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NILVIA - PIURA, PERÚ
Por favor, me podrían enviar la oración de
San Valentín.
Estimada
Nilvia:
Aquí te enviamos la Oración de San Valentín,
y una breve biografía:
SAN
VALENTIN
Muere en el año 273, decapitado por orden del emperador Claudio
II ya que había ayudado a los cristianos encarcelados. Es
sacerdote y médico.
ORACIÓN:
Dios Todopoderoso que diste al sacerdote San Valentín el
coraje para ser tu testigo aún a costa de su propia vida
y de predicar sin temor tu palabra, te pedimos que a ejemplo suyo,
prediquemos con valor el Evangelio y seamos tus testigos hasta los
confines del mundo.
Por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor. Amén.
Patrono
de la ciudad de Terni , Breno y Passau.
Protector
de los jóvenes, de los novios y cónyuges, es invocado
contra los dolores de vientre y los males de la peste.
Identificativo
principal:
Es representado con el hacha con la que murió decapitado
dando testimonio de su fe, por eso tiene la palma de los mártires
a sus pies.
Identificativo
secundario:
Lleva en sus manos la Palabra de Dios que predicó con ardor
y defendió con su vida y la red que lo distingue como pescador
de hombres.
Fecha
litúrgica :14 de febrero
MARÍA
- AREQUIPA, PERÚ
Deseo saber sobre el evangelio según San Marcos 1,40-45
Respuesta:
Estimada María, te enviamos el evangelio y una breve explicación:
CURACIÓN
DE UN LEPROSO (MT 8,2; LC 5,12)
[40] Se le acercó un leproso, que se arrodilló ante
él y le suplicó : «Si tú quieres, puedes
limpiarme.» [41] Sintiendo compasión, Jesús
extendió la mano y lo tocó diciendo: «Quiero,
queda limpio.» [42] Al instante se le quitó la lepra
y quedó sano. [43] Entonces Jesús lo despidió,
pero le ordenó enérgicamente: [44] «No cuentes
esto a nadie, pero vete y preséntate al sacerdote y haz por
tu purificación la ofrenda que ordena la Ley de Moisés,
pues tú tienes que hacer tu declaración.»
Pero
el hombre, en cuanto se fue, empezó a hablar y a divulgar
lo ocurrido, [45] de tal manera que Jesús ya no podía
entrar públicamente en el pueblo; tenía que andar
por las afueras, en lugares solitarios. Pero la gente venía
a él de todas partes.
COMENTARIO:
EVANGELIO SEGUN SAN MARCOS: LOS MARGINADOS
(40] Jesús sale de Cafarnaún para anunciar la Buena
Nueva a las familias más aisladas del campo, donde encuentra
leprosos. La lepra es una enfermedad tremenda cuando no se le da
la debida atención, y era considerada muy contagiosa; por
eso los leprosos debían vivir fuera de los poblados.
Era
además considerada por todos como un castigo de Dios; de
ahí que la religión judía declaraba impuros
a los leprosos. Por el gesto de Jesús, la carne y la piel
del leproso vuelven a ser sanas; eso es un verdadero milagro, mucho
más importante que la sanación de la suegra de Pedro.
Pero
Jesús ha logrado algo mucho mejor todavía: que este
leproso salga de su marginación. En adelante será
un hombre igual a los demás y ya no evitarán su contacto.
La Ley de Dios y de los hombres reconocerá su dignidad.
La
Buena Nueva no se queda en palabras sino que trae un cambio: en
adelante ya no habrá más personas marginadas.
No
cuentes esto a nadie (44). Con mucha frecuencia, sobre todo en el
Evangelio de Marcos, Jesús da esta orden a los que acaba
de sanar de su mal (1,25; 1,34; 1,44; 3,12; 5,43; 7,36; 8,26; 8,30).
Hay que notar sin embargo que Jesús nunca da esta orden cuando
se encuentra fuera del territorio de Israel; por otra parte, esta
orden desaparece después de su transfiguración.
Si
Jesús les prohibió revelar su verdadera identidad
durante toda la primera parte de su vida pública, fue para
evitar confusiones a su respecto. En efecto estaba muy difundida
la idea de un Mesías guerrero y vengador; Jesús no
quería que hubiese ambigüedad sobre la misión
que venía a cumplir.
Por
eso esperará haberse distanciado lo suficiente de esa imagen
popular del Mesías para comenzar a revelar, y en primer lugar
a sus discípulos, el misterio de su persona.
Por
esta razón Marcos utiliza poco, a diferencia de Mateo, la
expresión «Hijo de Dios». Es verdad que la hallamos
dos veces en boca de los demoníacos, pero en uno de los casos
estamos fuera del territorio de Israel. Marcos prefiere reservarla
para los momentos privilegiados de la revelación de Jesús
a los hombres: el Bautismo y la Transfiguración y además,
como conclusión de la Pasión, en labios del centurión.
DAIRO
HUMBERTO - COLOMBIA
1. Quiero saber si tener un hijo natural, es impedimento contundente
para
recibir el sacramento del Sacerdocio.
2.¿Existe alguna posibilidad real de ingresar a un Seminario
en Perú?
Estimado
Dairo:
Para responderte es preciso saber si tus preguntas son fruto de
una curiosidad, es decir si quieres saber si en el supuesto caso
de tener un hijo natural hay impedimento para ser sacerdote, o es
una situación que te afecta a ti personalmente.
Si
es el primer caso, no se podrían dar respuestas contundentes;
porque esta situación exige un detenido examen, que sólo
puede hacerse en el ámbito de la consejería o dirección
espiritual personal. Esto debido a que las consecuencias de determinados
actos de nuestra vida provienen de motivaciones y situaciones muy
complejas.
Recordemos
que el ser humano es único e irrepetible, ante Dios y su
consciencia. Por tanto, la manera cómo cumple su destino
depende de sus propias respuestas y opciones que él libremente
escoja. Nuestra fe cristiana, en este sentido, nos ofrece respuestas
que nos indican cómo escoger las opciones más acertadas,
que nos ayuden a realizar nuestro destino.
PEDRO CLAUDIO- LIMA
Permítanme felicitarlos por el buen website y sobre todo
porque es peruano y católico. Me gustaría saber cómo
define la Iglesia el pecado. También me gustaría saber
cuáles son los pecados capitales y sobre todo, las virtudes
opuestas sobre estos pecados.
Estimado
Pedro:
Muchas gracias por tus felicitaciones. Las repuestas que desarrollo
están todas sustentadas en el Catecismo de la Iglesia, al
cual te remito como fuente segura sobre aspectos doctrinales.
¿Qué
es el pecado?
El pecado es todo acto contrario a la razón, la verdad y
la conciencia recta, por el cual se falta al amor que le debemos
a Dios y al prójimo. Por causa del pecado ofendemos a Dios
y nos apartamos de Él, porque se va pervirtiendo nuestra
orientación hacia el bien, disponiendo nuestro corazón
a desobedecerlo y rebelarnos contra la su ley divina. Si el pecado
no se detiene a tiempo, el hombre puede caer en el egoísmo
y la soberbia que lo va a llevar a la negación de Dios y
al honor que se le debe.
Pecado
grave o mortal
Se comete pecado grave o mortal cuando se realiza intencionalmente
una acción que se conoce como contraria a la ley divina y
al bien del hombre. Esta acción grave destruye la armonía
que cada uno de nosotros debe guardar con relación a Dios,
al prójimo y a uno mismo. El pecado grave o mortal requiere
tres condiciones:
1.
Materia grave: debe tratarse de un asunto importante.
2. Plena advertencia: conocimiento del carácter pecaminoso
del acto. La inadvertencia o ignorancia no culpable pueden disminuir,
si no excusar, la culpabilidad de una falta grave en sí misma,
aunque se supone que nadie ignora los principios fundamentales de
la ley moral inscritos en la conciencia del ser humano.
3. Pleno consentimiento: aceptación voluntaria, libre y maliciosa
del mal.
Por
ejemplo, si alguien sufre una violación, sin haber dado motivo
para ello, no comete pecado y por consiguiente no es materia de
confesión.
Pecado
venial
El pecado venial constituye un desorden de nuestro espíritu
que debilita la caridad, entraña un afecto desordenado hacia
los bienes creados, impide el progreso del alma en el ejercicio
de las virtudes y práctica del bien moral y nos dispone poco
a poco a cometer el pecado mortal. No deja manifestar plenamente
en nosotros la verdad del Evangelio.
La
dimensión social del pecado:
El pecado es un acto personal. Pero nosotros tenemos una responsabilidad
en los pecados cometidos por otros cuando cooperamos con ellos:
- participando directa y voluntariamente;
- ordenándolos, aconsejándolos, alabándolos
o aprobándolos;
- no revelándolos o no impidiéndolos cuando se tiene
obligación de hacerlo;
- protegiendo a los que hacen el mal.
Así el pecado convierte a los hombres en cómplices
unos de otros, hace reinar entre ellos la concupiscencia, la violencia
y la injusticia. Los pecados provocan situaciones sociales e instituciones
contrarias a la bondad divina. Las "estructuras de pecado"
son expresión y efecto de los pecados personales. Inducen
a sus víctimas a cometer a su vez el mal. En un sentido analógico
constituyen el "pecado social" (Catecismo 1868 - 1869).
Conversión
El pecado, aunque arraigue con fuerza en el corazón del hombre,
oscurezca su conciencia y le corrompa su valoración sobre
el bien y el mal, no puede por esto destruir el sentido moral de
su corazón, ni apartar la acción de Dios en su vida.
Una conversión de vida será el medio más eficaz
para que el hombre pueda arrancar el mal de su existencia. Convirtiéndose
a Dios, la gracia divina iluminará su interior, le hará
descubrir el mal en su corazón y la necesidad de ser redimido
y transformado por Él.
Sacramento del Perdón
Nuestro Salvador dejó dentro de su Iglesia, como la segunda
tabla de salvación, después del naufragio que es la
pérdida de la gracia, el sacramento de la Penitencia. Por
este Sacramento, los bautizados, que por el pecado perdieron lo
que ganaron con el bautismo, pueden obtener, por la infinita misericordia
divina, la plena reconciliación con Dios, con sus hermanos
y consigo mismo. Antes, es necesario arrepentirse y desear reparar
os daños personales y eclesiales que el pecado haya ocasionado.
El
sacramento del Perdón es pues un momento de encuentro personal,
íntimo y sincero con Dios, por el que renovamos nuestro impulso
hacia Él y nuestro rechazo del pecado. El sacerdote, ministro
de la Iglesia, nos otorga la absolución sacramental de nuestros
pecados, que nos devuelve la gracia divina, nos sana de nuestras
debilidades y nos infunde aliento, fortaleza y paz para continuar
el camino hacia Dios.Este Sacramento es llamado también sacramento
de la Confesión, porque su elemento esencial es la confesión
de los pecados ante el sacerdote. Se le denomina también
sacramento de Conversión porque realiza sacramentalmente
la vuelta al Padre, de quien nos habíamos alejado por el
pecado.
Con
el sacramento del Perdón, tenemos a nuestro alcance no sólo
el perdón de nuestros pecados y la reconciliación
con nuestros hermanos sino también un método que nos
permite combatir y extirpar de nuestras vidas las raíces
del mal y caminar en comunión con Dios y nuestro prójimo
al encuentro de la felicidad eterna.
Las
virtudes
La mejor manera de combatir el mal es practicar las virtudes, que
Dios ha puesto en nuestro ser, como disposiciones firmes y habituales
para hacer siempre el bien y evitar el mal. Tradicionalmente se
distinguen las virtudes morales y las teologales. Las Morales son
cuatro: prudencia, justicia, fortaleza y templanza.
Debemos
educarnos en estas virtudes practicarlas con perseverancia. Las
virtudes teologales son tres: fe, esperanza y caridad, se llaman
así porque se originan en Dios, es Él quien nos las
comunica para que nosotros podamos vivir y cumplir su voluntad.
Los vicios actúan contrariamente a la virtud. A través
de ellos, la persona se pervierte, es decir, ahonda el mal en su
vida, encegueciendo, poco a poco, su libertad, que lo lleva a negar
toda posibilidad de bien o de verdad. Los vicios constantemente
practicados dejan poco margen a la acción de Dios y lo alejan
de nuestra vida. Los vicios llevan al pecado.
Tradicionalmente
se enumeran siete pecados capitales, llamados así porque
son raíces de muchos otros: avaricia, envidia, gula, ira,
lujuria, pereza y soberbia.
Ante
la acción del pecado y de sus consecuencias, debemos tener
presente que Jesús ha venido a este mundo para salvarnos
(Mt 1, 21) y Él ofreció su vida para nuestra redención
(Mt 26, 28). San Pablo nos enseña que la gracia debe descubrir
el pecado para convertir nuestro corazón, porque donde abunde
el pecado puede sobreabundar la gracia (Rom 5, 20-21). Seamos hombres
de espíritu en contraposición al hombre de la carne
(Gál 5, 22).
KATYA - LIMA
¿Qué requisitos debe tener un misionero? ¿Debe
renunciar a todo y no volver a ver su familia, o de vez en cuando
puede visitarla? ¿A qué debemos renunciar para ser
misioneros? Me gustaría que me manden toda la información
necesaria, para saber sobre las misiones y los misioneros.
Estimada Katia.
Todos los bautizados estamos llamados a la misión. Acuérdate
del texto de San Mateo 28, 19: Id, pues, y haced discípulos
a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo.
Según
el estado de vida que se escoja, cada cristiano está obligado
a desarrollar sus dones y carismas en favor de la evangelización.
Este llamado origina en la Iglesia variadísimas opciones,
que van desde la misión que los cónyuges cristianos
desarrollan en sus hogares, pasando por aquellos que despliegan
sus labores profesionales con verdadero espíritu evangélico;
hasta aquellos que para servir de una manera más exclusiva
a Dios, se consagran a la causa del Reino, abrasando la vida sacerdotal
o religiosa en una diócesis, o dentro de una comunidad o
congregación religiosa.
Antes
de hablar de requisitos para ser un misionero, es necesario estar
consciente de la profunda necesidad de trabajar por el Evangelio,
de que éste llegue a todos los seres humanos. Si estás
frecuentando algún grupo apostólico, te vas dar cuenta
del inmenso campo que hay por evangelizar. Cuánta gente hay
que no está enterada de que Dios envió a su Hijo para
nuestra salvación. Cuánta gente bautizada, no sabe
el inmenso tesoro de la gracia de Dios que recibió cuando
se bautizó.
Actualmente,
hay muchas agrupaciones de sacerdotes, religiosos y laicos que se
unen para llevar a cabo una actividad misionera en algún
lugar. Algunas hay que se comprometen a trabajar en esta misión
por cierto tiempo, por ejemplo, es el caso de los italianos que
trabajan en Caraz. Hay movimientos Eclesiales, mayoritariamente
de laicos, que destinan parte de su vida al trabajo misionero, tales
como el Camino Neocatecumenal.
Existen
sociedades de vida apostólica e institutos seculares que
viviendo según los consejos evangélicos de pobreza,
castidad y obediencia, se dedican por completo a la Misión,
tales como los Vicentinos y Vicentinas, los Cruzados y Cruzadas
de Santa María, etc.
Finalmente,
están las antiguas órdenes de los Franciscanos, Dominicos,
Jesuitas; otras como las congregaciones de los Misioneros del Sagrado
Corazón, los Redentoristas. Cada una de estas órdenes
tienen congregaciones femeninas que siguen su espíritu congregacional.
Hay también congregaciones femeninas dedicadas enteramente
a la Misión, tales como, las Combonianas, las Franciscanas
peruanas, las Canonesas, etc. La relación es muy extensa.
La
mejor manera de establecer contacto con alguna comunidad o congregación,
será a través de tu director espiritual. Si crees
tener una vocación especial por la Misión, acércate
a un sacerdote y pídele consejo. Son muy buenos consejeros
los padres jesuitas. Con seguridad vas encontrar a alguno en la
Iglesia de San Pedro de Lima.Con la dirección espiritual
despejaras el problema de la renuncia o del alejamiento de tu familia
porque es indudable que para responder al reto de ser misionero
hay que asumir ciertas exigencias.
Dios
nos da a todos un corazón generoso. No pongamos obstáculos
para que nuestro corazón sea todo lo generoso que quiere
ser.
Que el Señor te ilumine y te bendiga.
CÉSAR SÁENZ- LIMA
Tengo un familiar que ha ingresado a un grupo de Misioneros que
se llaman "Cruzadas de Santa María", la verdad
es que tengo mis dudas al respecto. Pienso que su grupo tiene una
vivencia de fe católica muy conservadora, y siento un poquito
de rechazo. Quisiera conocer más al respecto, y tener pautas
para comprender mejor esas prácticas que en realidad hoy
las considero anticuadas.
Estimado
César:Lo más importante para un católico es
vivir la fe cristiana con coherencia. Cristo nos invita a ser íntegros
en nuestra vida cristiana: no se puede servir a dos señores,
o bien aceptas uno y rechazas al otro o viceversa. El libro del
Apocalipsis nos invita a no ser tibios, sino a ser fervientes, es
decir entusiastas por la causa del Reino de Dios, porque el cristiano
es aquel que estando en el mundo no pertenece a él sino a
Cristo.
¿Qué
es pues ser conservador o liberador en la Iglesia? Debemos tener
cuidado al usar estos términos, pues nuestros juicios muchas
veces están influenciados por nuestros propios prejuicios
o por los prejuicios de otros que sin conocer la realidad íntima
de la Iglesia desean mermar su fuerza espiritual, aplicando conceptos
que el mundo utiliza para defender sus intereses.
En
la Iglesia hay lugar para todos, pues el Espíritu Santo es
el que guía e inspira la acción cristiana de cada
creyente y de la Iglesia en su conjunto. Si observamos que las actividades
religiosas y pastorales de determinada persona o grupo de Iglesia
cumplen con los objetivos propuestos por el Evangelio y guardan
comunión con la vivencia y práctica de la Iglesia
Universal, no descalifiquemos su acción porque sean demasiados
celosos en tal o cual cosa. Lo importante es descubrir que no estén
trabajando para sí mismos sino por amor a Cristo y a su Iglesia.
Imitemos
a Cristo que se hizo piedra de contradicción al proponer
su Evangelio de salvación guiado por el Espíritu.
Muchos no aceptaron a Cristo porque chocaba con el estilo de vida
que llevaban o por sus esquemas ideológicos. Muchos simplemente
le dieron la espalda a Cristo, pero hubo otros que lo atacaron porque
consideraron que Cristo les quitaba piso; es decir, porque les descubría
una manera de vivir en falsedad.
Al
juzgar a nuestros hermanos busquemos siempre su bien. Felicitémosle
por lo bueno que están haciendo, y después de esto,
si hay algo que no esté conforme, sugirámosle un posible
cambio.Ten ánimo. Si te preocupa la nueva forma de vida de
tu familiar, es porque te interesa también la Iglesia.
RODRIGO
- HUANCAVELICA, PERÚ
¿Quién fue el primer cardenal del Perú?
A
continuación te envío la relación de los cardenales
peruanos:
Primero:
El Eminentísimo Señor Cardenal Juan Gualberto Guevara,
Vigésimo noveno Arzobispo de Lima y Primado del Perú,
que gobernó la Arquidiócesis de Lima de 1945 hasta
1954.
Segundo: El Cardenal Juan Landázuri Ricketts, OFM. Trigésimo
Arzobispo de Lima y Primado del Perú (1954 - 1990).
Tercero: El Cardenal Augusto Vargas Alzamora, SJ, Trigésimo
primer Arzobispo de Lima y Primado del Perú (1990 - 1999).
Cuarto: El Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne. Actual Trigésimo
segundo Arzobispo de Lima y Primado del Perú.
INO
- LIMA, PERÚ
Desde que estoy en Lima parece que me estoy alejando del Señor
aunque voy a misa, ayudo a mis hermanos, y visito sitos y albergues.
Ahora estudio, pero me gustaría también trabajar en
una parroquia, ya que con eso podría pagar mi educación.
Creo
que la persona que está alejada de Dios es aquella que vive
ignorando a Dios o rechazándolo. Me parece que tú
no estás en ninguno de estos casos. Sin embargo, una gran
mayoría de personas no está alejada de Dios pero descuida
muchos aspectos de sus deberes religiosos que si no se corrigen
pueden desembocar en un alejamiento de Dios. Este podría
ser tu caso.
Debes
examinar tu conciencia ante ti mismo y ante Dios para encontrar
qué descuidas en tu vida que te hace sentir así. Por
lo pronto, es muy bueno que asistas a la Misa y que ayudes a los
necesitados, pero también sería bueno preguntarse
si con frecuencia vas a la Confesión o la has dejado. Es
muy aconsejable tener un confesor.
Sobre
el trabajo en una parroquia, no te podría decir nada, porque
cada parroquia busca por su cuenta resolver sus necesidades. Si
conoces alguna, directamente puedes hablar sobre tus expectativas.
NEREO
- TAMPICO, MÉXICO
Sólo indago buscando para mi tema de tesis "La formación
de valores en el adolescente en la sociedad post-moderna....".
Si tiene algún comentario, de revista, libro, periódico
u otro material con gusto lo acepto.
Le
sugiero que se contacte con la siguiente página WEB www.encuentra.com
Es un lugar donde puedes encontrar abundante información.
También el Semanario de la Arquidiócesis de Madrid
Alfa y Omega, Nº 275 del 4.10.2001. Esta revista tiene artículos
sobre diversos temas: Correo electrónico fsagustin@planalfa.es
http: www.archimadrid.es/alfayomega.htm
JULIO EDUARDO - VENEZUELA
Me encuentro próximo a casarme, y fui a la iglesia por
donde vivo; pregunté qué papeles necesito para casarme
y me dijeron que necesito la fe de bautizo vigente. Pero resulta
que yo me bauticé en Lima, específicamente en Zárate,
el 26 de Diciembre de 1978, y cuando me vine a Venezuela no traje
dicha constancia. Me urge que me planteen alguna solución.
Fuiste
bautizado en la Parroquia de San Juan Bautista de Zárate,
el 22 de diciembre de 1978 y el bautismo está asentado en
el Libro 12, folio 78; Nº 155.
La Partida de Bautismo (o Fe de Bautismo como se dice en Venezuela)
hay que pedirla en la Parroquia mencionada. El trámite cuesta
S/. 10.00 y hay que legalizarla en el Obispado de Chosica.
Si
tienes familiares en Lima, sería mejor que uno de ellos haga
los trámites y te los envíe por correo.
NADIA
- LIMA, PERÚ
¿Quiero Saber cómo puedo acceder a la bendición
papal?
Primero
debe contactarse con un sacerdote que la conozca y que la
presente mediante una carta dirigida a la Nunciatura Apostólica.
En la carta debe decirse los motivos por los que desea la bendición
papal. Con esta carta debe dirigirse a la Nunciatura, ubicada en
la Av. Salaverry, en Jesús María, para realizar el
trámite, que demora más o menos dos meses.
FERNANDO
L. R. - BARRANCA, PERÚ
¿Por qué no hay muchos sacerdotes en algunas iglesias
y parroquias de mi pueblo?
Las
razones de esta escasez es variada y compleja. Nos ha tocado vivir
una época de cambios profundos. Como nunca, el ser humano
es consciente de su grandeza, que podemos constatar en los logros
científicos y técnicos, pero también como nunca
antes el ser humano tiene en sus manos la posibilidad de destruirse
a sí mismo. Ser sacerdote significa, por tanto, que Dios
ha llamado a tal o cual hombre y que éste le ha respondido.
El candidato al sacerdocio debe entender que es llamado para ser
"punta de lanza" en la comunidad cristiana, así
como Cristo lo fue. Esto supone, que el candidato debe estar dispuesto
a dejar todo para dedicarse enteramente a la causa del Reino de
Dios. Pero debemos comprender que el dejar todo significa despojarse
de todo lo que de alguna manera pudiera impedir realizar lo que
Cristo quiere: formar la comunidad cristiana, alimentarla con su
enseñanza, santificarla con los sacramentos. Antes estos
ideales ¿por qué no reaccionan los jóvenes
de hoy? ¿Qué les impide "ver" la grandeza
de esta vocación? Si Cristo dio su vida por todos los seres
humanos, entonces los problemas no nos deben amedrentar. Ayudemos
a los sacerdotes, tratemos de profundizar nuestra fe, hagamos nuestra
vida cristiana coherente con sus valores y principios, vivamos nuestra
vida cotidiana cumpliendo nuestros deberes con alegría y
paz. Muchos sentirán el llamado al sacerdocio, otros cumplirán
su fe desde el matrimonio, otros desde el lugar que les toque en
la sociedad. Recuerda que a Cristo y a la Iglesia se le sirve desde
cualquier lugar que nos toque vivir.
ANTONIO
CH. - LIMA, PERÚ
- Deseo saber si la incineración de una persona fallecida
es aceptada por la Iglesia o es un pecado.
De
ninguna manera. No se comete delito o pecado al incinerar o cremar
a una persona. La ley de la Iglesia, en el Código de Derecho
Canónico, dice que la Iglesia aconseja vivamente que se conserve
la piadosa costumbre de sepultar el cadáver de los difuntos,
sin embargo no prohíbe la cremación.
W
R C Lima, Perú
¿Por qué algunas religiones dicen que adoramos
ídolos?
Parece
que eres un católico o católica que ha sido interpelado
(a) por alguna persona que ajena a nuestra fe. El mandato expresado
en la Sagrada Escritura (Éxodo 20, 2-17) fue dirigido al
Pueblo de Israel en el momento de la Alianza. Dios quería
que su Pueblo sea exclusivo para Él. Y este pueblo reunido
en torno de Moisés tenía que ser educado desde sus
raíces en la adoración al verdadero Dios, como dirá
Cristo más tarde, en la adoración a Dios en Espíritu
y Verdad. Dios redimió verdaderamente al ser humano y a toda
la creación enviándonos a su Hijo, que se encarnó
en el seno de la Virgen María. La Encarnación de Cristo
restableció el vínculo de todo hombre y mujer con
Dios, toda la creación por este acto sublime fue rescatado
porque Dios tomó nuestra humanidad y así pisó
nuestra tierra. La Iglesia, es decir, la comunidad de todos los
bautizados, desde el Apóstol Pedro, se fue liberando de todo
aquello que podría obstaculizar el plan salvador de Dios.
Las imágenes que representan a Cristo, a la Virgen y a los
Santos, son sólo eso, representaciones que nos deben conducir
a Dios que se encarnó por nosotros. Es como si uno viera
la fotografía de una persona querida. Al mirarla no nos detenemos
en el objeto, sino que nos remontamos a lo que representa. Así
siempre lo entendió la Iglesia y así siempre lo ha
inculcado.
HENRY
E. Cusco, Perú
Mis felicitaciones al Cardenal Juan Luis Cipriani por el Programa
"Diálogos de Fe". Lo que nos falta a los cristianos
es dar a conocer el evangelio de Nuestro Señor Jesús.
Basta ya de separarnos cada día más, cada segundo
mueren miles de personas sin conocer a Cristo. Trabajemos juntos
y que Nuestro Señor Jesucristo, el Padre y el Espíritu
Santo los bendigan.
Agradecemos su interés por tratar de reforzar su fe e invitamos
a todas las personas a escuchar el programa Diálogo
de Fe, que se transmite en Radioprogramas todos los sábados
a las 10:30 de la mañana en el 89.7 de la FM. Como nos ha
dicho el Santo Padre : Duc in altum (a remar a dentro).
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