Lima, 05 de agosto de 2006

 
 

Profundicemos más en la capacidad de buscar, encontrar y vivir la verdad

Durante su programa radial Diálogo de Fe, el Arzobispo de Lima, Cardenal Juan Luis Cipriani, señaló que la persona tiene su gran riqueza en su condición humana, su libertad; y reiteró que debíamos profundizar más en la capacidad que tenemos de buscar, encontrar y vivir la verdad.

El Pastor de Lima comentó que personajes como Raúl Ferrero Rebagliati, Víctor Andrés Belaunde, Jorge Basadre, Juan Pablo II, la Beata Teresa de Calcuta, El Canciller Konrad Adenauer, Charles de Gaulle y tantos otros, fueron personas de diferentes niveles y aproximaciones que marcaron su tiempo con la seriedad de su vida.

“La Iglesia tiene que esforzarse por educar en el respeto a la verdad, porque de esa verdad y esa libertad si surge la esperanza. Pero cuando el mentiroso, el parlanchín o el que tiene más amigos tiene éxito, uno se desanima porque se pregunta de qué vale la pena portarse bien si uno acaba mal, mas vale la pena ser un vivo y engañar para tener éxito”, añadió.

Indicó que si el éxito es puramente material, el liberalismo y el socialismo más extremo se dan la mano, porque ambos manejan un concepto de persona material, de ser una máquina, y esto no es así porque quita todos los valores que realmente nos diferencian de los animales como son: el conocimiento, la libertad, el amor, la paz, el perdón, la solidaridad, el hacer familia, la educación, y todas la expresiones espirituales.

Comentó también que en el campo económico hay una rigidez terrible: cuando a alguien le bajan un sol en su sueldo, ésta persona pelea hasta el final por recuperar ese monto. Pero cuando entramos a campos más importantes como por ejemplo: la familia, el matrimonio, los hijos, la honra, la verdad, la palabra empeñada, el uso de la libertad y la educación que nos hacen ser personas, todo es posible, la tolerancia y el diálogo no existe, cada uno tiene su punto de vista.

Cada obispo habla en nombre de Cristo y no a título personal

El Cardenal Juan Luis Cipriani expresó que no es verdad que cada obispo tiene su opinión personal, (y que no es la opinión de la Iglesia), porque entonces sería pagano.

Cada uno de los obispos ejerce en nombre de Cristo como sucesor de los apóstoles, ahí está la prudencia del obispo de ser responsable, de saber que habla en nombre del Señor.

“Pero no se puede seguir usando esa expresión: “a título personal, no de la Iglesia”. Esto confunde mucho a la gente, por eso toda palabra que diga un obispo de alguna manera está hablando con la doctrina de la Iglesia, y si no es así, entonces es un hereje o un apóstata, ha abandonado la doctrina o está enseñando falsedades”, agregó.

Señaló también que la gravedad de la mentira se mide según la naturaleza de la verdad que se deforma. “Valoremos la verdad, respetemos las honras, terminemos con venganzas y persecuciones que han sido hechas por motivos políticos, dejemos al sistema judicial que actúe dentro de sus normas, pero no hagamos instancias en donde se abusa en forma de ideología”.

La CVR debe ser objetiva en sus juicios

Por otro lado, el Primado del Perú manifestó que La Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), tiene que tener una objetividad y un equilibrio exquisito, “si no podríamos decir: hagan un juicio político en el Congreso o en Poder Judicial, pero si hay una Comisión que se le da una responsabilidad moral tiene que responder a ese nivel, y por lo tanto, ser muy cuidadosos en que sean objetivos en sus juicios”.

“La CVR tuvo una responsabilidad muy grave de ser enormemente transparente en todo su trabajo, comprendo que no fue fácil la tarea, pero -al mismo tiempo- se les olvidó preguntarle al obispo de Huancavelica y de Abancay; es decir, a quienes juzga la CVR en su informe final no se les preguntó, es un olvido demasiado grande”, concluyó.

   
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