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La familia es la principal portadora de la fe

“La pedagogía que hace que nuestra patria sea fiel a su herencia, a su tradición, a sus costumbres, depende absolutamente de la institución de la familia. Por eso, la presencia de estos jóvenes del grupo juvenil de la Hermandad del Señor de los Milagros de Nazarenas, animados por sus padres o sus abuelos, en una tradición de siglos, nos hace ver cómo la familia es portadora de esos valores que no se deben perder”. Con estas palabras el Cardenal Juan Luis inició la homilía en la Misa del domingo XXIII del tiempo ordinario, el 10 de setiembre del 2017; la cual con la presencia del grupo de niños y jóvenes de la Hermandad del Señor de los Milagros de Nazarenas y de los miembros del Grupo Especial de Inteligencia del Perú (GEIN).

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El Señor de los Milagros cuida la familia

El Cardenal agradeció a los dirigentes de la Hermandad del Señor de los Milagros de Nazarenas por el cuidado que tienen con esta tradición con los niños, que se inició hace 15 años y que tiene su cimiento en la familia.

“Es en la familia, en ese ambiente, donde hemos aprendido a caminar, a pensar, a trabajar, a ser honestos, a ser leales. Es ahí en el recuerdo de nuestros padres y abuelos donde nos hablan de la lealtad a esos principios recibidos en el hogar. Por eso así lo quiso Dios; así quiso que la familia fuera una institución tutelar en la educación de los hijos. Por eso cualquier acto que debilita o que pretende dañar la institución familiar es un gravísimo atentado contra la sociedad”.

Así mismo, pidió a los fieles a entender, de una manera más profunda, el sentido que tiene la familia en la sociedad.

“No es el momento de los matices, no es el momento de las estadísticas y de los dramas; es el momento de reconocer: soy una criatura, tengo un creador, tengo un padre, tengo una patria, tengo una identidad, tengo el peso de una responsabilidad y cada uno dará cuenta de esa responsabilidad. Y para eso está la sociedad, para velar por esos valores que son permanentes, que no se deciden por mayoría o minoría de votos. La familia, el matrimonio constituido entre un hombre y una mujer, el valor de la vida desde el seno materno hasta el final natural, son principios que nos permiten lanzarnos a un futuro; lanzarnos a propuestas educativas, propuestas económicas, propuestas sociales desde la firmeza y fortaleza de estos principios no negociables; como decía el Papa Benedicto XVI. Por eso una sociedad sin hogar se destruye; una patria sin familia se disgrega, se divide”.

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La reconciliación exige arrepentimiento

En otro momento, saludó el valor patriótico de todos los miembros del GEIN y pidió a los peruanos a buscar una verdadera reconciliación nacional. Esto a pocos días de conmemorarse un año más de la captura del líder terrorista, Abimael Guzmán.

“La violencia no tiene espacio en un estado de derecho; y por eso cuando se habla de reconciliación -lo decía el Papa hace unos días en Colombia: La reconciliación no es una palabra abstracta; si fuera así, una palabra vacía, solo traería esterilidad y más distancia. Cuando la tentación de la venganza sigue dando vueltas en el ambiente, no hay reconciliación; es hipocresía, es mentira ideológica para continuar la violencia. Y esto no es discurso político, sino discurso cristiano. La reconciliación exige arrepentimiento, deseo de cambio, abandono de unas prácticas políticas que llevan en su interior la violencia, la muerte y el terror. Por eso, la reconciliación exige reconocer el error, el pecado; arrepentirse, abandonar el odio y la violencia, la venganza; la reconciliación exige, si se quiere ir por ese camino, un cambio difícil y valiente.

“Y la pregunta sigue en el ambiente: ¿Es acaso que estamos reconciliados? No, no nos engañemos más, la palabra se repite mucho pero no estamos unidos, nos sigue dividiendo el terrorismo que sigue moviéndose por lo bajo; y algunas ideologías se aprovechan de ese movimiento para generar desorden y confusión; y no sé, no me atrevo a decirlo, si algunos políticos lo aprovechan. Esta no es la reconciliación que predica la Iglesia, la reconciliación que nos pide Cristo no es sinónimo de injusticia, ¡no! La reconciliación exige respetar los valores propios de la sociedad, de esta sociedad católica unida, respetuosa, acogedora, buena; de ese pueblo que respira deseos de vivir en paz”.

Estuvieron presentes en la Misa, el presidente del Congreso, Luis Galarreta; la vice presidenta del Perú, Mercedes Araoz; los congresistas Luz Salgado, Marco Miyashiro, entre otros; el Vicealmirante Luis Giampietri; el mayordomo General de la Hermandad del Señor de los Milagros de Nazarenas, Manuel Orrillo; entre otras autoridades.

Cabe recordar que el Grupo Juvenil de la Hermandad del Señor de los Milagros de Nazarenas está integrado por los hijos y nietos de los miembros de las 20 cuadrillas, de los hermanos honorarios; y por las hijas y nietas del Grupo de Cantoras y Sahumadoras.