Su Eminencia Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne:
“NO CEDAMOS A LAS TENTACIONES”
No desanimarnos y luchar para vencer las tentaciones que se presentan a diario, pidió el Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, durante el programa Diálogo de Fe, que se emite a través de RPP.
El inicio de la cuaresma y la celebración de tres años de haber sido creado como Cardenal por Su Santidad Juan Pablo II, fueron propicias para que el Arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani pidiera a la población sobreponerse a la adversidad y no ceder ante las tentaciones.
El Primado de Iglesia en el Perú señaló que desde el miércoles de ceniza, el próximo 25 de febrero, hay 40 días para limpiar el alma con la confesión y sacrificio, antes de participar en la gran fiesta de la Pascua.
Recordó que las tentaciones han estado presentes siempre, y tal como lo narra San Lucas, el mismo Jesús fue llevado al desierto por el diablo, para ser tentado 40 días después de no probar comida alguna.
El diablo existe
Al referirse al tema y plantearlo en el contexto actual, consideró que el problema de hoy es que la gente vive como si el diablo no existiera, cuando es un espíritu real que hace el mal.
“Por ejemplo, estás yendo al trabajo y te viene una idea de maltratar a una persona. Uno piensa qué malo soy porque tengo estas ideas para molestar a otro. Esa idea puede ser la que el diablo mete en tu cabeza para enemistarte con una persona. Si no creemos en esta palabra de Dios, de que el diablo existe, uno se pone nervioso”, explicó.
Jesús no tuvo pecado pero sí tentación
En el diálogo emitido, el Arzobispo de Lima expresó que Jesucristo, el verdadero Dios y hombre, pasó su vida casi como cualquier persona.
“Lo único diferente es que él no tuvo pecado pero sí tentación para decirte a ti y a mí: no te desanimes. La vida del hombre tiene como destino luchar con ese enemigo que a pesar de no haberlo causado nosotros, acude con frecuencia a nuestra vida”, anotó.
El Cardenal Cipriani advirtió que las tentaciones se presentan a través de las cosas que nos interesan o son una debilidad, porque el demonio sabe cuáles son ya que las ve.
Refirió que a través de las tentaciones, el cuerpo reclama ser dueño del espíritu y quiere imponerse al alma, y a veces lo logra generando que la gente se sienta abatida con un dolor de cabeza, se deje ganar por la flojera, no reflexione en cuánto pierde el tiempo, ceda ante el licor, etc.
Jesús, ayúdame
Ante la tentación, el Arzobispo de Lima consideró la necesidad de responderla con más espiritualidad, diciendo: “Jesús, tengo este pensamiento y no sé qué hacer. Ayúdame”.
Consideró como otra solución el acordarnos de que el diablo existe. “No es que seamos beatos o gente que se va a escandalizar; al revés, somos hombres y mujeres de carne y hueso que tenemos una dignidad. Esa dignidad nos dice cuídate las tentaciones”, recalcó.
Asimismo hizo un llamado para confiar en Dios. “Jesús se sometió a las tentaciones para decirnos: Yo he vencido al mal. No me pidas que el demonio no te tiente porque va a ser así, para eso está en el mundo. Yo lo he vencido y ahora que estoy contigo, de la misma manera te voy a ayudar”, dijo.
Respeto a la vida privada
Aunque el avance de la tecnología, a través de los videos y audio, hoy muestre el rostro de la tentación y cómo puede una persona ceder a ésta, su uso no debe poner en riesgo la vida privada, consideró el Primado de la Iglesia.
“El derecho a la intimidad, a la privacidad, a la familia, a tus aficiones y gustos no se puede violar permanentemente con videos porque si vamos rompiendo la intimidad de cada uno, el mundo se convierte en la promoción de la basura y esto es grave... Por eso, esa manera de vivir buscando cómo agarrar al otro en falta no es cristiana”, enfatizó.
Finalmente Su Eminencia dijo que la gente debe comprender que la felicidad en el hogar no está en la plata, en el video, en la coima, en la aprobación o en la encuesta, sino en el alma y en Dios.
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