Estimados Párrocos, Vicarios Parroquiales, Rectores de Iglesias, Capellanes, Superiores y Superioras Mayores: Con inmensa alegría hemos recibido la noticia de la elección del Papa Benedicto XVI. El Señor ha escuchado nuestras oraciones y nos ha dado un digno Padre y Pastor, el cual se dedicará con todas sus fuerzas al servicio de la Iglesia. Sus primeras palabras han sido toda una invitación a la humildad, a la confianza en el Señor Jesús y en Santa María, y a caminar con esperanza e ilusión por la senda de la Nueva Evangelización: «Queridos hermanos y queridas hermanas, después del gran Papa Juan Pablo II, los señores cardenales me han elegido, un simple y humilde trabajador en la viña del Señor. Me consuela el hecho de que el Señor sabe trabajar y actuar también con instrumentos insuficientes y sobre todo me confío a vuestras plegarias, en la alegría del Señor resucitado, confiado en Su ayuda permanente. Vayamos adelante, el Señor nos ayudará, y María, su Santísima Madre, está de nuestra parte». Por ello, y por especial encargo del Señor Arzobispo Primado, tengo a bien solicitarles que el próximo domingo 24 de abril, V domingo de Pascua, y día en que se celebrará en Roma la Santa Misa de inicio de su Pontificado, alentemos a nuestros fieles a que juntos elevemos oraciones de gratitud y petición a Dios por el don del Papa Benedicto XVI. Sería muy recomendable incluir en la Plegaria Universal la siguiente petición: Señor Jesús, Pastor eterno: te damos gracias por habernos dado el don del Papa Benedicto XVI. Tú que le has confiado en tu Iglesia el ministerio de San Pedro, te pedimos que lo acompañes y sostengas con tu gracia y amor a lo largo de todo su Pontificado, para que con firmeza de roca apostólica gobierne paternal y solícitamente a todo el Pueblo de Dios. Roguemos al Señor. Finalmente, sería muy aconsejable aprovechar las Misas Dominicales y los días subsiguientes para explicar a nuestros fieles la importancia del Ministerio Petrino. Para tal fin sería oportuno revisar, entre otros, los siguientes textos: Constitución Dogmática “Lumen gentium”, nn. 18 y 22; “Catecismo de la Iglesia Católica”, nn. 880 – 887 y 891. Pidamos al Señor que nos conceda una mirada de fe que nos permita reconocer en Su Santidad Benedicto XVI a su Vicario en la tierra, para de esta manera profesarle una afectuosa y explícita fidelidad, y trabajar con él y bajo él, para que la luz de Cristo resplandezca ante las generaciones del tercer milenio. Agradeciéndoles desde ya las atenciones que se sirvan prestar a la presente, aprovecho la ocasión para renovarles los sentimientos de mi personal estima en el Señor. Afectísimo en Cristo y María, Mons. JOSÉ ANTONIO EGUREN ANSELMI |
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