Recomendados

ll1
Volvamos todos los días a Cristo y a María

El domingo 4 de marzo del 2018, III de Cuaresma, el Cardenal Juan Luis Cipriani, Arzobispo de Lima y Primado del Perú, reflexionó sobre la importancia de ir preparando nuestros corazones para vivir la Semana Santa.

“Son días de preparación para poder darnos cuenta la grandeza del amor de Jesús que va morir por nosotros, por nuestros pecados, para tener esa paz y esa fe de saber que somos salvados, que no hay motivo para estar tristes, hemos sido redimidos por Cristo. En ese caminar vamos limpiando el alma, vamos procurando recogernos más en oración sacrificando con ese ayuno, con esa abstinencia, sacrificándonos con ese desprendimiento del dinero, la limosna, es así como en los comienzos la cristiandad se preparaba”.

040318b_III_domingo_cuaresma
El idioma de la fe

En otro momento, invitó a los fieles a preguntarse cuánto tiempo dedican a Dios en sus vidas.

“¿En mi vida existe lo sagrado? Quizás la pregunta ni la entiendas, pero es muy importante. Lo sagrado es lo que no viene de mí, viene de Dios. Lo sagrado es el templo de Dios, los sacramentos de la iglesia, la imagen que veneramos de los santos, de la Virgen, hay elementos en la vida de la Iglesia sagrados, pero debo yo preguntarme si en mi vida esos elementos sagrados tienen espacio. ¿Rezo?, ¿adoro?, ¿me confieso? ¿tengo esos días de ayuno y abstinencia?, si procuro ser generoso con el dinero desprendiéndome, si esa dimensión sagrada en la que el hijo de Dios viene a la tierra, se une a cada uno y te lleva a la salvación, pero si yo no tengo ese momento para lo sagrado, si lo sagrado me aburre porque estoy tan distraído en tantas cosas, el silencio me aturde, que la meditación me da sueño, que el pedir perdón es una rutina, si ocurre eso me pierdo la grandeza de la luz, de la ilusión, de la alegría que viene a traer Cristo en ese momento culminante de la cruz, me lo pierdo. Ese es el idioma de lo sagrado, el idioma de la fe”.

Nuestra actitud frente a Jesús

También recordó a los fieles los días que vivimos con el Papa Francisco en su visita a nuestro país. Afirmó que el pueblo salió a las calles siguiendo el llamado de Dios.

“Me atrevo a decir que en este tiempo que hemos tenido al Papa con nosotros, el pueblo se presentó delante de él como un pueblo creyente, un pueblo que se expresaba con respeto, con alegría, con admiración, de modo masivo, de modo gozoso, algo estaba ocurriendo, era la visita del Papa, pues compara con eso y pregúntate ¿Cuál es tu actitud frente a ese Cristo, frente a esos mandamientos, frente a esa dimensión de la oración? Esfuérzate”.

040318c_III_domingo_cuaresma
Los ídolos de estos tiempos

También pidió a los fieles a estar atentos a los ídolos que el mundo presenta y que nos alejan de Dios.

“Pues pensemos un poco, esos ídolos que están invadiendo la vida diaria, el dinero, el poder político, la cárcel, la persecución, la calumnia, el insulto, la violencia, la destrucción a la familia, el ataque a la honra, ídolos, pues igual era los tiempos de Jesús y Él reclamaba: mira la cruz, ven a rezar, a mi Padre no lo vas engañar, podrás ganas aquí, pero pierdes allá, es un momento de reflexión personal”.

El antes y después de nuestras vidas

Finalmente, el Cardenal afirmó que la visita del Papa debe reflejar un antes y un después que debemos hacer actuales en nuestra vida diaria.

“Tenemos que plantearnos un antes y un después, en mi alma, en mi familia, en mi vida, en mi trabajo, hemos vivido un milagro, un pueblo entero que a la llamada de Dios se ha volcado por las calles dando una lección de fe pero ahora hay que seguir, no fueron días que pasaron, son días actuales, prepárate bien para la semana santa con esa adoración, con esa ilusión, no te canses, esos ratos de silencio son muy llenos de frutos, ahí se cambia tu carácter, tu estado de ánimo, en ese rato de silencio delante de Jesús recuperas la esperanza, la alegría, la fortaleza, todos los días volvamos a Cristo y a María”.

Estuvieron presentes en la Santa Misa, los miembros de la Hermandad del Señor de los Milagros de Nazarenas.