Lima, 23 de julio de 2005

 
 

“Los problemas se arreglan contemplando a Dios”,
afirma Cardenal Cipriani

La situación que atraviesa el mundo, no tiene solución en el licor, la droga, la violencia, la diversión, ni en la política, sino en el contemplar al Salvador del mundo, destacó el Cardenal Juan Luis Cipriani.

Al retomar el Diálogo de Fe con los peruanos, después de su viaje a Roma, el Arzobispo de Lima dijo que esta contemplación debe darse con honradez personal, en el interior de cada uno.

“De ahí sale la luz, ahí tienes una respuesta a los problemas de este mundo, duro pero real, que hoy es como una olla que hierve y ante la cual Cristo quiere calmarnos”, enfatizó.

El Purpurado también se dirigió a quienes se muestran pesimistas y afectados por los problemas, y mencionó que este ánimo se debe a que la gente se ha vuelto demasiado soberbia y orgullosa, y no mira a Dios.

“No hay pesimismo cuando tengo fe, cuando siento que tengo un Dios que está conmigo. No se trata sólo de hablar de Él sino de sentirlo. La soberbia, el egoísmo, el querer ser dueño de la situación hace que no pueda ver a Dios. Un mundo sin Dios es un mundo violento, negativo”, expresó.

En ese sentido, recordó las palabras del Papa Benedicto XVI, respecto a que la vida espiritual no puede ser manipulada ni ceder a las olas ideológicas y corrientes del relativismo moral que la tratan de derribar.

“Si yo miento, soy egoísta, manipulo, si no soy fiel en mi matrimonio, si no cumplo con mi conciencia, si critico a los demás, llega un momento en que el alma no da más y por eso te dice: estoy triste, y odias, no perdonas. Por eso, confía en Jesús, contémplalo, Él está contigo”.

Esta es la verdad que nos hace libres

El Primado de la Iglesia en el Perú, precisó que “esa presencia de Jesús, de confiar en que Él está conmigo, de sentir en la Misa su sacrificio, y en necesitar su perdón a través de la reconciliación, es la verdad que nos hace libres, que nos da paz”.

Señaló que esa verdad hace a los corazones sanos y honestos, y en ellos también está la solución a los problemas. Por eso recordó la importancia de la fe. “Serás hombre de fe si tienes profunda amistad con Cristo, esta amistad te ayuda a diferenciar lo bueno de lo malo, la verdad de la mentira”.

El Cardenal se refirió a la situación del país y señaló que por el relativismo, se ve como un desorden. “Todo lo ponemos alrededor de la política, de las dificultades. Debemos madurar más nuestra fe. Debemos guiar a todo este pueblo a Cristo porque el que tiene ese corazón sano, que comprende”, expresó.

Al estar próximas las Fiestas Patrias, pidió a los peruanos que sean unos días de familia, de descanso, de reflexión y de paz espiritual y cercanía con Dios.

   
  Secretaría de Prensa
Plaza Mayor s/n. Lima. Tlf. 427-1217
prensa@arzobispadodelima.org

 

[Reseña histórica de la arquidiócesis]
[Peregrinación por las Iglesias de Lima][Advocaciones y santos peruanos]
[Mensajes del Santo Padre al Perú][Enlaces]