El Arzobispo de Lima, Cardenal Juan Luis Cipriani, celebró la Misa de cuerpo presente por el fallecimiento del sacerdote diocesano, Pedro Vega-Centeno. Esta se llevó a cabo este martes 13 de marzo, en el Auditorio del Colegio San José de Cluny, en Surquillo.
El Cardenal Juan Luis Cipriani destacó en su homilía que el Padre Vega-Centeno, procuraba llegar, en la confesión y en la amistad, a toda la gente que acudía a él; al mismo, compartía su labor pastoral con su inclinación ocasional a la medicina que lo mantenía ocupado en actividades de tipo científico.
“Padre Vega-Centeno tenía una vocación muy grande que permanentemente lo llevaba a estar en la Universidad Cayetano Heredia, en el Colegio Inmaculado Corazón, y en otras parroquias. “Todo esto hacía de Pedro un hombre muy especial, servicial, y un buen amigo, pero con una salud siempre un poco limitada”.
Resaltó el Arzobispo de Lima que así como Pedro Vega–Centeno todos seremos llamados por Dios. “Aunque muchas veces alejamos a la muerte, no queremos tenerla como una buena amiga porque le tenemos temor, y la calificamos como un hecho negativo, siendo esto no cristiano”.
“Por eso, próximos a celebrar la Cuaresma preparémonos y vivamos una vida de tal manera que cuando nos llegue la muerte sea como pasar una puerta, y no un susto o una sorpresa, de está manera el Señor nos encontrará en paz interior”, expresó. Concluyó manifestando que “si tenemos fe, entonces viviremos de cara a la muerte, pasando de lo temporal a lo eterno”.
Concelebraron con el Cardenal Juan Luis Cipriani, el Obispo Auxiliar de Lima, Monseñor Adriano Tomasi, y diversos sacerdotes de la Arquidiócesis.
Pequeña biografía
El P. Pedro Vega-Centeno, sacerdote diocesano, falleció este lunes 12 de marzo a la edad de 60 años. Nacido en la ciudad del Cusco en 1947 y ordenado en la Diócesis del Callao en 1981, se incardinó en la Arquidiócesis de Lima en 1997. Estaba adscrito a la parroquia Santa Beatriz cuando dejó de existir.
Ejerció su apostolado como Capellán del Colegio Inmaculado Corazón de Miraflores; en la parroquia san Pablo de la Cruz, como Vicario Parroquial y fue administrador de la parroquia Santa Maria Madre de la Iglesia.
La iglesia peruana pierde a un ilustre sacerdote, quien era Master en Investigación Científica, Biólogo, Fisiólogo y Doctor en Ciencias.