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“Fortalezcamos lo que nos une”

En el programa Diálogo de Fe del sábado 9 de junio, el Cardenal Juan Luis Cipriani inició comentando que la reunión que sostuvo con Monseñor Pedro Barreto fue muy grata para ambos y sirvió para fortalecer su unidad.

“Este gesto que ha hecho el Papa de nombrar a Monseñor Barreto, Arzobispo de Huancayo, como nuevo Cardenal, es un gesto de unidad. Entendemos que hay cosas en las que tenemos diferentes opiniones y puntos de vista. Pero hay también una clara unidad en cosas mucho más importantes, como es la preocupación por el país, la preocupación por la Iglesia, el amor a la gente para que crezca en su fe. Tenemos una muy clara cercanía en buscar esa unidad y ese amor a la Iglesia. Además como una indicación muy importante, el Papa con este gesto está animando a la Iglesia en el Perú: Únanse, trabajen más unidos, hay muchas necesidades. Por eso, desde el primer instante hemos encontrado una sintonía, una amistad y un aprecio”.

“No escarbemos lo que nos desune. Siempre nos reuniremos. Es necesario por la responsabilidad que tenemos. Iré a Roma para su creación como Cardenal. Todo es unidad y sintonía. No podemos engañar a la feligresía, hay una serie de aspectos en los que tenemos matices diferentes, pero mucho más fuerte es la responsabilidad de estar unidos y de servir a los demás”.

Contagiemos a nuestro país de fe

Expresó que la celebración de la Solemnidad del Corpus Christi en la Plaza Mayor de Lima fue una gran manifestación de fe que reunió a una gran cantidad de personas en un ambiente de gozo y unidad.

“El Papa nos ha puesto ya en números y en convocatorias muy altas, desde el millón y medio de Las Palmas. Ahora nos parece poco cuando se reúnen 30 mil o 40 mil o la Marcha por la Vida que fueron 800 mil. Pienso que la gran mayoría de nuestra gente va a estos encuentros con una fe, con una ilusión y llevan a la familia. Todas estas parroquias, todos estos movimientos, todas estas hermandades. Hay que contagiar a nuestro país de este clima de fe, de unidad y de amistad”.

Todo arranca en el corazón

Al referirse a los casos de violencia contra la mujer que se vienen dando en los últimos tiempos en nuestro país, el Cardenal Primado del Perú afirmó que hace falta un cambio en el corazón de las personas que es donde nacen nuestros sentimientos, ilusiones y temperamentos.

“Cuando el corazón está loco, cuando se llena de basura, de odios, de enemistades, de atracciones sexuales enfermizas; cuando todo esto genera una relación escabrosa, salen estos monstruos, salen estos personajes que realmente deben ser castigados con toda la fuerza. Pero vuelvo siempre a lo mismo, familias, papás, mamás, colegios, medios de comunicación, exaltemos valores de la persona humana, exaltemos la necesidad de un respeto de lo que es la dignidad de la mujer. No exaltemos enfrentamientos, no exaltemos violencias”.

Reiteró en exaltar dignidad, seriedad y respeto; pero no solo a través de campañas ideológicas, sino a través de campañas humanas.

“Las leyes no van a cambiar el corazón. El corazón lo cambiará el amor de Dios, el clima de tu casa, el respeto y la responsabilidad que haya en las calles. Tenemos que hacer un serio esfuerzo para que ese cambio en el corazón se verifique luego en cómo hablas y en cómo te comportas. Pero esta cadena que se va viendo de muertos, de abusos contra la mujer, es un cáncer, es una plaga, que debemos cortar; pero no con batallas que discutamos mil teorías sobre el género. Aquella mujer tiene todo el valor que tiene por ser mujer. Por lo tanto, defendamos la dignidad y el respeto que se merece. Esto tiene que tener claridad en el mensaje, tanto en la Ley como en la Policía, como en los fiscales”.

Una llamada de unidad y serenidad

Afirmó también que en el corazón se genera algo muy importante para las relaciones humanas, que es la confianza, la cual ayuda a dialogar, perdonar, comprender y escuchar la posición del otro; de manera especial en los momentos que vive el país actualmente.

“Los seres humanos, en una sociedad más o menos organizada, dialogan. Y hay gestos políticos muy lícitos. Pero no es lícito incendiar camionetas, tirar piedras, taparse la cara para evitar ser reconocido. Eso ya tiene dimensiones de delincuencia. No podemos aceptar que en lo político y en lo sindical no haya confianza, haya insulto, haya descalificación. Una llamada al Perú de unidad, de serenidad”.

“Tenemos un momento nada fácil, ha habido un cambio brusco de Gobierno. Hay que ayudar. También el Presidente y su Gabinete tienen que saber escuchar. Igual pasa en el Parlamento, que es un lugar de política y diferentes puntos de vista; pero no insultos, no amenazas. Evidentemente es una llamada de atención a todos nosotros a colaborar en generar ese clima de entendimiento. Todo esto brota del corazón”.

Pongamos un poco de aliento y liderazgo

Habló sobre el momento que vive la selección peruana de fútbol, la cual está a puertas de participar en el Mundial; y de cómo este ejemplo debe servir para reclamar ese espíritu de diálogo en el Perú.

“Creo que llegamos muy bien al mundial, porque el profesor Gareca ha inculcado en esos corazones, familia, unidad, ayuda, comprensión, aliento. Se ha constituido un grupo bastante positivo, que está demostrándole al país que cuando hay ese espíritu, hay unidad”.

“También en este momento podemos reclamar ese espíritu de serenidad y de diálogo en ese otro partido que es el Perú. Ya no estamos jugando fútbol, estamos queriendo que millones de personas tengan una vida más digna, que haya paz, que la gente encuentre esperanza en su país”.

Finalmente, reflexionó sobre el Corazón de Jesús y de María, que es donde se encuentra ese calor y esa alegría.

“Me siento sereno porque me escuchan, los escucho; siento su cercanía; siento también su exigencia; siento que son amigos. Quisiera eso para todos ustedes. Unidos al Corazón de Jesús y al Corazón de María, serenos, con esperanza, con ilusión, con alegría”.