Lima, 14 de febrero de 2004

   
 

“DIOS NOS ESTÁ EXIGIENDO QUE CAMBIEMOS”

Arzobispo de Lima recalcó que para salir de esta crisis moral hace falta un trabajo conjunto entre familia, escuelas y gobernantes.

“Lo que estamos contemplando es estos días, con verdadera preocupación, es la quiebra moral de un país, la cual se refleja en la política”. Así lo recalcó hoy el Cardenal Juan Luis Cipriani, durante la emisión del programa “Diálogo de Fe”, emitido por la emisora RPP.

Advirtió que todos estamos llamados a participar para sacar adelante al país, la democracia y los valores. “Todo el mundo dice qué puedo hacer... si yo soy un profesor, taxista, campesino, si soy ministro, si soy embajador, si soy periodista, si cada uno de nosotros dijera voy a dar de mí lo mejor que pueda, entonces tendríamos una respuesta que empezaría a notarse”, aseveró.

El Arzobispo de Lima hizo un llamado a los fieles católicos para “poner en práctica sus principios, cuando estén en un ministerio, en un municipio, en una aula de clases, cuando realicen su trabajo periodístico” y no se dejan llevar por el “relativismo moral” existente.

El camino empieza en la familia

Además de buscar en Dios la forma de rescatar los valores, el Cardenal Juan Luis Cipriani, se refirió a la familia como la base para la salida de esta crisis. “Si la familia no asume su responsabilidad entonces ¿dónde aprenderá el joven y el niño un modelo de conducta?”.

Indicó que de la familia depende la fortaleza del hombre para superar los problemas que la sociedad le presente, aclarando que sin ella los jóvenes “no tienen fuerzas interiores para aguantar cualquier dificultad”.

El Primado del Perú mencionó que la tarea de sacar al país adelante involucra a la sociedad en su conjunto. Especificó que las escuelas juegan un rol importante en ésta búsqueda, pero actualmente no cumplen su papel correctamente. “En los colegios existe un problema muy serio, donde la religión fue relegada a una cosa puramente vacía de contenidos y no están preocupados de los valores cristianos” enfatizó.

En general, recordó que la falta de preocupación de la familia, las escuelas y el gobierno hacia los jóvenes se refleja en la crisis moral que ellos actualmente viven, es decir “la tendencia al divorcio, al aborto, la promiscuidad y al abuso del erotismo... Todo esto no es un problema del Estado, sino un problema de la sociedad que esta en una profunda crisis moral y de valores”

De cara al futuro

“El futuro nace cuando las personas se encuentran unidas por convicciones profundas -la verdad, la justicia, la solidaridad, la libertad de expresión, cuando hay convicciones -el respeto a la familia, el respeto a la religión, entonces el futuro crece, el futuro se abre...” enfatizó el Primado del Perú.

“El Perú se encuentra hoy ante ese desafío y creo yo que estamos en un momento muy bueno, para después de esta oscuridad- que ojalá este pasando en estos días- no sea solamente una crisis política de coyuntura sino una crisis moral de la que todos salimos con el deseo de cambiar”.

En sus palabras finales el Cardenal explicó que “Dios no es un hombre extraño a los problemas de nuestro país y de nuestra gente, El está muy cercano a cada uno de nosotros y nos está exigiendo que cambiemos y esta exigiendo de manera especial que vayamos por el camino de la solidaridad de la verdad y de la justicia”.

 

Secretaría de Prensa
Plaza Mayor s/n. Lima. Tlf. 427-1217
prensa@arzobispadodelima.org

 

[Reseña histórica de la arquidiócesis]
[Peregrinación por las Iglesias de Lima][Advocaciones y santos peruanos]
[Mensajes del Santo Padre al Perú][Enlaces]