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Artículo
de Umberto Eco |
EL
CÓDIGO DA VINCI Y SUS MENTIRAS
4.
El cristianismo en la historia
En
su novela, Dan Brown dice que fue el emperador Constantino quien,
a través del Concilio de Nicea, en el año 325, hizo
proclamar a Jesús como Dios, siendo que era un simple hombre.
De este modo fue enterrada la verdadera religión de Jesucristo,
que era la “religión de la diosa”, cuya representante
era María Magdalena. La Iglesia ha mantenido oculto este
secreto, y ha buscado a sus defensores para destruirlos, aunque
algunos grupos, como los Templarios, la Masonería y el
Priorato de Sión se encargaron de proteger a la descendencia
de Jesús y de María Magdalena. Un grupo católico
que incluso llega hasta el asesinato para obtener el secreto del
Grial es el Opus Dei.
En
este aspecto se mezclan la ignorancia y la malicia. Son pocas
las obras en las que se ha podido reunir tantos disparates al
mismo tiempo. Para comenzar, Constantino no proclamó “Dios”
a Jesús mediante el Concilio de Nicea. Antes de dicho Concilio,
ya se creía en Jesús como Dios, como se ha visto
en el n. 2. El concilio de Nicea fue realizado para reafirmar
la fe de la Iglesia contra la herejía arriana, que negaba
la divinidad de Cristo, por tanto no proclamó nada nuevo,
sino lo que se creía desde siempre. Los Templarios, que
menciona la novela, eran una Orden militar y religiosa medieval
cuyo cometido era proteger a los peregrinos que visitaban Tierra
Santa, y no tenían por finalidad proteger secreto alguno.
No
existe una Orden secreta llamada “Priorato de Sión”
que se remonta al siglo XI y cuyos miembros han sido grandes sabios
y artistas de la historia. Hoy sabemos que es una farsa inventada
en 1956 por un grupo de pícaros con objeto de levantar
dinero de los incautos (ver Massimo Introvigne. El Código
Da Vinci: Pero la verdad es bien diferente). En cuanto a las menciones
al Opus Dei, resultan infamantes y denigratorias y constituyen
una burda manera de insultar y vilipendiar a la Iglesia Católica
en una de sus instituciones.
Fuente: Oficina de Pastoral, Arzobispado de Lima
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