Ana
32 años
Copenhague - Dinamarca
Consulta: Tengo una amiga ecuatoriana que cree
que su hermana desaparecida fue víctima del sacrilegio demoníaco.
El alma de la niña que fue víctima ¿puede ser
salvada? ¿Qué podemos hacer por ella? ¿Orar
siempre por ella?
Estimada Ana:
Nadie puede afirmar, ni siquiera la Iglesia, que una persona pueda
estar condenada. La salvación de una persona es competencia
exclusiva de Dios, porque sólo Él, que nos ha creado
y redimido, nos conoce y sabe cómo brindarnos la oportunidad
para alcanzar tal salvación. Más bien la Iglesia nos
enseña que el demonio y sus malignas acciones tienen un límite:
el amor y la misericordia de Dios. Jesús, que en su vida
terrenal nos demostró cómo curaba a endemoniados,
ha puesto en nuestros labios la maravillosa oración del Padre
nuestro, en donde nos enseña que Dios es nuestro Padre, que
lo tenemos siempre a nuestra disposición, porque está
en nuestro corazón y que le podemos pedir como un hijo pide
a su padre. El Padre nuestro es la
oración de los hijos que confían en su Padre Dios:
Un Padre providente, que está al tanto de nuestras necesidades.
Sin embargo, a este amor de Dios, lo único que le cierra
el paso es el pecado y sus consecuencias (es decir, las estructuras
perversas que por su causa se originan contra el hombre). Ante este
"misterio de iniquidad" los cristianos debemos imitar
a Cristo, que siendo Hijo no le pidió cuentas a su Padre,
sino que cargó la cruz de nuestros pecados y ofreció
su Sangre para lavarnos de nuestro mal. Si es Ud. peruana, debe
conocer a Santa Rosa de Lima: ella mortificó su cuerpo para
unirse al sacrificio redentor de Cristo.
En nuestro tiempo, tan lleno de contradicciones y, muchas veces,
tan adverso a Dios y a su ley divina, debemos unirnos más
estrechamente a Cristo, a su Iglesia, con la oración, las
buenas obras, recibiendo la Eucaristía y sobre todo purificándonos
constantemente con la Confesión.
Ánimo y le repito nuevamente que el mal por poderoso que
sea tienen un límite: el amor y la misericordia de Dios.
Tenga presente el mensaje de Fátima: rezar y hacer penitencia
por los pecadores.
INES
30 años
Bellavista - Perú/p>
Consulta: Durante un tiempo, he ido a Misa y
he rezado el Rosario. Últimamente dejé de ir mucho
a Misa porque las homilías del Padre de mi parroquia me aburren;
da ejemplos tontos y no habla de acuerdo a la realidad del país
o a los problemas reales que pasamos como personas. ¿Es malo
que deje de ir a misa por un motivo así? ¿Está
mal que me deje desmotivar por algo así? Tengo otra duda:
Siempre me inculcaron que cuando rece, agradezca y pida por las
cosas que considero importantes para mí y que quiero llegar
a tener. Siempre que rezo agradezco, pero de un tiempo a esta parte
me he prometido a mí misma no pedirle a Dios cosas cuando
me sienta deprimida, porque pienso que así como yo debe haber
muchas personas con necesidades más graves que las mías.
Así que sólo le agradezco y le pido que yo tenga buena
cabeza para solucionar mis cosas sola y no estar molestándolo
con oraciones o ruegos tontos. ¿Está mal esta actitud
en mí? ¿Qué es lo que a Dios le gusta escuchar
de nosotros? A veces pienso que se aburre conmigo...
Estimada Inés:
Que no vayas a la Misa donde celebra un padre cuyas homilías
te aburren, no significa que dejes de ir a la Misa. Tienes todo
el derecho de ir a la Misa donde te sientas más a gusto,
pero debemos siempre cumplir con el precepto de la Iglesia de ir
siempre a la Misa los días domingos y fiestas de guardar.
¿Qué hacer si me toca una Misa con un padre y una
homilía aburridas? Ante todo es preciso saber que en la Misa
Cristo no da el alimento de su Palabra y de su Cuerpo y Sangre.
Es cierto que influye mucho una buena o mala prédica, pero
por encima de ésta debe estar nuestra fe en que, por la Misa,
de un modo único, los cristianos damos a Dios el verdadero
culto, el verdadero sacrificio y la acción de gracias más
eficaz. En ella podemos pedir por la expiación de nuestros
pecados y los del mundo entero. En la Misa, sea cual sea, el cielo
y la tierra se unen, y es ya un anticipo del gran banquete que tendremos
por la eternidad con Dios en el cielo. La oración es otra
de las riquezas de nuestra fe cristiana. Jesús nos enseña
muchas cosas sobre la oración. Nos dice que es un diálogo
que se verifica en lo más hondo y escondido de nuestro ser,
donde, aparte de nosotros, sólo puede llegar Dios. Por tanto,
no se trata de poses o estilos de oración o de proferir muchas
palabras, sino de dirigirse a Dios con sencillez, autenticidad y
con la actitud de un hijo que se dirige a su padre. En este sentido,
es importante saber que como un buen padre, Dios nos tiene a todos
en su Corazón, con un plan de vida para cada uno de nosotros
y, como Padre justo, sabe dar a cada quien lo que le corresponde.
A nosotros nos toca ayudarnos entre sí para alcanzar la meta
que Dios nos señala. Pide, entonces, en tu oración
por las necesidades de otros, especialmente por las necesidades
de los más pobres y humildes. Continúa con el Rosario,
que es la oración que la Virgen nos sugiere para nuestro
bien personal y el de otros.
RICARDO RISCO IPARRAGUIRRE
28 años
Trujillo - Perú
Consulta: Quisiera saber sobre la Eucaristía. Cómo se interpreta la celebración de la misma. Gracias.
Estimado Ricardo:
A continuación te remito la información que deseas.
¿Qué es la Eucaristía?
La Eucaristía es el sacramento instituido por Cristo, mediante el cual Él mismo se nos entrega verdadera, real y substancialmente en cuerpo, sangre, alma y divinidad, para transformarnos en Él. Este Sacramento se realiza mediante la consagración del pan y del vino, que el mismo Jesucristo, como sumo y eterno sacerdote, realizó en la Última Cena y lo sigue realizando en cada Misa, a través de los ministros consagrados por el sacramento del Orden.
¿Por qué lo llamamos así?
Lo llamamos Eucaristía, porque con nuestra celebración damos gracias a Dios por la creación del universo, la redención de la humanidad y la santificación de la Iglesia.
¿Qué otros nombres recibe este insigne Sacramento?
· Llamándolo Santo Sacrificio se quiere expresar que la Eucaristía es el memorial que actualiza el único sacrificio de Cristo Salvador.
· Al designarlo como Fracción del pan queremos significar que al comer del único pan partido que es Cristo, entramos en comunión con Él y formamos con Él un solo cuerpo.
· Lo llamamos también Banquete del Señor porque hace presente en esta tierra el banquete eterno de las bodas del Cordero en el Cielo.
· Cuando decimos Comunión, queremos expresar que al comer el Pan consagrado, nos hacemos partícipes del Cuerpo de Cristo.
· Con el nombre de Santísimo Sacramento se designan las especies eucarísticas guardadas en el sagrario.
· Finalmente, al llamarlo Santa Misa queremos expresar que la Iglesia envía a los fieles a cumplir la voluntad de Dios en la vida cotidiana.
¿Qué es lo que sucede en la consagración del pan y del vino?
Mediante las palabras de la consagración, Jesucristo mismo se hace presente realmente en el altar bajo las apariencias de pan y de vino, de modo que el pan y el vino que vemos ya no son tales, sino el Cuerpo y la Sangre de Cristo.
¿Quiénes pueden consagrar el pan y el vino en el Cuerpo y Sangre de Cristo?
Los únicos que pueden consagrar el pan y el vino en el Cuerpo y Sangre de Cristo son los sacerdotes válidamente ordenados, cuando pronuncian las palabras que el mismo Cristo dijo en la Última Cena celebrada con sus Apóstoles. En este memorable momento, Cristo otorgó a la Iglesia, representada en los Apóstoles, el poder y mandato de repetir sus gestos y palabras para hacer real su presencia en cada celebración de la Misa.
¿Es el sacrificio de la Misa el mismo sacrificio de la cruz?
Sí, porque lo esencial del sacrificio de la cruz es el amor con que Cristo se entregó y porque en la Misa se ofrece y sacrifica el mismo Jesucristo, de un modo incruento (sin padecer o morir), pero con el mismo amor.
¿Para qué celebramos el sacrificio de la Misa?
El Pueblo de Dios, santo y sacerdotal, celebra el sacrificio de la Misa para:
· Rendir a Dios el verdadero culto de adoración y de acción de gracias;
· Ofrecer el sacrificio de expiación por los pecados de vivos y muertos; y
· Suplicar por las necesidades de todos.
¿Cómo se celebra la Misa?
La Misa comprende dos grandes momentos que forman una unidad básica: la Liturgia de la Palabra y la Liturgia de la Eucaristía.
¿Cuál es la estructura de todas las Misas?
Todas las Misas tienen la siguiente estructura:
Ritos iniciales
· Saludo
· Acto Penitencial.
· Señor, ten piedad.
· Gloria (sólo en domingos y fiestas).
· Oración colecta.
Liturgia de la Palabra
· Primera lectura
· Salmo
· Segunda lectura (en domingos y fiestas)
· Aleluya
· Evangelio
· Homilía
· Credo (en domingos y fiestas)
· Oración universal de los fieles.
Liturgia de la Eucaristía
· Presentación de los dones del pan y el vino
· Prefacio
· Santo
· Plegaria Eucarística. La Consagración
· Rito de Comunión
· Padre nuestro
· Rito de la Paz
· Comunión
· Oración después de la Comunión.
Conclusión
· Bendición final
· Despedida.
¿Cuándo celebramos la Misa? Si bien podemos celebrar la Misa en todo tiempo, la Iglesia ha dedicado el día domingo, llamado Día del Señor, para recordar y celebrar su muerte y resurrección. En este día, todos los bautizados ofrecemos a Dios, en Jesucristo, el verdadero culto de alabanza, acción de gracias por la Eucaristía.
¿Dónde celebramos la Misa?
La Iglesia ha consagrado determinados espacios, llamados basílicas, templos, santuarios u oratorios para celebrar este Santo Sacrifico.
¿Qué efectos produce en nosotros la Comunión?
La sagrada Comunión:
· Acrecienta nuestra unión con el Señor.
· Aumenta nuestro amor a Dios y al prójimo.
· Fortalece nuestra unión con toda la comunidad cristiana
· Borra nuestros pecados veniales.
· Nos da fuerzas para no caer en pecado mortal.
· Aviva en nosotros el deseo de la vida eterna.
¿Qué se requiere para recibir la Comunión?
Para recibir la comunión debemos:
· Estar bautizados y en estado de gracia (sin pecados mortales).
· Tener fe y recta intención de que vamos a recibir a Jesucristo.
· Respetar el ayuno prescrito, esto es, no haber comido ni bebido una hora antes de la comunión. El agua y las medicinas no rompen el ayuno.
¿Cuántas veces podemos comulgar?
· La Iglesia ha establecido que se debe comulgar por lo menos una vez al año.
· Es muy conveniente recibir la Comunión durante una grave enfermedad y sobre todo en peligro de muerte.
· Deberíamos comulgar con frecuencia, si es posible diariamente. La Iglesia recomienda comulgar cada vez que participemos en una celebración eucarística.
· Se puede comulgar hasta dos veces por día, asistiendo a la Misa entera en la segunda vez.
RONALD LUDWIN AMASIFUEN DOSANTOS
17 años
Iquitos - Perú
Consulta: Quiero saber sobre las grandes religiones del mundo.
Estimado Ronald:
El tema que propones es muy amplio e interesante y por tanto, hay que tratarlo con amplitud de mente y de espíritu. También es preciso tener mucha humildad y respeto, pues se trata de enterarse acerca del camino espiritual de millones de hombres y mujeres. Hay que evitar la soberbia de mirar el hecho religioso como ajeno a uno mismo y propio de gente sencilla o inferior, y por supuesto tener conciencia del misterio de Dios, que nuestras mentes o voluntad no pueden manipular.
Es importante también considerar que cuando uno se pregunta por las religiones, uno ha sido educado en una concreta. Esto vale mucho para estudiar y comprenderlas.
Hay muchas disciplinas que se ocupan de este tema: La teología, la antropología, la etnología, la psicología, la sociología, etc. Cada una de estas disciplinas observan o estudian la religión según sus perspectivas. Ninguna puede abarcar el hecho religioso, ni tampoco desentenderse la una de la otra; como también es preciso reconocer que cada una aporta algo especial a este basto, complicado y maravilloso tema.
Como creyente católico que soy, te propongo mi apreciación muy abreviada. Siempre he tratado de informarme sobre el asunto y me doy cuenta que mi visión de conjunto de las religiones la puedo siempre ampliar y mejorar.
La primera pregunta que salta a la vista es: ¿la religión es un hecho universal? ¿Atañe a la humanidad entera? La respuesta es afirmativa. El hecho religioso se encuentra inscrito en el ser interior, en lo más profundo del ser humano. Y esto es observable aún hoy: el ser humano para buscar respuestas verdaderas sale de sí mismo, pregunta, evalúa y opta por tal o cual decisión. Es así como uno se encuentra con lo trascendente, con lo eterno y lo perdurable, y aún más, se encuentra con lo sagrado. El misterio de Dios atrae al misterio personal. Esta experiencia es inevitable y es lo más maravilloso que nos puede suceder. La historia del hombre nos da cuenta sobre las distintas religiones que han aparecido para interpretar el hecho religioso, para darle respuestas y ofrecer caminos para que el hombre pueda vivir con certeza.
El camino religioso del ser humano.
Son muchas las religiones que a lo largo de la historia humana se han presentado y continúan presentándose como caminos para responder a este anhelo. Es preciso reconocer en todas ellas las huellas de Dios porque todas buscan adorar y venerar al Dios universal y padre de todos los hombres.
Una forma espontánea religiosa es el animismo, en la que lo sagrado brota de la experiencia del contacto con la naturaleza. Por ejemplo, aunque la ciencia te lo explique al detalle, aún hoy nos maravilla y sobrecoge la observación de un ocaso de sol, o una tormenta en el mar o en el cielo, o la explosión de un volcán, o también los movimientos de ciertos animales, como los de la serpiente o del puma. En épocas remotas, los antiguos veían en estos hechos telúricos, signos manifiestos de la divinidad.
Hay otras religiones muy antiguas y organizadas, registradas históricamente, como las religiones de Egipto, de Grecia y Roma, de Persia, que actualmente están desaparecidas porque se identificaron con una determinada civilización que también ya desapareció. Su aporte ha sido grande para la comprensión del hombre y de la sociedad. Por ejemplo, los mitos griegos, nos sirven hasta ahora para explicar ciertos comportamientos o sucesos.
En el Oriente floreció el hinduismo, el budismo, el confucionismo. Cada una tiene sus propias maneras de explicar el misterio de Dios, del mundo y del origen y sentido de la vida humana. Muchas de estas religiones perduran hasta hoy, y el Occidente las conoce por la ayuda que prestan al crecimiento humano, por ejemplo, el yoga de los hinduistas, el zen del budismo, el moralismo de Confucio o Lao Tse. Muchas de estas religiones se presentan como sectas, como el Mahikari, el Krishna o los diversos tipos de budismos.
La religión musulmana surge en el siglo VI después de Cristo. El profeta Mahoma predica en nombre de Alá (Dios) quien por medio de un ángel le hace unas revelaciones que él consigna en un libro llamado Corán. Fue avasalladora la fuerza de esta nueva religión, que combinaba conceptos muy espirituales sobre Dios, junto con la prescripción (escrita en el Corán) que si uno no se convierte al Islam o impide su extensión, es un enemigo; cuando se trata de pueblos los que no quieren convertirse, entonces se puede declarar la llamada “guerra santa”. Así, pueblos enteros de origen árabe se convirtieron. En el siglo XV su dominio se extendía desde el sur de España, el norte de África, Palestina, Turquía, hasta Irán.
El camino a Israel
Hace cerca de tres mil años, surge en la historia humana, el pueblo de Israel con un mensaje religioso para la humanidad, que no fue producto de su cultura, ni de algún hombre especial, sino de la revelación que Dios mismo les hizo a lo largo de su historia. Esta especial revelación divina les va a presentar a un Dios totalmente diferente en esencia de todo lo que existe, no como un principio emanador, del cual sale todo lo existente que al final debe confluir en un anonadamiento con la divinidad.
Este Dios se presenta como persona, protagonista de la historia cotidiana del pueblo, y para quien el hombre es un ser con el que puede dialogar; totalmente distinto de las divinidades caprichosas, algunas veces crueles, de los mitos y leyendas griegos o de otros pueblos.
Israel, a través de su historia y de su sagrado Libro, nos va a enseñar que Dios es personal, providente, padre, y que el hombre puede relacionarse con Él de una manera dialogal.
El camino cristiano
En otro momento de la historia, hace más de 2000 años, en el seno del pueblo de Israel, surge el Cristianismo, con una originalidad propia: Jesucristo se presenta al pueblo israelita, como el Mesías que va a dar cumplimiento cabal a todo lo que Dios le había prometido. La originalidad cristiana consiste saber que Jesucristo es el Dios hecho hombre, que revela que Dios es Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, del cual, el Hijo, tomando nuestra humanidad en Jesús de Nazaret, fue enviado para salvar y redimir definitivamente al ser humano del pecado y de la muerte.
Su programa, llamado Evangelio, es también original, porque propone y da los medios para que el ser humano pueda realizar su plenitud existencial, erradicando no sólo el mal de su vida sino las raíces de mal que la afectan, para ser más y mejor cada día de su vida. Propone también que cada hombre puede aspirar vivir en verdadera fraternidad con los demás seres humanos. El hombre o mujer que acepta a Cristo y su Evangelio, puede experimentar una vida de comunión con Dios, con el prójimo y consigo mismo. Cristo, pues, se presentó a la humanidad para proponerle, no una religión más, ni siquiera la más importante, sino el camino de una salvación verdadera y de una auténtica liberación.
Creo que nadie que se acerque a las religiones, puede quedar indiferente a ellas. Debemos tomarlas en serio, pero más importante aún es tomar en serio nuestros profundos sentimientos, aquellos que nos quieren conducir hacia lo inefable e inabarcable, hacia la plenitud de la verdad, de la belleza y del ser.
JESÚS
51 años
Lima - Perú
Consulta: Biografía y vida de San Agustín
Respuesta:
San Agustín
Obispo de Hipona y doctor de la Iglesia (354-430). Uno de los cuatro doctores originales de la Iglesia Latina, llamado "Doctor de la Gracia".
Fiesta: 28 de agosto.
Se le considera patrón de los que buscan a Dios, de los teólogos, y de la imprenta.
Aparece frecuentemente en la iconografía con el corazón ardiendo de amor por Dios.
Breve reseña de su vida
Nació en Tagaste (África) el año 354; después de una juventud desviada doctrinal y moralmente, se convirtió, estando en Milán, y el año 387 fue bautizado por el obispo San Ambrosio. Vuelto a su patria, llevó una vida dedicada al ascetismo, y fue elegido obispo de Hipona. Durante treinta y cuatro años, en que ejerció este ministerio. Fue un modelo para su grey, a la que dio una sólida formación por medio de sus sermones y de sus numerosos escritos, con los que contribuyó en gran manera a una mayor profundización de la fe cristiana contra los errores doctrinales de su tiempo. Está entre los Padres más influyentes del Occidente y sus escritos son de gran actualidad. Murió el año 430.
Es célebre su oración: Nos has hecho para ti, Señor, y nuestro corazón estará insatisfecho hasta que descanse en ti"
Puede consultar ampliamente: www.corazones.org/santos/agustin También en www.proverbia.net
ANGÉLICA
35 años
Callao - Perú
Consulta:
Buenas tardes:
Soy católica y estoy interesada en saber sobre este tema de: MARTIN LUTERO:
1- Actuó correctamente
2- Por qué se dividió la Iglesia, etc.
Soy católica y me interesa saber y conocer mas de mi Iglesia. Anteriormente
ustedes me han respondido y gracias por ello. Siempre me informo en el canal
17 y 19 católico.
Gracias esperando su respuesta. Estimada Angélica:
Tu condición de católica no te impide informarte sobre Martín Lutero y en
general sobre cualquier asunto que concierna a la fe y las costumbres. El
criterio que debes tener es saber si te conviene conocer sobre tal o cual
tema, porque no todo conviene saberlo. Esta conveniencia la puedes resolver
con tu confesor o director espiritual si le comentas lo que más te gustaría
conocer.
La división más profunda y más dolorosa en el seno de la Iglesia sucedió en
el siglo XVI. El líder de esta división fue, sin dudas, Martín Lutero.
La doctrina reformadora de Lutero se puede resumir en los siguientes puntos:
a) el pecado original corrompe la naturaleza humana en sus raíces, y por
tanto, su concupiscencia es inextirpable;
b) la voluntad nada puede hacer en orden a la salvación, basta la fe;
c) la justificación proviene de que Dios es causa de todas las cosas: las
obras buenas no poseen valor alguno;
d) la justificación no es una transformación interior, sino sólo una
declaración de Dios con la cual considera (nominalísticamente) al hombre
como justo; los pecados no son borrados.
La Reforma protestante produjo muchos resultados funestos: el cristianismo
quedó dividido y, con ello, debilitado su poder de conquista de muchas
personas. Esto ha contribuido a que la incredulidad se extienda sin
dificultades, como sucedió en la época de la Ilustración en el siglo XVIII,
y que el siglo XIX y XX han demostrado como una experiencia real.
A pesar de estos males, actualmente la Iglesia nos enseña que los que nacen
en las comunidades protestantes y son instruidos en la fe de Cristo, no
pueden ser acusados del pecado de separación y hay que abrazarlos con
respeto y amor fraternos porque por el Bautismo han sido incorporados a
Cristo y son cristianos y hermanos nuestros en el Señor.
En nuestros días es también muy fuerte el movimiento del Ecumenismo, que
busca la unidad de todos los cristianos, tarea que excede la capacidad
humana y que se debe poner toda su esperanza en la oración de Cristo por la
Iglesia, en el amor del Padre para con nosotros y en el poder del Espíritu
Santo.
GABRIEL
17 años
Ayacucho - Perú
Consulta:
¿Por qué en el credo dice: "fue crucificado muerto y sepultado, descendió a
los infiernos..."
Lo que sé es que cuando uno dice que descendió a los infiernos estamos
diciendo que murió. Si es así no entiendo por qué lo repite. Gracias por su
respuesta. Estimado Gabriel:
El Credo contiene los principales dogmas de nuestra fe. También se le llama
símbolo de la fe, porque es un signo de identificación y de comunión entre
nosotros, los creyentes. El contenido del Credo de los Apóstoles está
dividido en doce artículos y cada uno de ellos expresa un aspecto de nuestra
fe cristiana.
El artículo 4º de el dice: Jesucristo padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado. Por este artículo profesamos el
padecimiento, la muerte de cruz y la sepultura de Cristo que unido a nuestra
profesión de fe en su resurrección, expresa nuestra fe en la salvación
definitiva de la humanidad por la muerte redentora de Cristo.
Enseguida expresamos el quinto artículo: Jesucristo descendió a los
infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos. Con este artículo
expresamos que creemos que Jesús, realmente muerto, pero con su alma unida a
su persona divina, fue al encuentro de todos los justos muertos antes queÉl, para abrirles las puertas del cielo. Por eso enseguida afirmamos que
resucitó de entre los muertos, porque es desde el fondo de la muerte que
Jesucristo hace brotar la verdadera vida.
Te recomiendo que leas el Catecismo de la Iglesia, así encontrarás una
fuente segura de información sobre la fe cristiana. JAVIER PÉREZ AZALDE
35 años.
LIMA - PERÚ
Consulta:
QUIERO SABER SOBRE MARIA, MADRE DE DIOS. Estimado Javier:
Te envío un brevísimo resumen sobre lo que debemos saber y creer de la
Santísima Virgen María. ¿Cómo se hizo hombre el Hijo de Dios?
El Hijo de Dios se hizo hombre en el seno purísimo de la Virgen María, por
obra del Espíritu Santo. A este hecho lo llamamos misterio de la
Encarnación, porque en él se verificó la admirable unión de la naturaleza
divina y de la naturaleza humana, en la única persona de Jesucristo. ¿Quién es la Santísima Virgen María?
Es aquella criatura humana escogida por Dios para ser la madre de su Hijo,
para lo cual fue preservada del pecado original, de modo que cuando concibió
a Jesucristo por obra del Espíritu Santo, conservó su virginidad antes,
durante y después del parto. Al final de su vida, Dios no permitió que
sufriera la corrupción de la muerte, llevándola al cielo en cuerpo y alma.
Junto a la Santísima Trinidad, prosigue su papel de Madre para salvar a la
humanidad. ¿Qué privilegios concedió Dios a María en orden a su maternidad divina?
Dios concedió a María en orden a su maternidad divida los siguientes
privilegios: · Su inmaculada Concepción.
· Su perpetua Virginidad.
· Su asunción al Cielo en cuerpo y alma.
· Su constante y eficaz intercesión por los hombres. ¿La Virgen María es también la madre de Dios?
Sí, la Virgen María es también la madre de Dios, porque es madre de
Jesucristo, Dios y hombre verdadero. ¿Es la Virgen María nuestra madre?
Sí, también es nuestra madre porque el Bautismo nos ha hecho hermanos de
Jesucristo, su Hijo. ¿Cómo oramos a la Santísima Virgen María, Madre de Dios?
La Santísima Virgen, por su cooperación singular a la acción del Espíritu
Santo, tiene un lugar privilegiado en nuestra oración, y la Iglesia nos
exhorta a invocarla sobre todo con la salutación angelical, llamada
comúnmente, el Ave María.
También podemos venerarla con otras oraciones: · El rezo del Magnificat, que es cántico por el que nos unimos a Ella para
dar gracias a Dios por las maravillas obradas por Dios en Ella y en todos
nosotros.
· El rezo del Angelus, por el que meditamos el glorioso momento de la
Encarnación de Jesucristo.
· El rezo del Santo Rosario, que es por el que meditamos con María la vida
de su Hijo Jesucristo.
¿Cómo es la salutación angelical o Ave María?
Dios te salve, María,
llena eres de gracia, el Señor es contigo,
bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
Ahora, y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
¿Qué significan cada una de las peticiones?
Las tres primeras peticiones están tomadas de la Sagrada Escritura:
· Dios te salve, María (Lucas 1, 28): El saludo que Dios mismo le hizo por
intermedio del arcángel San Gabriel.
· Llena eres de gracia, el Señor es contigo (Lucas 1, 28): Con estas
palabras el ángel Gabriel señala a María como la morada de Dios entre los
hombres. El Verbo de Dios habitará en ella y por ella será entregado al
mundo.
· Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre
Jesús (Lucas 1, 42): Son las palabras de Santa Isabel, que llena del
Espíritu Santo, pronunció ante la Virgen María. Estas palabras nos enseñan
que gracias a la fe de María, el mundo recibió a Aquel que es la bendición
misma de Dios: Jesús, nuestro Señor.
Las siguientes tres peticiones son agregadas por la Iglesia:
· Santa María, Madre de Dios: Es el título más grande y más hermoso que un
ser humano haya recibido. María, en vista de su maternidad divina, fue
preservada del pecado original, y al ser la madre de la segunda Persona de
la Santísima Trinidad, hecha hombre en sus purísimas entrañas, es también
Madre de Dios. Nosotros al recibir el Bautismo nos hacemos hijos de Dios por
adopción, por lo tanto, también somos verdaderos hijos de María, de quien
aprendemos a confiar en la voluntad divina.
· Ruega por nosotros, pecadores: Con esta invocación, pedimos a María,
nuestra Madre, que siempre escuche nuestros ruegos y siempre nos proteja,
porque Ella estará al lado de cualquiera que desee el socorro de Dios y
estará vigilando que la redención y salvación de su Hijo, llegue a todos los
hombres y mujeres.
· Ahora: Con este deseo perentorio, queremos que María esté siempre en el
hoy de nuestras vidas, que recorra con nosotros el camino de nuestra vida
presente.
· Y en la hora de nuestra muerte: Debemos pedir, sobre todo, que María nos
acompañe en el momento de nuestra muerte, y nos conduzca a la vida eterna.
MARIA GUMEZ
39 años
Lima - Perú
Consulta:
Tengo un hijo de 9 años. Nació el 23/04/1994 y quisiera saber cual es el
Nombre de su Ángel. Sé que hay uno por cada persona que nace.
Gracias.
Estimada María:
Dios nos ha regalado la posibilidad de tener una ayuda espiritual en nuestroÁngel custodio y no nos ha querido revelar los nombres que les corresponden.
La Sagrada Escritura (Biblia) nos refiere los nombres de tres ángeles:
Miguel, Gabriel y Rafael y nos dice que el número de ángeles es muy grande.
De estos, sólo conocemos los nombres que tiene por el grupo y el oficio que
desempeñan: Serafines, Querubines, Arcángeles y Ángeles.
En el Evangelio de San Mateo (18, 10), Jesús nos enseña que tengamos cuidado
en no despreciar a ningún pequeño, pues sus Ángeles en el cielo ven
continuamente el rostro de Dios.
Por eso, la Iglesia enseña que «desde la infancia a la muerte la vida humana
está rodeada de la custodia de los ángeles y de su intercesión. Cada
cristiano tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducirlo a
la vida» (Catecismo, nº 336). Debemos, entonces, mantener una cotidiana
intimidad con ellos, invocar con humildad y con gran confianza su asistencia
pronta y eficaz, sin perder de vista, que el objetivo de los Ángeles y el
nuestro es tener a Cristo como centro de nuestras vidas.
La piedad popular ha hecho suya una antigua oración: «Ángel de Dios que
eres mi custudio: ilumíname, guárdame, guíame y gobiérname puesto que a ti
me ha confiado la voluntad divina. Así sea.».
JOSE L. VILLEGAS G.
36 años
Chiclayo - Perú
Consulta:
Los que desprecian la sabiduría y la inteligencia
"Desgraciados los que desprecian la sabiduría y la instrucción; vana es su
esperanza, sin provecho sus fatigas, inútiles sus obras; sus mujeres son
insensatas, malvados sus hijos, maldita su posteridad" Sabiduría 3 11.
"Si apeteces sabiduría, guarda los mandamientos, y el Señor te la
dispensará"
Eclesiástico 1 26.
"El alma sin ciencia no es buena." Proverbios 19 2.
¿Están dirigidos estos versículos a nuestro Perú? ¿Cómo podemos cultivar el amor a la sabiduría? ¿Nuestro pueblo peruano es desgraciado por no adquirir la sabiduría e
inteligencia?
Estimado José:
Comenzaré este diálogo, respondiendo a tu segunda pregunta. Desde que somos
bautizados somos consagrados a Dios y esto significa que los cristianos
debemos crecer como Cristo creció: en sabiduría, estatura y en gracia, ante
Dios y ante los hombres (Lucas 2, 52).
Jesús también nos enseña (Mateo 7, 24) que es sabio el hombre que escucha
sus palabras y la pone en práctica. Él dice que es semejante al hombre que
construye su casa sobre roca sólida.
Y con referencia a la manera como debemos conducirnos en la vida, Jesús nos
enseña que el cristiano aunque participe de este mundo no es ya de este
mundo (Juan 17, 14).
Para realizar estas enseñanzas, el Señor nos otorga en el sacramento de la
Confirmación, los dones del Espíritu Santo, y entre ellos está el don de la
sabiduría. Por este Sacramento, el cristiano queda capacitado para
experimentar el amor por las cosas espirituales, hace más viva su amistad
con Dios, y su esperanza en Él se libra de temores falsos o enfermizos
porque confía plenamente en la sabiduría de Dios.
El don del Espíritu Santo nos hace descubrir la sabiduría de la Cruz de
Cristo, es decir, saber que hay que vivir en este mundo tratando de
reorientarlo hacia Dios, con alegría, paz y amor.
Si queremos cultivar la sabiduría cristiana el primer paso será el fiel
cumplimiento de los Diez Mandamientos (A las citas bíblicas que has
señalado, añadiría el hermoso Salmo 119, uno de los más extensos, pero en
los que se saborea la sabiduría del hombre que observa la ley de Dios, a la
que considera camino y luz para la vida).
El segundo paso será fijarse en Jesucristo, que nos revela al hombre
perfecto y nos descubre la grandeza de nuestro destino final. En esta línea,
te sugiero que leas el Evangelio, en especial el Sermón de la Montaña (San
Mateo, caps. 5, 6 y 7), que contiene el esquema más gráfico del
Cristianismo, pues son los criterios de sabiduría de Cristo, que es la
sabiduría de Dios hecha hombre.
Con relación a tu primera pregunta, no dudaría en afirmar que toda la Biblia
esta dirigida al pueblo peruano, porque está dirigida a toda la humanidad.
El mensaje bíblico siempre será un mensaje de salvación para el hombre de
cualquier época y lugar. Sólo el hombre soberbio puede considerar superadas
las palabras bíblicas. Entonces, cada peruano puede encontrar apropiadas
ciertas enseñanzas bíblicas para su vida personal, como también, puede
encontrar palabras iluminadoras para interpretar y dar sentido a las
situaciones positivas o negativas que como pueblo se esté viviendo.
La tercera pregunta lleva consigo la afirmación de que el pueblo peruano es
desgraciado por no haber adquirido sabiduría e inteligencia. Ciertamente que
sufrimos muchas desgracias, unas que son personales otras que de alguna
manera tocan a todos o gran parte de los peruanos. Una desgracia muy
generalizada en nuestro medio es la ignorancia, sobre toda, la ignorancia
moral, la espiritual y la religiosa. Pero las desgracias se pueden superar y de hecho la historia nos enseña que
muchos pueblos han surgido a pesar de haber sufrido graves desgracias.
El pueblo peruano, que somos cada uno de nosotros, con nombre y apellido,
también puede superar sus desgracias, muy en especial, la desgracia de
ignorar a Dios y su Ley divina. En este sentido, si los peruanos que nos
llamamos cristianos (que somos, mayoría en el País) emprendemos el camino de
la sabiduría, estoy seguro que estaremos aportando a nuestra patria
criterios de auténtico crecimiento humano y cristiano y estaremos
colaborando con Cristo para que se haga realidad aquel deseo del profeta que
al anunciar al Mesías dijo: "que el conocimiento de Dios llene toda la
tierra" (Isaías 11, 9). |