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“Agradecemos la solidaridad y el voluntariado de nuestra gente”

En el programa Diálogo de Fe del sábado 8 de abril, el Cardenal Juan Luis Cipriani agradeció a todas las personas que se han mostrado solidarias con nuestros hermanos afectados por las lluvias en el Perú. Habló también sobre las actividades que se realizarán en el Centro Histórico de Lima por la Semana Santa.

Destacó la ayuda que ha venido recibiendo y canalizando el Arzobispado de Lima a través de la Vicaría de la Caridad – Cáritas Lima y de los grupos de voluntarios en toda la arquidiócesis.

“Nosotros hemos estado presentes con más de 200 voluntarios visitando la zona de Carapongo, Huarmey, Santa Rosa de Quives, llevando alimentos no perecibles que habíamos conseguido a través de una gran colecta en todas las parroquias de Lima. Durante estos días hemos estado atendiendo en un lugar que instituimos en Huachipa, como un lugar de acogida, donde se han estado atendiendo con 400 raciones diarias de comida. Pero además de eso, ha sido muy generoso de muchas empresas, por ejemplo de Cencosud, que nos han dado una cantidad enorme de alimentos no perecibles y hemos enviado a la Arquidiócesis de Piura, Chulucanas, Catacaos, Chiclayo, Trujillo. Hemos mandado más de 400 toneladas fundamentalmente de agua, comida, colchones, picos, palas. Es momento de agradecer y siempre resaltar esa característica de nuestra gente, que es la solidaridad y el voluntariado”.

“Esto ha permitido que muchos jóvenes de Lima de diferentes grupos y de todos los niveles sociales, se agruparan para ir a entregar y vivir ese momento duro. Al regresar todos dicen “Qué buena es nuestra gente”. Aflora, en el momento de la dificultad y el sacrificio, un deseo de colaboración y de cercanía, que contrasta con las discusiones, odios, cóleras, intrigas, que a veces uno ve y dice Nuestro pueblo no es así”

Del mismo modo, recalcó que ahora viene una tarea urgente del Estado en todos sus niveles para salvaguardar la salud y la seguridad de estas personas.

“La emergencia de salud es inmediata y debe ser muy rápida porque toda esa situación de basura, de vivir a la intemperie, en medio de los animales, y el calor y el agua estancada, un sistema inmediato de prevención. Nosotros lo que hemos hecho y seguimos haciendo es dar de comer al hambriento, darle un colchón, darle una protección, darle agua; y ahora un pico, una lampa, para que puedan limpiar su casa. Quiero agradecer a toda esta gente no solo de Lima sino del Perú entero, que se ha movilizado confiando en Cáritas”.

Imágenes de la ayuda de Cáritas Lima.

Un Rosario por el Perú

Señaló también que junto con toda la ayuda material en esta situación tan dura que se viene viviendo, la oración es un elemento importante para poder salir adelante ante las dificultades.

“Justamente estamos teniendo lo que hemos llamado Un Rosario por el Perú, el día de mañana domingo a las 5 de la tarde en la Plaza de Armas, para pedirle a nuestra Madre Santa María, cada uno por sus preocupaciones, pero nos iremos a esos rincones donde hermanos y hermanas nuestros, jóvenes y ancianos, han pasado y pasan momentos duros; ahí vemos lo material y lo espiritual”.

“Sin perdón no hay amor”

Sobre el mensaje del Papa Francisco, se refirió a los valores de la esperanza, el perdón y la humildad, que se deben tomar en cuenta de manera especial en este tiempo que se inicia la Semana Santa.

“El Papa ha dicho esperanza, que tiene aplicaciones prácticas; por ejemplo dulzura en el modo der hablar, en el modo de tratar a la gente, en la expresión de los ojos y la cara, o llegar a la casa Hijito, ven para acá; no esa dureza áspera que con frecuencia uno ve en las costumbres de hoy. Luego ha dicho perdón; una sociedad, una familia, un ambiente como aquí en la radio, en cualquier lugar, donde no exista el perdón es un infierno; el perdón es como el oxígeno del amor; si no hay perdón el amor no respira; si no hay perdón el amor está muerto. Y también nos habla de humildad; aquí hay dos alternativas: “Te serviré, mi Dios, porque te amo con todo mi corazón, con toda mi alma”. O el “No te serviré”; ahí viene la primera pregunta ¿Crees en la existencia de Dios? Ese Dios se ha hecho hombre. Y no solamente es mi padre, sino es mi Salvador. Hay como dos grandes caminos que vale la pena hacer un examen ahora que se inicia la Semana Santa.

Vive tu Semana Santa

En otro momento dio a conocer las actividades que se realizarán durante la Semana Santa en el Centro Histórico de Lima y exhortó a todos a vivir este momento de forma trascendental en la propia familia y en nuestras vidas.

“Mañana empieza con el Domingo de Ramos, que será a las 10:30 de la mañana en el Sagrario, hay una procesión como recordando la procesión de Jesús en Jerusalén; luego la Santa Misa en la Catedral, se lee la Pasión. Y a las 5 de la tarde un Rosario por el Perú, no solamente nosotros sino en mucho lugares del Perú nos juntaremos para pedirle a Santa María sobre todo por esta situación difícil. El martes imágenes muy bonitas que tenemos en los monasterios van saliendo en procesión. Luego el jueves a las 10 de la mañana todos los sacerdotes renuevan su promesa delante del obispo, ahí nos reuniremos en la Catedral. Por la tarde, un momento tan maravilloso, el lavatorio de los pies; Jesús, Dios, lava los pies, una señal visible que nos dice: “Si tú quieres ser como yo, sirve, yo he venido a servir”. El viernes Santo tenemos el Sermón de las Tres Horas, saldrá temprano el Señor de los Milagros. Al final, el día sábado tenemos esa Vigilia, que es una ceremonia bien bonita porque es toda oscura la Catedral y se enciende una luz. Y acaba con el esplendor del Gloria. Si se acercan por la Catedral podrán participar. Y los que aprovechan para estar con su familia y viajar, maravilloso plan, pero recordar qué está ocurriendo; no tengas miedo de entrar al silencio de tu alma”.

“Estamos todos cerca de esta Semana Santa. Le pido a Él y le pido también por todos ustedes: Jesús, ayúdame a vivir junto a Ti esos días de dolor, de Pasión, de gozo, de Resurrección. Quien mejor que la Virgen, Madre mía, tú estuviste muy cerca; dame ese silencio interior para aprender a amar, a perdonar, a comprender y a bendecir a esos hermanos nuestros que están pasando momento difíciles y que se han quedado sin casa, en medio de la dificultad. Señor, rezamos por ellos, pero acompáñalos. Finalmente, un saludo a todos los obispos que han estado muy alertos procurando ayudar a su gente”.