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Lima, 14 de agosto de 2004 |
| Cardenal Cipriani: A vencer el pecado Al conmemorarse mañana la fiesta de la Asunción de la Virgen María, el Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, invocó a “abrir las puertas a la esperanza en el futuro, a una vida de felicidad, gozo y paz en el cielo”, durante su programa Diálogo de Fe, que se transmite todos los sábados por RPP. El Arzobispo de Lima y Primado del Perú señaló que la Asunción de la Virgen María es un dogma de fe proclamado por Pío XII en 1950, después de hacer un estudio riguroso en todo el mundo, en el que se confirmó que durante siglos se mantuvo viva la tradición de que la Madre de Jesús -terminando el curso de su vida en la tierra-, subió en cuerpo y alma al cielo, lo cual no es otra cosa que una anticipación de la resurrección de los demás cristianos. En ese sentido, recordó las constantes apariciones de la Virgen María en el mundo para invitarnos a vencer el pecado en la tierra y, de esta manera, poder alcanzar la vida eterna. “Parece que varias veces Nuestra Madre se ha escapado para animarnos, para hacernos una invitación al decirnos: yo estoy aquí en el cielo gozando”. Exaltar el cuerpo es caer en el materialismoEn otro momento del programa, el Cardenal Juan Luis Cipriani explicó además que el cuerpo –animado por el alma- es el instrumento a través del cual todos nosotros podemos alcanzar nuestra salvación. “No hay un cuerpo malo y un alma buena, sino una persona humana, que es la gran enseñanza de la Iglesia, porque es la única criatura en la tierra que Dios ha querido por sí misma”. Al respecto, señaló que quien se “queda en la exaltación del puro cuerpo cae en el materialismo puro” y aseguró por el contrario la necesidad de cultivar el espíritu y de esta manera dejarnos guiar por la misión que Dios tiene para cada uno de nosotros. “El cuerpo se va destartalando como un carro, en cambio el alma como el vino se hace más alegre, creativa, generosa y viva”, manifestó. “Viejo es el que deja que su alma se arrugue”, agregó, no sin antes destacar la figura de Santo Padre, Juan Pablo II. “A pesar de su limitación física, material, vemos a un hombre con una riqueza espiritual impresionante. Es el faro que ilumina al mundo de hoy con la fe en María, por eso su símbolo expresa: Soy todo tuyo María”. No tengas miedo al llamadoAl final del programa, el Primado hizo un llamado a los jóvenes para atender el llamado de Dios a la vida sacerdotal. “¡No tengan miedo! Yo no nací sacerdote, ni obispo ni cardenal. Yo era un buen basquebolista, un estudiante de ingeniería y el Señor me buscó allí; por eso -estés donde estés- atiende su llamado”, enfatizó. Asimismo, el Cardenal Juan Luis Cipriani pidió a los peruanos elevar sus oraciones por los ocho diáconos que mañana domingo serán ordenados sacerdotes en una solemne celebración en la Basílica Catedral de Lima. “Es un gozo para la iglesia en el Perú”, agregó tras recordar que los nuevos sacerdotes renunciaron a todo para seguir a Cristo. |
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| [Reseña histórica de
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