Lima, 08 de noviembre de 2008

   
 
   
 

“Los detalles pequeños son el alma de cualquier cambio”

En su programa “Diálogo de fe” del sábado 08 de noviembre, el Cardenal Juan Luis Cipriani aprovechó la ocasión de encontrarse en Estados Unidos esta semana para reiterar su llamado a que la vocación de los políticos debe ser de servicio a la población. También indicó que Estados Unidos es un país que influye mucho sobre el mundo y en esta época global, la responsabilidad que tienen es muy grande.

En referencia a los últimos comicios electorales en Estados Unidos, el Arzobispo de Lima señaló que a los políticos no se les puede pedir que sean un Mesías, porque tienen una gran limitación humana en lo que pueden hacer por un pueblo.

“Son delegados para servir al pueblo. Hay una sobreexcitación cuando vemos que Estados Unidos está en una situación de crisis financiera inmensa, eso va a llevar un tiempo; y por lo tanto, el nuevo presidente demorará por lo menos un año o dos en que su país esté normal. Si sobredimensionamos a los políticos, el fracaso luego es muy grande, vale la pena aterrizar cuanto antes”, comentó.

El Pastor de Lima recordó que los grandes cambios en la historia mundial han sido por las personas y no por movimientos políticos. Por ello, exhortó a los fieles a “realizar ese pequeño esfuerzo en nuestra vida diaria por ser honestos, alegres, generosos, por acudir a la Misa dominical, por acompañar a los enfermos, porque esos detalles pequeños son el alma de cualquier cambio”.

Peruanos en EE.UU.

En esta semana, en la que el Cardenal Juan Luis Cipriani estuvo en Estados Unidos por compromisos personales, fue testigo del comportamiento de los peruanos que residen en el país norteamericano.

“Me conmueve como esta gente le da a Estados Unidos un sabor católico muy grande. Son gente que cree y siembra una semilla de fe que el pueblo norteamericano lo recibe con enorme respeto. Rezo por ellos y saludo desde aquí a tantos familiares, no se olviden de ellos, de llamar a saludarles, porque son gente que envía también ayudas económicas a sus familias en el Perú”.

En otro momento de su intervención, el Pastor de Lima destacó el panorama de vida que Dios nos ha dejado, el cual tiene en la familia un centro muy importante. “La familia es un don de Dios. Eduquen a sus hijos con paciencia, con ejemplo. El trabajo humano no es un intercambio económico, es también una manera estupenda para desarrollarse y mejorar las actitudes positivas”, exhortó.

También destacó el sentido cristiano de libertad. “Eres libre, y tu libertad se refleja en tu compromiso. Cuánto más palabra tienes, eres más libre, cuanto más fiel eres en tu hogar, con tus hijos; eres más libre porque la gente dice: este no se vende. Creo que a ese mundo libre y alegre que Dios nos ha dado, nosotros lo estamos atacando con nuestras soberbias y egoísmos”, manifestó. 

Finalmente, el Arzobispo de Lima mencionó que todos somos muy parecidos, por ello, “hay que luchar más para ser fiel a la palabra dada en esa oración bonita, o en esa amistad. Hay que ser un poco más generosos. Hermano ve si en tu vida hay luz, y me refiero a tu corazón, tu conciencia, a esa necesidad de ir a nuestro Padre Dios, No basta con que uno sea buena gente, debemos ser santos. Hay que seguir poniendo ese amor y confianza en el Señor”, culminó.

   
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