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Diálogo de Fe: “El Señor de los Milagros nos ha bendecido de una manera muy generosa”

Diálogo de Fe
Sábado 4 de noviembre

Armando Canchanya: ¿Cómo están, amigos? Muy bienvenidos a nuestro diálogo de todos los sábados, aquí estamos listos ya para acompañarlos, en otro mes, se fue octubre, arrancamos el mes de noviembre. Y claro, se fue también con el Señor de los Milagros, que fue su último recorrido procesional. Y está con nosotros, como siempre, el Cardenal Juan Luis.

Cardenal Juan Luis Cipriani: Muy buenos días, Armando, muy buenos días a todos. Estamos realmente en ese Diálogo de fe, invocando la presencia de Dios par que en el corazón de cada uno facilite una buena acogida de las ideas, de los pensamientos, que este programa siempre tenemos. En primer lugar cómo no levantar el corazón para darle gracias.

Hemos tenido unos días de mucha ayuda de Dios alrededor del Señor de los Milagros. Creo que es una confirmación que el Señor dice “Una vez más no se quejen, he estado junto a todo mi pueblo el mes entero, uno por uno, persona por persona, los que me han venido a visitar, los que yo he ido a visitar; he logrado varios milagros, este enfermo, este matrimonio, este joven”. El Señor hoy y ahora nos estará recordando “Tengan confianza, siempre estoy a su lado y lo he demostrado estos días”. La verdad también hay que reconocer que el pueblo aquí en Lima, en el Perú, en el mundo, ha sido una multitud realmente impresionante. Gente que desde la madrugada hasta la noche de la guardada. Ahí tienen una vista en la televisión de la procesión, en diferentes momentos de su recorrido es impresionante.

Llega un momento en que uno se detiene en silencio diciendo: Señor, tú por unos instantes nos has metido en esa eternidad de tu amor, en esa alegría, en ese momento en el que estamos Yo y tú, no hay nadie más. Es bien importante. Ese yo y tú hace que la vida funcione, pero cuando uno está permanentemente en ese activismo en que no tengo tiempo ni para pensar, gravísimo, porque ahí si te puede pasar cualquier cosa. Hay que saber detener el tiempo y decir: Señor, quiero estar contigo. Vamos a dejar de lado todo, aunque sea un minuto, un segundo. Pero yo te recomendaría 2 o 3 o 5 minutos para decir: ¿Estás contento conmigo, Señor? ¿Hay algo que debo cambiar? Y también el Señor me dirá: “¿Qué necesitas? ¿Qué te pasa? ¿Por qué te veo que estás preocupado o triste?” Él también te preguntará. De ese coloquio surge otra manera de pensar, o sea que ya las angustias bajan, ese desánimo desaparece. Cuando uno tiene esa visión de fe inmediatamente empieza a trabajar de otro modo y a irradiar a su amigo, a su familia; irradias paz, irradias fortaleza. Yo creo que el Señor de los Milagros nos ha bendecido de una manera muy generosa, pero no hay que pensar que ya pasó. Nos ha dejado una tarea Quiero estar contigo y decirle a Jesús Yo también quiero estar contigo, no solo en la procesión; ahora en mi casa, rodeado de mi familia; en mi hospital, en donde estoy solo en una cama; en mi preocupación ante un problema que no sé resolver. Ahora, Señor, puedo estar contigo. Esto es uno de los descubrimientos. El Cardenal Newman, un cardenal inglés, que no era católico, se convierte, y después lo han beatificado, no sé si canonizado también, era un hombre protestante, y enormemente instruido y practicante, llega un momento en que descubre un aspecto importantísimo para él, que el Dios al que el trataba como amigo, era un Dios vivo y que donde mejor lo podía encontrar, era en la iglesia católica, eso es lo que a él lo lleva a decir voy a averiguar más, que es el sacramento de la eucaristía que esta el cuerpo de Cristo, que es el sacramente del orden sagrado en los sacerdotes; empieza a inquietarse porque descubre que Dios está vivo. Este paso, creo yo, nos deja el mes de octubre con una enorme luz de fe, de entusiasmo, de confianza. Pienso que sería bueno que ya ahora que pasó el mes, retomamos esa cuenta final para la venida del Papa.

Nosotros acabamos de sacar una guía que se llama “La Iglesia Católica y el Papa Francisco”, que son unos temas de reflexión interesantes porque explican un poco lo que es la Iglesia, lo que es el Papa en la Iglesia, para saber que recibimos al Vicario de Cristo, el que escuchó la palabra de Jesús: TU ERES Pedro, sobre esta piedra edificaré mi iglesia tu eres un elemento de unidad, cada vez que hayan dificultades, tu como piedra fundamental serás un elemento de la unidad. Entonces en esta venida del Papa yo quisiera de manera muy concreta decirles por ejemplo la Misa del 21 de enero, que tanta gente se pregunta, cómo voy a hacer, va a haber entradas y para todos. Lo que hemos pedido en la arquidiócesis es que en sus parroquias se inscriban y hemos ido ampliando el plazo para que la gente no se angustie, acercarse a la parroquia a llenar un formulario; y también puede descargar el formulario en ese página www.elpapaenperu.pe; también desde el extranjero a inscripciones@elpapaenlima.pe. Todos estos detalles que están constantemente informándose son para que la gente tenga tranquilidad y sepa que todos los que quieren van a ver al Papa en la Misa. Pero hay que ir organizándonos y conforme pasa el tiempo empieza a haber más organización.

Luego, una noticia muy bonita y muy especial, ese concurso musical que hemos promovido de Bienvenido Francisco, han finalizado las inscripciones con 380 canciones participantes. El lunes 6 se publicarán los 20 temas preclasificados; y el ganador le cantará al Papa en la Plaza de Armas de Lima el 21 de enero. O sea que 380 canciones se han inscrito, les agradecemos por esta participación. Y vamos calentando el ambiente para que todos tengamos la tranquilidad de decir ¿Cómo hago?, ¿por dónde va a ir el Papa? El día 13 de noviembre tendremos una reunión de prensa, promovida por la Conferencia Episcopal, para dar a conocer muchos detalles más precisos. Eso le dará a la gente la tranquilidad de decir Yo quiero ver al Papa en la avenida tal, o yo quiero verlo a la salida del aeropuerto, o yo voy a estar en la Nunciatura. Muchos momentos en que el Papa viviendo en Lima tenemos la suerte que lo podremos ver en las calles y también en lugares concreto. Son muchos datos de Ya viene el Papa.

Armando Canchanya: Y van avanzando todos los preparativos de esta visita, el 18 de enero ya saben esa es la fecha en la que llega el Papa Francisco a Lima. Pausa y regresamos.


(Mensaje del Papa)

Armando Canchanya: Dice el papa Todos somos importantes y necesarios. El Señor no excluye a nadie.

Cardenal Juan Luis Cipriani: Tenemos que esforzarnos más en construir, no en destruir. Yo veo que muchas veces somos muy agudos y muy sueltos de huesos para destruir, para insultarnos o para atacarnos; o para criticar lo que hacen otros. Justamente el Papa nos está hablando de ese amor de Dios de padre. Hay que esforzarnos más en decir ¿Lo que voy a hablar construye o destruye?, ¿lo que voy a hablar es para el bien del otro, o porque me cae mal para destrozar al otro?, ¿lo que voy a hablar es fruto de un odio, de una envidia; o es fruto de un cariño, de una amistad? Hay que tener esa prudencia. Con la pequeña intervención uno puede construir en el alma del otro, alegría, confianza, estabilidad; o puede crear duda, sospecha o inclusive cólera. Eso no es lícito. Eso es una manera de actuar que no está en ningún tipo de ley, no es que lo prohíba un artículo de una ley. Es una ley superior: el amor. Esa persona merece respeto. Por qué tengo que odiarla, criticarla, masacrarla, por qué. En nombre de qué autoridad puedo titular a una persona con una crítica que la entierro. La ley, evidentemente, debe ser una ayuda permanente para iluminar la verdad. Por eso, si la ley empieza a retrasarse o la ley pone otras condiciones antes de decir lo que ha descubierto, entonces la ley deja de ser una ayuda y pasa a ser un problema.

Creo yo que los principios éticos que acompañan todo proceso de organización, democracia, instituciones. Hay unos principios éticos que uno marca, quiero que en mi empresa se entra a una hora, se tiene que respetar las diferentes opiniones, no se puede insultar a la gente, hay que procurara lavarse las manos, lo que fuera, la empresa tiene su código ético. Igual puede pasar en un proceso democrático, en una organización social. Pero si solo hay un proceso ético, yo digo Y en base a qué vamos a tener ese acuerdo. Todos, en base a que te contrato o te boto. Entonces, el verdadero desafío que tienen estos procedimientos éticos o morales cuando uno ve en la sociedad problemas importantes. Dicen ¿Qué consenso tiene? Es una ley del Congreso. No es suficiente. Es una disposición municipal. Sí, son medios que ayudan a la organización social, pero son muy frágiles si son ajenos a la verdad. Tienen que ser consensos que encuentren en cada uno de nosotros la luz de la verdad, la luz del bien. Porque sino puede haber un consenso sobre temas en el campo político y que por mayoría de votos se saca una ley; pero no refleja la realidad de un país, de una sociedad. Y entonces uno dice Es muy frágil, no ha servido para nada, no ha ayudado para nada; simplemente para ver la manera de evitar o para hacer la trampa.

Creo que el papel de la religión en estos campos no es el dar respuesta a soluciones políticas. Lo que busca la religión es purificar, iluminar el uso de la razón; para que la razón, iluminada por la fe, pueda ayudar. Pero este papel la Iglesia acepta y pide a la razón Dame motivos que me ayuden a llegar a esta conclusión. Y ahí surge un debate en búsqueda de la verdad. La Iglesia puede decir Por qué no se profundiza más en esto. Es una ayuda, no es un problema la religión, la religión seria un problema si es que la iglesia pretende dar leyes, no, no pretende pero si pretende iluminar la discusión que puede haber en un momento determinado en una sociedad como la que es el Perú.

Armando Canchanya: Bueno hablando de leyes. Hay otras cosas que se han estado discutiendo esta semana pena de muerte por ejemplo.

Cardenal Juan Luis Cipriani: Mi opinión no puede ser diversa de la enseñanza de la Iglesia. La pena de muerte no es la solución al problema gravísimo y realmente abominable que puede ser la violación de niños. Todo ese mundo, vamos a decirlo así, del infierno, que es una cosa de locos, de enfermos, no se va a corregir matando a la gente. Pero sí entiendo que debería haber una mayor profundidad en ver las causas. En las causas sí deberíamos ser más abiertos y más sinceros para ver cuál es el rol de la familia, cuál es el rol de la escuela, cuál es el rol de los medios de comunicación. Es muy fácil decir ‘Mátalo’. ¿Por qué está ocurriendo esto? Ahí debería haber una discusión abierta. No se descalifique a la gente por sus creencias. No se descalifique a la gente que opine diferente. No se utilicen campañas mediáticas para destruir al que no está de acuerdo conmigo. Vamos al fondo del asunto. ¿Qué está pasando en la sociedad cuando surgen con tanta frecuencia hechos contra la naturaleza de la persona? Casi no reconoces la humanidad de personas que puedan cometer esos delitos, esos salvajes maltratos. Pero una discusión seria, no solamente en el Congreso de la República, un poco más abierta, más serena. Estoy seguro que no llegaremos a que la pena de muerte es la solución.

Armando Canchanya: Pero la gente con razón está preocupada, indignada y quiere medidas duras.

Cardenal Juan Luis Cipriani: Así es, y que se tome en serio toda la reacción de una sociedad, no solamente matar al causante. Y ustedes me dirán: Cardenal usted hace años dijo, pero uno no dije, uno también modifica con el tiempo, con la meditación, con la experiencia. Hoy con claridad puedo decir No encuentro que la pena de muerte sea una solución, ante una sociedad tan comunicada, ante una sociedad tan agresiva que se aleja de sus raíces humanas. Esto es lo que me preocupa. Pero dónde está: ¿en la familia?; o vamos a caer otra vez en discusiones políticas. No. Vamos a la familia, a la educación. Vamos a ver qué pasa, por qué tanta cuestión con la ideología de género, hará daño tal vez, estamos formando niños un poco raros, desde el Estado, con la ideología de género.

Armando Canchanya: Y otra cosa quería preguntarle, hemos hablado varias veces de fútbol aquí en el programa; y no puedo dejar de preguntarle sobre lo que ha pasado ayer con Paolo Guerrero.

Cardenal Juan Luis Cipriani: Es una situación muy difícil, a mí me ha chocado mucho. Le pido a Dios que ilumine a Gareca, que él tiene al frente la selección y ha armado el equipo como una familia. A todos los jugadores, porque hasta ahora han dado señales de fortaleza frente a la adversidad. Ahora tienen un partido, que no es de fútbol; es un partido para mantenerse unidos, mantenerse con esa ilusión y con esa firmeza de clasificarnos. Y a Paolo Guerrero, esperar que todo esto se aclare; y saber que está pasando momentos difíciles, por lo tanto confiamos en que se aclare bien toda esta situación. Pero la selección peruana tiene que seguir en ese ambiente de esperanza, de ilusión, de fortaleza, de serenidad; y que los jugadores no se distraigan y se concentren. Hay que lograr un objetivo: clasificar. Por eso, mi bendición a todos ellos, porque no es fácil cuando hay un problema en la familia. Y a la prensa también para que con respeto y con claridad informe, peor ayudando a esta selección que está en su tramo final de una gran hazaña de clasificación.

Armando Canchanya: Ahora quiero retomar esto que usted ha mencionado sobre la familia, usted ha mencionado que el origen de todos los problemas está en la familia, y de estas cosas que les enseñamos y después, digamos uno va formando gente que después termina siendo delincuentes, a eso va, ¿a eso usted se refiere?

Cardenal Juan Luis Cipriani: Yo lo que quiero insistir es que Dios ha establecido un modo. Venimos al mundo en una familia, en la que colaboran el papá y la mamá. Y tiene obligación de educar a esa criatura que trajo al mundo. Y a lo largo de su proceso obligación de acompañarlo, que no es imponerse. Siempre habrá problemas, dificultades en una familia, que uno sale mejor que el otro. Lo que no podemos es abandonar la responsabilidad de la familia y que el Estado no lo reconozca. El Estado tiene que reconocer la importancia de los papás en la formación de los hijos. Luego de esta fase previa, vamos a decirlo así, de la familia, la escuela, que es continuidad, que en nombre de los papás enseña a los hijos. La escuela no puede ser un laboratorio de ideas de unos pedagogos que se les ocurre algo. En estos momentos encontramos que el país está teniendo un enorme vacío de una dimensión moral, rompes, matas asaltas.

Armando Canchanya: Digamos que desde casa vienen desatendidos.

Cardenal Juan Luis Cipriani: Tiene que haber una discusión fuerte. Para que se vea un poco, por ejemplo: Si hay un menor de edad que tiene un problema, venga padre de familia, usted es dentro del problema, usted es responsable de la vida de este chico, venga a usted a recogerlo. Cuando hay estos choques, gente de 26 años, drogados, borrachos; oye, ¿qué pasó? Toda esta enorme proliferación de dificultades hoy tiene un tema de fondo moral. Y lo que menos se enseña en este momento en la educación y en los medios de comunicación, es la moralidad. Esto está bien, esto está mal, todo el mundo dirá: eso es para usted, bueno entonces para el asesino está bien matar; No tenemos que volver a la razón con calma. Pedirle al Señor de los Milagros No nos dejes, acompáñanos, acompaña a tu selección que vamos rumbo al mundial. Que Dios bendiga a las familias, nos bendiga a todos, nos ayude a ser positivos, optimistas, en la adversidad.