Lima, 09 de mayo de 2009

   
 
   
 

Pide dejar de lado el machismo en el Perú

“Dejemos el machismo y el maltrato a la mujer. Busquemos finalmente que la mujer pueda con seriedad, dignidad y paz estar en su hogar, en su trabajo y con sus hijos”, invocó el Cardenal Juan Luis Cipriani en su programa Diálogo de Fe, del sábado 9 de mayo, al enviar su bendición por el día de la madre.

El Arzobispo de Lima manifestó que hay un gran desafío de la cultura moderna y es recuperar el rol de la mujer madre. “Hoy a muchas mujeres les da miedo ser madre; y, muchas otras, se quedan en esa situación de madres solteras fruto -tal vez- de un machismo”.

“Mi cercanía, solidaridad, amor y bendición a todas la madres”, expresó el Cardenal Cipriani.

“También les pediría respétense ustedes mismas. Su cuerpo no es objeto de negocio, tampoco pueden abandonar la maravilla que supone atender a unos hijos y un hogar. Mamás sean muy mujeres, tengan un enorme orgullo de ser mujer”.

El Pastor de Lima invocó que en esta fiesta maravillosa de la madre no se convierta en un producto económico. “Que pena da ver que todas las festividades se convierten en trucos de marketing para vender más”.

En ese sentido, pidió a las madres vivir una maternidad espiritual en donde ese beso del hijo, el abrazo del esposo, el encontrarse con la mamá o la abuela, el ir juntos a misa, el recordar los años de infancia y tantas cosas espirituales primen sobre los regalos y la comida.

“La castidad es un don, un regalo y no una represión”

Por otro lado, el Cardenal Cipriani expresó ante lo sucedido esta semana con un sacerdote en Miami (Estados Unidos) que es una  realidad llena de dolor. “En el mundo somos 400 mil sacerdotes y muchas veces las noticias malas son más novedosas, pero es importante señalar que la Iglesia no está en crisis”.

Afirmó que este hombre y sacerdote -como todos- libremente hizo el compromiso para vivir toda su vida en el celibato; es decir, su entrega a Dios. Ha fallado a un compromiso solemne con Dios.

“Olvidar que en la vida uno tiene palabra no es una cosa buena, y si la palabra es con Dios de manera solemne y libre, no es una cosa buena”, dijo.

El Pastor de Lima señaló que la castidad es esa madurez que tiene el hombre en su parte espiritual y corporal.

“La castidad logra una armonía y complementariedad de cuerpo y alma; de tal manera, que ya no es el sacerdote un hombre cualquiera, sino que es un hombre que recibe un tesoro, un don o un regalo de Dios que lo capacita para vivir esa entrega total, ese amor o ese enamorarse con todas las consecuencias de esa integración de cuerpo y alma a Dios”.

Por tanto, “la castidad es un don, un regalo y no es una represión como dicen algunos, ni mucho menos una burla o un comentario sarcástico. ¡No, la castidad es un regalo de Dios!, y tenemos que preguntarnos: ¿Cómo recibes los regalos de Dios? ¿Cómo los cuidas?”, expresó el Arzobispo de Lima.

“El sacerdote que libremente se comprometió con Dios, el Señor le dice: “si el amor a una mujer es maravilloso, te prometo el amor a Mí, a Dios, que soy autor del amor, de la mujer, del hombre y del matrimonio”. Por eso, “el sacerdote debe luchar y esforzarse para saber vivir las amistades, para saber ver con los ojos limpios y para no frecuentar”.

Refiriéndose concretamente al Padre Alberto Cutié, el Cardenal Cipriani dijo: “en el terreno personal todo el perdón, pero en el terreno público en que se ha colocado esta situación, hay que aclarar para enseñar a nuestros fieles que es lo que Dios quiere”.

Antes los comentarios de algunos que dicen que este problema se soluciona con el casamiento de los sacerdotes, el Pastor de Lima mencionó que la fidelidad al amor que se le pide a un sacerdote es la misma que debe vivir un hombre y una mujer casados.

Señaló también que la Iglesia debe ser más que nunca una madre, y como buena madre decirle a sus hijos: “el sacerdote fiel, casto y célibe para toda la vida es una maravilla. Ayúdenlo, recen por él y procuren corregirlo cuando es necesario hacerlo”.

“Que hay pecados y pecadores, por supuesto; y, hay que acogerlos y ayudarlos, pero lo que no se puede hacer es un show mediático como hemos visto estos días con este pobre padre Alberto, que francamente hecho en falta un poco más de humildad”, concluyó el Arzobispo de Lima.

   
  Secretaría de Prensa
Jr. Chancay Nº 282. Lima 1. Tlf. 203-7736
prensa@arzobispadodelima.org
 

[Notas del Arzobispado de Lima] [Homilías del Cardenal Cipriani]
[El Santo Padre] [Archivo Arzobispal] [Notas sobre el Legado Riva Agüero]