten compasión de mí. Corazón Inmaculado de María, acógeme, perdóname, enséñame a ser bueno, protege a mis hijos, protege a la familia. Son muchas referencias que requieren de la fe.

Armando Canchanya: Vamos a una pausa.

 


Armando Canchanya: Cuando uno piensa en María piensa en un corazón sufrido, ¿no?

 

Cardenal Juan Luis Cipriani: Sí, quería justamente dirigirme a todas las mamás y a todo ese pueblo peruano para que no nos dejemos engañar. Hay una decisión que ha tomado la ministra de Salud. Personalmente, no quisiera estar en su pellejo, tarde o temprano estaremos delante de Dios que juzgará con absoluta bondad y verdad las decisiones que tomemos. No es un problema de si el aborto terapéutico había que reglamentarlo porque la Ley Penal desde el año 1924 ya la había despenalizado, es algo más complejo. En primer lugar, quiero decir que desde el año ‘24 hasta el 2014 la medicina ha evolucionado muchísimo, por lo tanto esa situación que esta guía de cómo matar a la criatura hasta las 22 semanas (5 meses y medio), en muchos casos esas criaturas hasta con una cesárea se puede intentar salvarla. Esas situaciones de ‘o se muere la madre o se muere la criatura’ son mínimas. En primer lugar manipulan las encuestas instituciones internacionales. Quiero decir con toda claridad que esta decisión de la ministra tiene mucho que ver con la presión internacional de instituciones que están imponiendo de manera imperialista. La medicina no está pidiendo esto, la medicina no necesita esta guía de cómo matar hasta las 22 semanas. Mamás, no permitan que les hagan firmar la muerte su hijo, tengan valentía, la vida siempre está en manos de Dios. Nosotros podemos y existe una manera de medicamente intentar salvar a la madre y al hijo.

En segundo lugar, no estamos hablando de un tema religioso, estamos hablando de la defensa de la vida, es un tema de la Ley Natural. No hace falta conversar para defender la vida, no hace falta conversar para que haya el derecho de circulación por las calles, no deberíamos tener que hacer leyes, las hacemos para impedir el delito. Pero es de Ley Natural no matar. Esta guía técnica es cómo entrar para matar a la criatura. Yo recuerdo y tengo que decirlo: Antes de las elecciones presidenciales conversé con los diferentes candidatos y uno de los temas que hablamos fue este tema del aborto. El presidente Humala y su esposa Nadine, que estuvieron en mi casa, sí se comprometieron que este tema no se aprobaría en su gobierno. Ahora pueden decir que es una parte simplemente terapéutica. No, en su gobierno se está aprobando esto. Y en la cabeza de la ministra de Salud, acompañada del ministro Figallo y de la ministra Omonte. Son los tres líderes que se han presentado para decir: “Sí se pueden matar a las criaturas”.

Lo otro es que yo no tengo temor a que salgan a gritar en los diarios. Dirán que el oscurantista, dirán que por qué no habló así cuando las intervenciones quirúrgicas de esterilizaciones en la época del presidente Fujimori. En esa ocasión, lo diré con el permiso de la audiencia, dije que querían convertir el país en un burdel y hoy lo repito, porque esas mujeres que siempre dicen “Es una mujer pobre que está en las últimas y va a sufrir y que no tiene plata”, todo eso es mentira. Arregle usted la huelga y arregle usted la situación de sus médicos y ponga hospitales porque el sentido que tiene el ministerio de Salud es proteger la salud no eliminarla.

Aquí lo dice como criterio fundamental. Dice la guía que el esfuerzo del personal de salud en la atención del embarazo es proteger la vida y la salud de la gestante y del feto. Si ese es el principio entonces no sé por qué después dice cómo matar al feto. En algunos casos son cosas que son conocidas como cuando hay un embarazo fuera del útero eso ya se sabe que no es viable. Pero cuando se habla con tanta sencillez, por ejemplo: “Cualquier otra patología materna que ponga en riesgo la vida de la gestante o genere en su salud un mal grave o permanente debidamente fundamentada por la Junta Médica”. Cuánta plata va a correr en las juntas médicas para conseguir el visto bueno para poder matar a la criatura. No podemos jugar.

Armando Canchanya: Estamos hablando de la participación no de un médico sino de tres me parece.

Cardenal Juan Luis Cipriani: Hay todo un sistema que francamente no se trata de discutir punto por punto ahora. Pero definitivamente la decisión es una guía de cómo eliminar una vida. También quiero decir que no en niveles de mucha pobreza sino al revés, de gente más pudiente, no necesitan la guía ni nada, van a una clínica y lo hacen. En la gente más humilde no conozco a una mujer que haya dicho Tienes este problema, firma aquí autorizando que eliminemos a tu hijo.

Armando Canchanya: Usted no cree que es una manera, planteado como lo ha planteado la ministra, de evitar que mueran dos.

Cardenal Juan Luis Cipriani: No, no lo creo, porque esa ministra se ve que de medicina sabe poco. Hay un principio de moral que es este acto que tiene doble efecto. Yo conozco a una persona cercana que le descubren un cáncer y estaba embarazada, el médico le dice: “Estamos corriendo este riesgo”. Ella dice: “Retrasemos mi tratamiento para que evolucione el feto hasta un tiempo en el que ya se pueda salvar”. Ella decide voluntariamente unos meses el tratamiento. Hoy ella y su criatura y otra criatura más que tiene salieron adelante. Era un riesgo pero decidió cuidarse sin que la medicina pueda hacer daño a esa criatura. En muchas ocasiones habrá riesgos, pero la medicina está para cubrir los riesgos. La medicina está para curar, para salvar. El que haya una declaración muy bonita de principios y que se diga después con tanta sencillez que “cualquier otra patología podrá ser ocasión de una intervención y cuando una junta dice que no se puede hacer el aborto la paciente puede recurrir a una segunda junta”, o sea que busca quién está de acuerdo y quién recibe una coima para poder afirmar que vas a matar a la criatura.

Armando Canchanya: Lo que se dice es que en realidad esto estaba vigente desde 1924 y que se le estaba negando el derecho a la mamá de poder decidir sobre algo que ya no era delito desde hace ya 90 años.

Cardenal Juan Luis Cipriani: Eso no necesitan ponerlo en una guía porque tampoco está penalizado que yo en defensa propia puedo matar a cualquier persona. Ya los médicos saben que determinados casos como el embarazo ectópico, eso es prácticamente inviable, no necesitan guía, eso no va adelante; en otros casos no hay feto.

Armando Canchanya: Pero igual después les abrían un proceso…

Cardenal Juan Luis Cipriani: No le abrían proceso a nadie. Esto es una presión de una manera de vivir, es una manera de imponernos que la vida es nuestra, que la mujer es dueña de su vida, que el niño no es dueño de su vida y que por lo tanto podemos eliminar al que no ha llegado. Lo triste es que quienes han aprobado esto sí pasaron la prueba del aborto. Y ahora los que ya viven quieren decidir sobre los que no viven. Hagamos una consulta a todos los que hemos matado con el aborto, porque los que estamos hablando tenemos la suerte que nos dejaron vivir. Mi madre tuvo 11 hijos, no sé cuántas veces estuviera en riesgo. Tampoco hay que insultar y desacreditar a todo el mundo, pero sí hay que decir Sinceridad, estamos hablando de la vida humana y la vida del más desprotegido. No sigamos estas mentiras de Flora Tristán y de todas estas otras feministas que hace tiempo están detrás del aborto. Por eso digo que no quisiera estar en el pellejo de toda la gente que interviene en este tema.

Armando Canchanya: Usted ha dicho que el presidente se comprometió con usted. Esto es lo que le dijo en una conversación privada y lo está revelando.

Cardenal Juan Luis Cipriani: No es ninguna conversación privada. Lo dije en una nota de prensa que la tengo escrita y la publiqué, que había tratado el tema del aborto, del matrimonio de los homosexuales y de la educación católica. Son temas que de alguna manera le corresponden a la Iglesia su preocupación. En esos tres casos me dijo: “No habrá ninguna dificultad, mi gobierno no tiene esto”, si era verdad o no ya es su problema, pero la palabra se cumple. Sí quiero decir que había un compromiso de no ir adelante en ningún aspecto que era promover el aborto. Pero mira, tenemos una huelga de enfermeras, tenemos una huelga de médicos. Señora ministra, arregle su portafolio, cuide la salud, hay hospitales donde no hay medicamentos, hay emergencias donde es como un estadio de futbol donde están todos. De una vez entremos a cuidar la salud y no sigamos como un señor de las Naciones Unidas que decía: “El Perú no está a la altura del progreso de las naciones más desarrolladas”. Ni quiere estarlo. No queremos ser líderes en aborto, no queremos ser líderes en la falta del crecimiento poblacional que es una tragedia en Europa que la suplen con gente de África, con sudacas sudamericanos, con gente del Este de Europa; se van abasteciendo porque sus mamás no quieren tener más hijos. No podemos ir detrás de lo que llaman progreso. Eso no es progreso. El Perú está mucho mejor en el campo moral y por eso el Arzobispo, el Cardenal, le dice a todas las mamás y a las familias: Cuiden a sus hijos. Y a esos señores encargados de la salud pública: Sean más respetuosos, no es problema de religión, es Ley Natural.

Le pido al Corazón de Jesús y de María: Da paz, da serenidad, da sabiduría y ojalá que tengan tiempo de saber rectificar si se han equivocado. Que Dios bendiga a todos. La bendición del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. A todas las mamás, a todas esas criaturas, a todas esas personas encargadas de definir las cosas para que tengan criterio, sabiduría y más responsabilidad. Gracias.

* Ver la nota informativa.