Lima, 03 de enero de 2009

   
 
   
 

“Es necesario un cambio de actitud para seguir invirtiendo en el Perú”

El Cardenal Cipriani animó a los empresarios a tener un cambio de actitud para seguir invirtiendo en el Perú, evitando despedir a trabajadores, para no generar en el país una excesiva diferencia entre los que más tienen y los que no tienen nada, durante su programa “Diálogo de fe” del sábado 03 de enero.

“Si se quiere paz y estabilidad para afrontar la crisis que este año va a ser difícil, no botes a tus empleados, sigue invirtiendo; si puedes, invierte más. Te pido una locura porque no hay derecho que haya miles de peruanos que no tengan acceso a la luz, al agua, a la comida, a la vivienda, a la seguridad. Tienes que este año decir: acepto que va a ser difícil y voy a ayudar a superar las dificultades de la gente más pobre”, exhortó el Arzobispo de Lima.

También animó a la empresa privada a entrar fuertemente en la promoción de una cultura del trabajo, de austeridad en el gasto y en la sobriedad así como tener una mejor disposición de colaboración con las empresas públicas, animando a estas últimas a ser más transparentes.

El Cardenal Cipriani hizo estas reflexiones en el primer programa “Diálogo de fe” del año 2009 vía RPP Noticias, donde reflexionó sobre como encarar el año que recién comienza, animando a las personas a vivir la pobreza de una manera cristiana.

También aprovechó la ocasión para comentar el mensaje  “Combatir la pobreza, construir la paz” del Papa Benedicto XVI con ocasión de la Jornada Mundial por la Paz, que se llevó a cabo el último 01 de enero.

“Hay una crisis cultural y moral que está en el modelo de desarrollo dominante”

El Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne recordó que en la organización económico-social de este mundo, muchas veces, se impone una indigencia que Dios no quiere. Porque además de ser material, es moral: gente marginada, que no tiene acceso a la salud ni a la educación.

“La miseria moral es la más grave de todas. Si la distinguimos podemos acercarnos con respeto a la gente pobre. Hay que tener mucho respeto por cada uno de estos hermanos pobres o ricos para ayudar a que este mundo sea mejor; sino, se entra a la ideología de la pobreza que no tiene nada que ver con el mensaje del Papa”, reflexionó

Por ello mencionó que no es suficiente con ver el aspecto material de la pobreza, sino que es un tema mucho más complejo y profundo que tiene solución en el aspecto formativo (en valores) de cada persona.

“Si en el concepto moral, en la educación en valores y virtudes no entran estos conceptos formativos, solo somos productores y consumidores, no seres humanos. Hay una crisis cultural y moral que está en el modelo de desarrollo dominante. Los patrones que nos muestran en el modelo dominante generan pobreza moral, están animando al consumo superfluo, al dispendio, al gasto innecesario, teniendo a las personas como objeto de placer. Si todo esto no se incorpora a la lucha contra la pobreza, vamos a ver cómo por un lado, ponemos muchos recursos económicos y por otro se va a una vida viciosa en que la juventud no encuentra el patrón de conducta como se debe”, señaló.

Por tanto, debe educarse a la gente en un modo de vida que ayude a los que menos tienen. “Educo a la gente en un modo de vida que va a ir al rescate del que vive en esa pobreza que oprime en su múltiple faceta: pandillajes, niños de la calle. Hay que incorporarla no solo en lo material. Ese modelo dominante es el que ha crujido con la crisis financiera en los EE.UU., porque la codicia y el afán de lucro rompió el respeto por la honradez. Hoy nos encontramos todos inmersos en esta crisis y no queremos modificar el modelo educativo”, instó.

Es necesario, comentó el Cardenal Cipriani que –siguiendo al Papa Benedicto XVI- el punto de partida para la lucha contra la pobreza vaya por elegir la educación en virtudes –sobre todo a los jóvenes- en la austeridad, la solidaridad, la sobriedad, la fidelidad matrimonial, la creatividad en la generación de empleo y de riqueza.

Finalmente, recomendó que en el Perú no se llegue rápidamente a la tentación de meternos en la lucha de clases (ricos y pobres), “simplificando en que todos los ricos son malos y los pobres son buenos porque no se quiere distinguir”.

“Elige que el dinero sea un medio para vivir pobre y compartir; no solamente acumular y tener esa codicia”, expresó.  “En una familia, el exceso de bienes materiales deforma a los hijos” dijo el Cardenal Cipriani.

   
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