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Diálogo de Fe: “La santidad es una vocación a tener la camiseta de Cristo puesta”

Diálogo de Fe
Sábado 7 de octubre

Armando Canchanya: Cómo están amigos, muy buenos días y muy bienvenidos ya estamos aquí por supuesto listos para acompañarlos, a esta hora, hoy día en el que por supuesto tenemos varias cosas que comentar, además saben ustedes que estamos de aniversario aquí en RPP, gracias a ustedes que se ha podido llegar a tantos años de radiodifusión; estamos como siempre con el Cardenal Juan Luis, ¿Cómo esta Cardenal?

Cardenal Juan Luis Cipriani: Muy buenos días, Armando. Con mucha alegría. En primer lugar quisiera dirigir unas breves palabras a Don Manuel Delgado Parker que ha sido el alma de RPP en estos 54 años, mi bendición, mi cariño y que siga ese espíritu acompañando con tanto esfuerzo este proyecto de RPP, que se ha convertido en voz de autoridad y de credibilidad en el país. Es un día especialmente bueno para rezar por tanta gente y sus familiares, los que están y los que estuvieron, para que el Señor los siga bendiciendo en esta tarea tan bonita.

Armando Canchanya: bueno y a demás Feliz aniversario a usted también, que es de la casa. Está más que muchos de nosotros.

Cardenal Juan Luis Cipriani: Así es, llevo más de 20 años.

Armando Canchanya: Bueno y a demás hablando de días importante hoy sale el Señor de los Milagros, hoy al mediodía ¿no?

Cardenal Juan Luis Cipriani: Así es, a las 12 iré para allá después del programa. Es una cosa muy bonita, es como si Jesús viniese a visitarnos. Todo el pueblo peruano siente la ilusión, la esperanza, Ya sale, Ya viene, Lo voy a ver. Es una fe muy grande porque el Señor no defrauda nunca. El Señor viene a bendecir, viene a perdonar, viene a devolverte la paz, a arreglar esa situación, que a veces en la familia en el alma está un poco zapateando. Esa bendición del Señor de los Milagros pasa por todos los rincones del país, aunque la procesión tenga un recorrido. Y muchos creo yo que hoy estamos pidiéndole recordando el próximo viaje del Papa. Unidos por la Esperanza. Señor, ayúdanos a estar unidos. Siembra en nuestros corazones esperanza. Hablando de esperanza, un buen resultado el día martes con Colombia. No creo que hagan falta milagros. Yo pienso que el equipo puede y debe. Pero Señor, bendícenos y bendice a todos para que ojalá esta alegría nos lleve a cosas tan bonitas.

Armando Canchanya: En la mañana estábamos conversando con la gente que había ido temprano a la Nazarenas; Y claro Le preguntábamos a la gente, y algunos iban y le iban a pedir al Señor de los Milagros, no digo el milagro pero por lo menos le iban a pedir que ganemos ¿Está bien hacer esas cosas?

Cardenal Juan Luis Cipriani: Está muy bien. Los enamorados van con sus enamoradas y les dicen lo mismo a sus enamoradas todos los días; nadie le dice tu eres tan aburrido. Estoy enamorado Cuando uno va a pedirle al Señor es porque creo, voy a pedir por la victoria del Señor, por mis hijos, para que yo sea más correcto, para que me perdone; porque creo. El que cree sabe lo que estoy diciendo. El que no cree, pido al Señor de los Milagros que le de fe. Lo que mueve los corazones no son solamente sentimientos pasajeros, sino que hay un arraigo profundo que es un regalo de Dios. No es que yo construya mi fe, no es que yo esté haciendo marketing de fe; Dios puso en mí un regalo, y en ti y en tantos otros. Simplemente me dice: Ven a visitarme, quiero verte. Tantas veces cuando uno va con el abuelito, con el papá ¿Cómo están las cosas? El papa quiere saber cómo están los hijos. Los temas son variados, de familia, de salud, de trabajo, de alegría, de algún cumpleaños. Al Señor de los Milagros si tú ves a la gente que va, con humildad, con una cara de verdadera devoción, es algo que en la historia de la Iglesia es único. Un Señor que sale en procesión y que en el mundo entero: en el Vaticano en la Plaza de San Pedro, en España, en Estados Unidos como en 10 ciudades por lo menos, en Japón, aquí en Latinoamérica. El Señor ha querido, a través de este regalo al Perú, que en el mundo entero en estos días podamos estar con Él más cerca. Yo lo veo así, lo siento más cerca y no es una sensación. Es la fe, es otra categoría. No es un problema psicológico o sociológico. Es la fe. Dios actúa, está a mi lado. Me prometió y cumple, no defrauda.

Armando Canchanya: Al Señor de los Milagros lo asociamos a estos favores. Acudimos para pedir cosas. ¿Usted diría que está bien?

Cardenal Juan Luis Cipriani: Está muy bien, No te preocupes, que Él responde. Tú le pides milagros y Él te dice Hijo mío, tengo ganas de ayudarte, pero cambia esta conducta, acércate un poco más a la Misa de domingo, no trates mal a tu esposa, cambia este vicio. El Señor responde. Tú le pides milagros: Sáname, trabajo, mis hijos, la salud. De acuerdo, pero Él responde. En el Evangelio vemos cuando Él estaba entre la multitud que lo seguía, los discípulos le decían: despáchalos que no hay comida, esa es la actitud normal, y el Señor dice A ver qué cosa tienen. Tienen 5 panes y 2 peces, tráelos e hizo el milagro, pero quiso colaboración. Cuando sana a ese hombre que estaba con la mano seca, el señor dice: estira la mano, él sabe que no puede estirar la mano, ese es el milagro que está pidiendo, pero el Señor dice Cree. Una vez que cree se hace el milagro. Toda esta gente y yo también, vamos a pedir. El Señor se encarga con ese amor inmenso. Como hacen los papás cuando el chico dice: papá quiero tal, y le dice: sácate buenas notas, espero verte, saluda a tu mamá, gánate ese favor que me estás pidiendo. Creo que todo esto que es tan humano también es tan divino.

También quiero, porque creo que es importante rescatar una Fiesta muy bonita. Hoy estamos celebrando a la Virgen del Rosario, porque en el año 1571, los turcos estaban acechando a Europa, iba a haber una conquista de elementos contrarios a la Iglesia Católica, que claramente querían acabar con la Iglesia Católica y el Papa San Pío V ve en el rezo del Rosario un arma para que la Virgen nos defienda y se gana la Batalla de Lepanto. Ha partir de ahí, con esa oración, la Iglesia a lo largo de los siglos dice diciendo: Recen el Rosario. Esta Virgen, esta Madre de Dios, María, en esa ocasión el Papa dice Hemos sido salvados de la conquista de una religión contraria a la fe católica, por la Virgen. A partir de entonces surge eso. El escapulario es como un hábito que me protege. Ese hábito morado del Señor de los Milagros es una señal externa que me protege. Entonces María con el rosario te protege. Rézale, te quedarás sorprendido de la bondad.

Hoy tendremos esa alegría de celebrar la salida del Señor de los Milagros, la Fiesta de la Virgen del Rosario y la ordenación de 5 sacerdotes para Lima y de 3 diáconos. Es un día gozoso, un día para decirle al Señor: Te has portado maravillosamente bien con nosotros en el Perú, en Lima, en la Iglesia. Días de gozo, días de esperanza.

Armando Canchanya: En esto de las ordenaciones, hay ordenaciones que no son personas muy jóvenes, ¿verdad? ¿Cómo le llaman?

Cardenal Juan Luis Cipriani: Les llaman vocaciones maduras, tardías, En el fondo creo que muchas veces, en estos tiempos, la gente más joven como que se demora, le cuesta decidir. Hay muchachos, siguen siendo muchachos, pero de 30 años, alguno ya de 50, que han hecho su carrera, han dejado un futuro profesional y han dicho: Señor, aquí estoy, entrego mi vida para Ti, entrego mi corazón entero a ti, esto es muy importante. Desde aquí les pido oraciones por esos sacerdotes y por esos diáconos; y por todos los sacerdotes en un día tan bonito como hoy, la Fiesta de la Virgen.

Armando Canchanya: Con eso nos vamos a la pausa. Vamos a regresar con lo que dice el Papa Francisco y también con la parte final del programa.


(Mensaje del Papa Francisco)

Armando Canchanya: Esto ocurrió hace unos días nomas.

Cardenal Juan Luis Cipriani: El Papa hace unas afirmaciones rotundas: “No seamos profetas de desgracias”, “Hay que responder a ese amor de Dios con la vida”, “Hay que ser testigos con el modo de ser”. Yo diciéndolo en unas palabras más actuales: Hay que ser personas con la camiseta puesta, ahora que se habla tanto de fútbol. La vocación a la santidad es una vocación a tener la camiseta de Cristo puesta. Esto quiere decir que la vida es lucha, para lograr los objetivos hay que luchar, hay que tener esa fuerza y no dejarse doblegar – como dice él- en la queja. Por otro lado, dejar de lado los complejos, tantas veces la falta de sentimientos que te ayudan son complejos: No puedo, no sé, tengo miedo. Hay que luchar, hay que tener fuerza y hay que tener unidad. Pero no basta tener la camiseta de Cristo, para eso, también hay que prepararse, hay que entrenarse cada día, en la oración, en cumplir tu trabajo, en ser un buen padre de familia. Y eso exige concentración. Si yo me olvido que es el cumpleaños de mi hijo, de mi mamá, de mi abuela; si yo me olvido que hoy tenía una reunión importante en el trabajo; tengo que estar concentrado. Debo reunir todas mis ilusiones alrededor de mis obligaciones. Luego debo obedecer. No se puede trabajar en equipo cuando no hay un escuchar a los demás, si creo que yo siempre tengo la razón no soy un hombre de equipo. Entonces, prepararse con la oración, con la confesión, concentrarse con ese rato de meditación de la palabra de Dios, con una actitud. Esa actitud que dice el Papa Hasta la vida.

Cuando digo que tenemos que ser hombres y mujeres de camiseta es gente que asume su responsabilidad, que no se doblega ante las dificultades, que tiene una fortaleza frente a las dificultades. Yo, por decirlo en resumen, algo de eso he visto en la selección peruana. Una actitud que es la mayor fortaleza que tiene el equipo, pero han entrenado, han sabido luchar.

Armando Canchanya: O sea nada es gratis. Y no debería ser y uno debería valorar lo que viene gratis.

Cardenal Juan Luis Cipriani: A veces puede uno querer en la fe católica agarrar un pedacito del menú. “Está enfermo, quiero un milagro para mi enfermo”. Pero tu Misa dominical, tu rezo del Rosario, tu fe, tus pecados. “No, yo quiero solamente este milagro”. No, el paquete viene completo. El Señor muere en la cruz y perdona en la confesión.

Quiero felicitar a este equipo, al equipo técnico y a los jugadores, porque han logrado una actitud que si lo trasladamos al campo del trabajo, de la familia, de la educación; al campo del país. Decimos que es un modelo de orden. Pasó por su crisis, estamos ahora en un momento ya de superada la crisis, pero pasó por derrotas y empates realmente tontos. En este momento ves silencio, humildad. No ves tanta publicidad, ni tanto periodista, ni tanta farándula. Y ojalá que se mantengan y descubran que por ese camino tendrán un futuro maravilloso.

En la vida, Jesús me dice “Dame tu corazón, no tus sentimientos, que es un entusiasmo pasajero. Dame tu corazón, dame todas tus capacidades, concéntrate en lo que estás haciendo, respeta a los demás, no te doblegues ante una dificultad, mantén tu espíritu positivo”. Esto no es psicología, me lo está diciendo Cristo, el Señor de los Milagros. Cuando pase lo voy a ver en la cruz y veo mucha gente joven en las procesiones, que lo mira como diciendo ¿Qué hago? Pues yo te digo Cumple tus deberes de cada día bien, anda a tu clase, anda a tus estudios, obedece en tu casa, trata bien a tu esposa, a tus hijos, sé honesto. Y me dicen “Pero esto es una teoría”. No es una teoría, es una concepción de la vida con camiseta. El que ha elegido ser santo. Y para ser santo hay derrotas, hay lesiones, hay momentos malos, hay momentos de llanto y de dolor. Pero no hay momentos de traición. No hay momentos de murmuración. En la vida hay dificultades, pero yo asumo y acepto lo que me viene; y lo acepto delante de Dios y con la ayuda de Dios. Cuando uno por alguna dificultad traiciona, murmura, critica. No, eso destruye. La camiseta no destruye, construye.

Por eso, hoy tenemos que aprender de todas estas fiestas que estamos diciendo. En la vida te puedes caer, sí, muchas veces. Jesucristo te enseña a levantarte siempre. Ten fe que nunca te abandona, que nunca traiciona, que nunca te va a dejar en el camino. Y si tienes alguna duda todavía, ve a María, porque María te va a decir algo muy importante que todavía no ha dicho el Cardenal: La humildad. Hay que aprender, hay que avanzar.

Armando Canchanya: Eso también vemos en el equipo.

Cardenal Juan Luis Cipriani: Es fundamental la actitud humilde del que repite, el que espera, el que se equivoca. Esto es fundamental. De esto tiene mucho mérito el profesor Gareca, de haber infundido ese espíritu de fe y de convicción. Y al mismo tiempo una exigencia técnica muy grande y una concentración. Si te descuidas un pestañeo, como le pasó el otro día al segundo gol contra Colombia.

Yo espero que el Señor nos ayude a estar y hoy con qué alegría ordenar a estos sacerdotes; y con qué fe y con qué gozo acompañar la salida del Señor que viene a bendecirnos con mucha seguridad. La verdad no dejemos nunca que nuestro Perú, como dice el himno: Hagamos grande nuestro Perú. Ese hacer grande es a base de cosas pequeñas. Todos estamos convocados a ser honestos, a trabajar.

Armando Canchanya: Ahora que nos ayude a estar en Rusia.

Cardenal Juan Luis Cipriani: A clasificarnos.

Armando Canchanya: No le van a pedir el ‘score’ al Señor de los milagros, a ver le pregunto al futbolero, nos ve con opción? ¿Le ganamos a Colombia?

Cardenal Juan Luis Cipriani: Yo tengo mucha confianza que se le gana a Colombia. Depende muchísimo de la concentración de los jugadores y de la confianza con la que tenemos que salir a la cancha a sudarla. Se ha demostrado que ese equipo no es una cosa pasajera, tiene una fortaleza interior. A esa fortaleza le decimos Señor, comprendo que en Colombia te pidan otra cosa, pero desde aquí sí te pedimos Queremos ganar y queremos ir al mundial. Sí da una ayuda a ser mejores católicos, no vamos a ser cínicos.

Armando Canchanya: Lo que pasa es que no le ganamos desde el ´88.

Cardenal Juan Luis Cipriani: Olvídate de las fechas, no tienen nada que ver. Yo creo que una victoria le da a todo el pueblo, en todos los niveles: familiar, económico, cultural, político. Pero eso sí, los corruptos con victoria o sin victoria tiene que cambiar, nada de traidores, nada de trampas. La Virgen del Rosario está con nosotros esperando tu rosario, el Señor de los Milagros esperando tu mirada. A todos una bendición y un gran deseo que el Perú tenga un buen partido el martes.

Armando Canchanya: Muy bien, Cardenal. Muchas gracias.