COLECCIÓN NUEVA EVANGELIZACIÓN Nº 10

JUBILEO

Gran movilización de fe
al inicio del Tercer Milenio

El Jubileo del Año Santo 2000
en la Arquidiócesis de Lima

Segunda parte

El Jubileo del Año Santo 2000
en la Arquidiócesis de Lima

Esta segunda parte ofrece a los fieles de Lima una síntesis de la forma cómo se vivió -en los momentos más resaltantes- el Jubileo del Año Santo 2000 en nuestra Arquidiócesis. De la mano de nuestro Pastor, monseñor Juan Luis Cipriani Thorne, y siguiendo las indicaciones del Santo Padre Juan Pablo II, este tiempo de especial gracia ha permitido que muchos fieles vuelvan al camino del Señor; que los católicos practicantes se reafirmen en su fe y se comprometan más intensamente en la tarea misionera y solidaria de la Iglesia; y que otros emprendan un compromiso de vida entregándose a la vida religiosa.

La masiva participación de los fieles de Lima se manifestó desde la puesta en marcha de la Gran Misión Jubilar, en enero de 1999. Las parroquias organizaron entonces las escuelas misioneras para preparar a la ciudadanía en la labor de difundir la Palabra de Dios e invitar a la gente a que participe en esta celebración jubilar. Visitas casa por casa y a instituciones educativas, laborales y sociales, charlas, jornadas, encuentros, conferencias, celebraciones litúrgicas, fueron actividades intensas de preparación a la espera del Año Santo para conmemorar los dos mil años del nacimiento de Cristo.

El inicio del Año Santo 2000, inaugurado en nuestra Arquidiócesis por nuestro Pastor el 25 de diciembre de 1999, marcó el inicio de un tiempo nuevo y de mucha esperanza. Diversos sectores que componen nuestra sociedad tuvieron la oportunidad de ser parte del Jubileo y ganar las indulgencias plenarias. Es así que tuvimos 19 fiestas jubilares en las que participaron los jóvenes, las familias, las mujeres, los trabajadores, los enfermos, los artesanos, los profesores, los presos, los deportistas, las hermandades, la vida religiosa, entre otros.

Fue un año verdaderamente de profunda espiritualidad y participación que ha despertado a los católicos y nos ha infundido un nuevo brío para empezar el nuevo milenio de la era cristiana con una nueva luz, con una nueva fuerza que nos viene de Cristo y que permitirá, de seguro, un futuro más fraterno, más digno, más humano, más cerca de Dios.

Las páginas que ofrecemos a continuación guardan sólo parte de lo que vivimos en este tiempo del Jubileo 2000 en la Arquidiócesis de Lima: la fase preparatoria denominada Gran Misión Jubilar de Lima, el inicio del Año Santo y el desarrollo de las fiestas jubilares. Pero lo más importante es que en el corazón de cada uno, al interior de cada familia, de cada institución, se haya producido la verdadera conversión para demostrar, con hechos, que hemos retomado el camino hacia la casa del Señor.

 

 

I.- La Gran Misión Jubilar de Lima

La Arquidiócesis de Lima preparó con gran entusiasmo y dedicación el Gran Jubileo del Año Santo 2000, siguiendo lo propuesto por el Santo Padre en su Carta Apostólica Tertio Millennio adveniente. Y una de las actividades más importantes de esta preparación consistió en realizar la Gran Misión Jubilar de Lima cuyo objetivo fue disponer el espíritu de los fieles para el gran acontecimiento del Jubileo mediante una masiva evangelización que alcanzase a los católicos practicantes, a aquellos que estaban un tanto alejados y a las diversas instituciones y sectores de la vida social. Miles de fieles se iniciaron en la fe católica, muchos se acercaron a la Iglesia y volvieron a vivir su fe mediante el sacramento de la reconciliación, otros se reafirmaron en ella participando activamente en las actividades jubilares, y algunos respondieron al llamado de Dios para ser soldados de Cristo.

Bajo la responsabilidad del Arzobispo de Lima y Primado del Perú, las actividades de la Gran Misión comenzaron en enero del año 1999 con la preparación de los misioneros parroquiales, que se llevó a cabo mediante las escuelas misionales establecidas en cada parroquia. Para garantizar una suficiente preparación doctrinal, se editó el Catecismo de la Iglesia en una edición de precio muy cómodo que se puso a disposición de todos de los misioneros parroquiales. Además se elaboró una guía de temas para el curso. Los Misioneros, al término de su preparación recibieron un diploma y la cruz de la Misión.

Como una forma de difundir esta gran tarea de preparación y acción evangelizadora se elaboró un afiche y diverso material gráfico que fue distribuido masivamente en todas las parroquias, centros educativos y sociales, instituciones laborales privadas y públicas, entre otros.

El 23 de mayo de 1999, Solemnidad de Pentecostés, el Señor Arzobispo publicó un mensaje jubilar titulado "Nostalgia de Dios", en el que propone a la comunidad católica una ferviente invitación a participar del Año Santo: "La Gran Misión Jubilar de Lima busca fundamentalmente suscitar en el alma de cada uno de los fieles la decisión de seguir las huellas de nuestros santos y protectores, que con sus vidas y merecimientos santificaron nuestro suelo".

El documento, asimismo, plantea las pautas necesarias para entender el sentido y la trascendencia del Jubileo y se convirtió en un medio de catequesis tanto para los Misioneros como para todos los fieles que recibieron las palabras de su Pastor.

El 29 de agosto de 1999, víspera de la solemnidad de Santa Rosa de Lima, se celebró en el atrio de la Catedral de Lima la Misa de Envío de los Misioneros. La Plaza Mayor lució llena de fieles, asistieron más de quince mil misioneros parroquiales dispuestos a cumplir con su tarea evangelizadora con miras al Jubileo 2000. Fue un gran acontecimiento evangelizador para todos. El Arzobispo de Lima presidió la ceremonia que marcó el inicio a las tareas misionales con las visitas casa por casa en todos los distritos de Lima.

Cada parroquia desarrolló su plan de visitas de acuerdo a la realidad social y demográfica. En cada visita los misioneros dialogaban con las familias, rezaban y leían algún pasaje de la Biblia, explicaban el sentido del Jubileo y formulaban la invitación a celebrar el Año Santo. Finalmente se les regalaba un adhesivo con la imagen de la Virgen de la Evangelización y el anuncio alegre del Jubileo 2000.

Paralelamente, la misión visitó diferentes instituciones educativas, sociales y laborales. En las parroquias, universidades y hermandades se organizaron, además, encuentros, charlas, conferencias y celebraciones litúrgicas.

La Misión se extendió hasta el mismo Año Jubilar, en el cual tuvo como objetivo dedicarse a orientar y ayudar a las personas a vivir el Año de Gracia del Señor, a ganar las indulgencias jubilares y a celebrar con alegría los 2000 años del cristianismo y el comienzo del tercer milenio de nuestra fe. Asimismo, fue un gran apoyo para la realización del Congreso Eucarístico Nacional.

II.- El Jubileo del Año Santo 2000

La Arquidiócesis de Lima programó celebrar el Año Santo mediante celebraciones litúrgicas, jubilares y eclesiales con la participación masiva de los fieles de los diferentes sectores de la sociedad congregados alrededor de la eucaristía.

El Señor Arzobispo nombró una Comisión Central encargada de organizar y coordinar las diferentes actividades jubilares. Esta Comisión estuvo formada por las siguientes personas: Como Presidente de la Comisión, Mons. Juan Luis Cipriani, Arzobispo de Lima. Como Consultores: Mons. Alberto Brazzini, Obispo Auxiliar, Mons. Carlos García, Pbro. Antonio Ravina, P. José Antonio Eguren SCV, P. Adriano Tomasi, OFM. Secretario, Sr. Iván Landa y Secretario de Prensa, Sr. Javier Dextre.

Se designó como iglesias jubilares de la Arquidiócesis la Basílica Catedral; la Basílica de María Auxiliadora, de Breña; la Parroquia de la Santísima Cruz, de Barranco; la Parroquia de Santa María Reina, de San Isidro; la Parroquia de Nuestra Señora de la Reconciliación, de La Molina; el Santuario de San Pedro y el Santuario del Señor de los Milagros de Nazarenas, en Lima.

La publicación del Calendario Jubilar para la Arquidiócesis de Lima ofreció la relación de actividades jubilares por fechas y lugares. Allí también se incluyó la oración del Santo Padre por el Gran Jubileo, qué es la Indulgencia Jubilar y cómo ganarla, la relación de los templos jubilares y en un apéndice se publicó la presentación del Calendario del Año Santo 2000 para la Iglesia de Roma por el Cardenal Roger Etchegaray.

El día 25 de diciembre de 1999, día de la Natividad del Señor, fue designado como el día de la Apertura del Jubileo del Año Santo 2000 para nuestra Arquidiócesis. Ese día la Iglesia de Lima inició las celebraciones por el Año Jubilar.

En horas de la mañana del día de Navidad, en la Basílica del Rosario de Lima, del convento de Santo Domingo, se dio inicio al programa de apertura del Año Jubilar. Asistieron unas 1,500 personas entre sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles en general. Acabado el rito prescrito para la Iglesia estacional, todos los asistentes, encabezados por el Señor Arzobispo, iniciaron la peregrinación hacia la Basílica Catedral precedidos por el Evangelio que era llevado por un diácono.

La procesión, que representa a nuestra Iglesia peregrina en la tierra que, encabezada por el Santo Padre visita todos los lugares del mundo llevando la palabra de Dios, llegó hasta las puertas de la Catedral e hizo su ingreso a las 11 de la mañana ante el entusiasta aplauso de los asistentes.

En la puerta principal, el Arzobispo, elevando el Evangeliario, lo presentó al pueblo e ingresó a la Basílica Catedral en procesión para dar inicio a la celebración litúrgica. La Banda de Música de Palacio de Gobierno y las campanas de la Catedral dieron la señal de júbilo del inicio del Año de Gracia.

La Santa Misa fue concelebrada por el consejero de la Nunciatura Apostólica, monseñor José Antonio Almandoz; el Obispo Auxiliar de Lima, monseñor Alberto Brazzini; y los vicarios generales, monseñores Salvador Piñeiro y Octavio Casaverde. Asistieron al acto litúrgico diversas autoridades religiosas, políticas y civiles.

Colocado el Evangeliario en un lugar destacado, la liturgia siguió su curso. Antes de la bendición solemne, uno de los diáconos comunicó a los fieles el nombre de los 7 templos jubilares en Lima donde los fieles podían ganar las indulgencias plenarias. La homilía de apertura del Año Santo en Lima, pronunciada monseñor Juan Luis Cipriani, se encuentra en la primera parte de la presente publicación.

La Semana Santa tuvo un especial significado y celebración. Después de muchos años, se volvió a celebrar en la Basílica Catedral el Sermón de las Siete Palabras, que contó con la presencia de la sagrada imagen del Señor de los Milagros en una salida extraordinaria e histórica. El Señor Arzobispo encabezó las celebraciones y, junto al Nuncio Apostólico, monseñor Rino Passigato, cargó las andas durante la salida de la imagen con destino a su monasterio.

Como fiesta principal del Jubileo, se celebró el VIII Congreso Eucarístico Nacional, que se llevó a cabo en el Campo de Marte, del 30 de agosto al 3 de septiembre. El Arzobispo de Lima fue el responsable de la organización de esta jornada de fe que se volvía a realizar en el Perú después de 35 años. Vino como Enviado Papal el Cardenal Bernard Francis Law, Arzobispo de Boston, y durante los 5 días reunió a más de medio millón de fieles.

III.- Las fiestas jubilares en Lima

1.- Jubileo de la Vida Consagrada

Miércoles 2 de febrero, Fiesta de la Presentación del Señor

Comisión organizadora

Se encargó la organización de este Jubileo a monseñor Salvador Piñeiro, Párroco de Santa Rosa de Lima, de Lince, junto con las Reverendas Madres Superioras de las Congregaciones fundadas en el Perú: Congregación de las Franciscanas de la Inmaculada Concepción, Agustinas Hijas del Santísimo Salvador, Misioneras Parroquiales del Niño Jesús de Praga y Canonesas de la Cruz. También apoyó la labor de la Comisión la Conferencia de Religiosos del Perú.

Preparación previa

Previamente al día central de la celebración jubilar se organizó en todas las casas de las órdenes y congregaciones, así como en las parroquias, el triduo de preparación siguiendo el subsidio editado por la Santa Sede.

Día del Jubileo

A las 5:30 pm, se inició el Jubileo con una concentración en la Plaza de la Basílica de San Francisco. Se congregaron cerca de un millar de religiosos y religiosas residentes en Lima. La Cruz de la Evangelización, la primera traída por los misioneros al Perú y que se conserva en el Convento de la Merced de Lima, encabezó la manifestación de fe. Luego de unos momentos de reflexión, se realizó una celebración litúrgica con la bendición de las velas. Seguidamente, todos los asistentes con las velas encendidas iniciaron la peregrinación hacia la Basílica Catedral de Lima. La Cruz de la Evangelización fue escoltada por los Superiores de las primeras Órdenes venidas al Perú.

Recibidos por el Arzobispo, ingresaron a la Catedral. A un lado del Altar Mayor se colocó la imagen de Nuestra Señora de la Candelaria que junto con la Cruz de la Evangelización permanecieron durante la Misa.

En la homilía, el Arzobispo resaltó los valores de la vida religiosa, la misma que debe ser sostenida con la oración y el estudio, sobre todo con los documentos de la Iglesia, muy en especial del Catecismo. Después de la homilía se procedió al acto de agradecimiento a Dios por el don de la vida consagrada, según texto de la Santa Sede.

Al momento de la presentación de los dones del pan y del vino, también se ofreció el incienso como signo de la plegaria y contemplación, la sal y la luz como signo de la misión, y la colecta y el día de ayuno por los niños marginados. Durante la Acción de Gracias, la Presidenta de la Conferencia de Religiosos del Perú, dirigió unas palabras de agradecimiento. Todos los asistentes recibieron una estampa de recuerdo.

2.- Jubileo de los Enfermos

Viernes 11 de febrero, Fiesta de Nuestra Señora de Lourdes.

Comisión organizadora

Fueron encargados de realizar este Jubileo: monseñor Octavio Casaverde, Vicario Pastoral de la Salud y Párroco de la Santísima Cruz de Barranco; Pbro. Jaime Siancas, Capellán del Hospital Edgardo Rebagliatti; y el R. P. César Rivera, Director del Instituto Pastoral San Camilo.

Preparación previa

Se organizó en todos los centros hospitalarios jornadas con un triduo de oración y de preparación para recibir los sacramentos de la Reconciliación, Unción de los Enfermos y Comunión. Para realizar este triduo, se elaboró un folleto de orientación, la Carta del Papa con su mensaje a la VIII Jornada Mundial del Enfermo y un afiche motivador. De igual modo se procedió en las parroquias con el equipo de Pastoral de la Salud.

A los enfermos que por lo delicado de su salud no podían asistir al Jubileo en la Catedral de Lima se les preparó para recibir los sacramentos y para que ganaran la indulgencia jubilar en su lecho de enfermedad.

Día del Jubileo

El 11 de febrero, la Misa jubilar fue programada para las 4 pm. Al lado derecho del Altar Mayor, se colocó la imagen de Nuestra Señora de Lourdes, que celebraba su día. Asistieron más de 1,500 personas, entre enfermos, tanto adultos como niños, discapacitados y fieles en general. Los enfermos de los hospitales principales de Lima llegaron a la Catedral acompañados del personal sanitario y de un numeroso grupo de voluntarios y voluntarias. También asistieron los enfermos de las parroquias que vinieron acompañados de los miembros de su equipo parroquial.

Entre los asistentes también participaron personalidades del mundo de la salud como el representante del Ministro de Salud, el Presidente de EsSalud, y diversos funcionarios de varios hospitales y centros hospitalarios. Los centros de atención médica ofrecieron servicios de primeros auxilios y ambulancias para los eventuales casos urgentes que se presentaran.

En la homilía el Arzobispo invitó a considerar que "los enfermos son el tesoro de la Iglesia", porque "los enfermos son Cristo vivo en la cruz". Y agregó que "la salud no es lo último, sino lo penúltimo, porque lo ultimo es el amor de Dios, la salvación eterna, que empieza en esta vida".

Después de la homilía se procedió a iniciar el rito de la Unción de los enfermos. El Señor Arzobispo acompañado de los capellanes hospitalarios y otros sacerdotes administró el sacramento a los enfermos y discapacitados. Fue un momento muy emotivo en el que la gracia y consuelo del Señor se manifestó en muchos enfermos. También se administró la Unción a los ancianos asistentes.

Como fruto del Jubileo se ha estrechado más la unión entre los capellanes hospitalarios para llevar con más dedicación su labor evangelizadora. Igualmente se ha estrechado la unidad entre los diferentes equipos de pastoral de la salud parroquial. El personal de los centros hospitalarios ha quedado muy motivado y comprometido para prestar un mayor apoyo a la Pastoral de la Salud.

3.- Jubileo de los Profesores de Teología y Profesores de Religión

Martes 22 de febrero, Fiesta de la Cátedra de San Pedro.

Comisión organizadora

Se encargó este Jubileo al Pbro. Víctor Ferrer, entonces rector de la Facultad de Teología de Lima, al P. Rafael Luyo SM, Director del Instituto Superior de Estudios Eclesiásticos y a la Srta. Leonor Loyola, Directora encargada del Departamento de Educación Católica.

Día del Jubileo

A las 5:30 pm se reunieron alrededor de 300 personas entre profesores y alumnos en la Sala Capitular del Convento del Rosario de Lima, en el Convento de Santo Domingo, que fue la sede de la primera Universidad del Perú, fundada por el primer Arzobispo de Lima, Fray Jerónimo de Loayza. En este lugar se llevó a cabo un acto académico jubilar: "Magisterio y Teología en la historia de la Evangelización del Perú" que estuvo a cargo del R. P. Armando Nieto SJ, distinguido teólogo e historiador.

A las 6:30 pm la asamblea de profesores y alumnos, rezando el Rosario, se dirigieron en peregrinación hacia la Catedral de Lima donde fueron recibidos por el Arzobispo de Lima. Seguidamente se inició la Santa Misa. Al lado derecho del Altar Mayor se colocó la imagen de San Pedro Apóstol.

En la homilía, el Arzobispo destacó la importancia de la educación en la fe dentro del pueblo de Dios, responsabilidad mayor para los que se dedican a la enseñanza de la Teología, Religión o filosofía cristiana. Señaló que un profesor de religión o un profesor de Teología o de catequesis debe "no sólo hablar ‘de’ Dios sino que también debe hablar ‘con’ Dios. De esa manera la enseñanza producirá los frutos que este Jubileo nos pide a todos: la conversión personal".

Acabada la homilía todos los profesores pronunciaron su profesión de fe y a continuación los profesores de teología emitieron ante el Arzobispo su juramento de fidelidad.

4.- Jubileo de los Artesanos

Lunes 20 de marzo, solemnidad de San José.

Comisión organizadora

Llevaron a cabo este Jubileo monseñor Alberto Brazzini Díaz-Ufano, Obispo Auxiliar de Lima; Pbro. Francisco Chávarry y el Sr. Álvaro Carulla, Gerente del Banco de Crédito del Perú.

Preparación

Los artesanos de Lima son personas provenientes en su gran mayoría de las diferentes provincias del Perú y se concentran en talleres y lugares de venta llamados artesanales. Son personas que provienen de zonas de gran fervor religioso. Con ocasión del Año Jubilar se les convocó y se tuvo un contacto muy importante con ellos, que han demostrado su compromiso de participar con su Iglesia.

El viernes 3 de marzo, a las 10 a.m. en el Arzobispado de Lima, se programó un primer encuentro con los dirigentes y coordinadores de los distintos grupos de artesanos. En este encuentro todos alabaron la iniciativa del Arzobispado que los agrupaba como gremio después de muchos años de trabajar de manera dispersa. El segundo encuentro se realizó el jueves 16 de marzo, de 4 a 6 p.m. en el Auditorio de la Vicaría de la Caridad. En este encuentro asistieron los dirigentes, artesanos y representantes del Instituto del Cultura y de Ministerio de Industrias.

Día del Jubileo

El lunes 20 de marzo a las 7 de la noche, en la Basílica Catedral de Lima, se celebró la Misa Jubilar presidida por monseñor Alberto Brazzini Díaz-Ufano, Obispo Auxiliar de Lima. Al lado del Altar Mayor se colocó la imagen de San José. También se colocó en un lugar central la Cruz del Camino, que es tradicional encontrar en las carreteras del Perú. Los artesanos también confeccionaron un gran retablo con imágenes de la Natividad que se colocó en atrio de la Catedral.

Al acto jubilar asistieron además el director del Instituto Nacional de Cultura, Sr. Luis Repetto; el rector de la Universidad Católica, Dr. Salomón Lerner; y el representante del Banco de Crédito, Sr. Álvaro Carulla, cuya institución viene colaborando desde hace varios años en la restauración de diversas obras de arte religioso.

En su homilía, monseñor Brazzini resaltó que el trabajo de los artesanos es un tesoro porque en ella se hace más presente el poder creador de Dios que es el autor de toda belleza. "En la medida que el artista sea más cristiano producirá obras de mayor categoría", refirió.

Terminada esta ceremonia jubilar, los asistentes se dirigieron hacia el Museo de la Catedral donde se inauguró una muestra de Arte Religioso Popular.

5.- Jubileo de la Mujer

Sábado 25 de marzo, fiesta de la Encarnación del Señor.

Comisión organizadora

Tuvieron a su cargo la organización de este Jubileo la Rev. Madre Raquel Corrales, la Sra. María Esperanza de Cavassa, Sra. Marcela de Reyes y Sra. Marisol de Adún.

Preparación

Se solicitó a las parroquias destinar los días 22, 23 y 24 de marzo para orar de una manera especial por la mujer al final de cada Misa, en la adoración eucarística o en las celebraciones que se realicen en el templo, según el subsidio elaborado por la Comisión Central.

Se cursó invitaciones a todos los movimientos y agrupaciones, tanto eclesiales como civiles, y se editó un afiche conmemorativo y una estampa con un texto del Papa extraído de la carta que dirigió a las mujeres en Pekín, en 1995.

Día del Jubileo

El día 25 de marzo, a las 5:30 de la tarde, se dio inició a la celebración eucarística. Al lado derecho del Altar Mayor se colocó unas imágenes que representaban el Misterio de la Anunciación. Participaron más de 1500 personas. Un gran número de ellas provenía de los diferentes voluntariados de ayuda a hospitales y entidades de servicio a los niños, jóvenes y ancianos.

Entre las personalidades que asistieron estuvo la entonces Primera Dama de la Nación y las esposas de directivos de entidades públicas y civiles. Cabe destacar que varias parroquias organizaron peregrinaciones de grupos femeninos hacia la Catedral.

En su homilía, el Señor Arzobispo agradeció, de manera muy especial a la mujer madre, empezando por nuestra madre Santa María, "pues la maternidad es la dimensión más grande de la mujer". También resaltó el valor de la mujer esposa en su fidelidad, sacrificio y entrega. De la mujer hija, que con mucho amor cuida a sus padres y está al lado de ellos. De la mujer en la familia, que en su casa, en la labor diaria, le da el sabor a la educación de los hijos, pone orden y hace que la vida familiar sea llevadera. También, a la mujer en el trabajo, en el deporte, en la empresa, en la labor social.

En cuanto al rol de la mujer en el nuevo siglo, dijo: "¡Mujeres, procuren enderezar este mundo, ustedes pueden hacerlo! Si las mujeres se esfuerzan por recuperar su dignidad y respeto, si se ponen al frente de una mayor moralidad pública, de un mayor respeto hacia la familia, si hacen frente para que los medios de comunicación no las traten como objetos de placer, si se proponen llegar al matrimonio vírgenes, podremos decir unos años más adelante: ¡Qué cambio tan grande hubo al inicio del siglo XXI, y las responsables fueron las mujeres!".

Al final de la Misa, una representante de la Comisión dirigió su acción de gracias por la celebración de esta fiesta jubilar y acabada la ceremonia se organizó un acto festivo en el atrio de la Catedral.

6.- Jubileo de los Trabajadores

Lunes 1° de mayo, fiesta de San José Obrero.

Comisión organizadora

La organizaron este Jubileo estuvo a cargo del Pbro. Santiago Caballero, Director de la Vicaría de la Caridad, el Sr. Jorge Feliú Llobet y el Sr. Raúl Reyes.

Preparación

Se editó una breve sinopsis sobre el sentido de este Jubileo y su relación con la Doctrina Social de la Iglesia. El artículo se incluyó en las principales revistas del sector empresarial del Estado y entidades privadas, también se envió a las parroquias e instituciones eclesiales.

A las parroquias se les envió un subsidio para orar de una manera especial por el mundo del trabajo al final de las Misas, en la adoración eucarística o en las celebraciones que se realizan en el templo o agrupación. Los días anteriores, se transmitió spots radiales invitando a celebrar el Jubileo.

Día del Jubileo

Presidida por el Arzobispo de Lima, el 1° de mayo se celebró la Misa Jubilar en la Basílica Catedral a las 11 de la mañana. A un lado del Altar Mayor se colocó una imagen de San José. Asistieron más de 1000 personas entre trabajadores, empresarios y público en general.

El Arzobispo exhortó en su homilía a no reducir la expresión "trabajo" a una dimensión puramente sociológica y material. "El trabajo es la colaboración del hombre con Dios en su desarrollo personal y colectivo", dijo. También invitó a reflexionar sobre tres principios de la Doctrina Social de la Iglesia: la "primacía" de la persona, que permita que nadie se quede al margen de la posibilidad de desarrollarse y superarse. La "subsidiariedad", por la que una entidad o grupo que no puede generar servicios o bienestar por cuenta propia, recibe la ayuda de un ente superior para poder lograrlo. Y la "solidaridad", que es ayudar al que lo necesita.

"El salir adelante no es nada fácil ni para el empresario ni para el trabajador. Pero ambos deben formar una auténtica comunidad para poder lograrlo. No debe haber oposición ni enfrentamientos, son un solo cuerpo que va hacia una misma dirección. Por eso, el promover la vieja lucha de clases y los antagonismos en el mundo del trabajo, ya no es un lenguaje aceptable en ningún nivel ni grupo social. Les agradezco su presencia porque como personas que creen en Dios buscan lo mejor para el país, para el bien común y para la sociedad. ¡Que el mundo del trabajo no pierda nunca la paz, la serenidad y la alegría!", advirtió el Señor Arzobispo.

En la acción de gracias, el empresario de comunicaciones, Sr. Manuel Delgado Parker, a nombre de los presentes, expresó su agradecimiento y el deseo de que la fiesta del 1° de mayo sea una celebración de verdadera hermandad cristiana, y que en el futuro se pueda realizar eventos donde se enseñe y difunda los principios de la doctrina social de la Iglesia.

Después de la Misa todos los asistentes fueron invitados a un Vino de Honor en señal de fraternidad. Empresarios, trabajadores y representantes sindicales compartieron momentos de confraternidad.

7.- Jubileo de los Jóvenes

Sábado 13 de mayo, Fiesta de la Virgen de Fátima.

Comisión organizadora

Organizaron este Jubileo, el Pbro. Antonio Ravina, Párroco de Santiago Apóstol de Surco; el Pbro. Humberto Giusti, Párroco de Santa María de la Paz; y el Pbro. Francisco Chávarry, Vicario Parroquial de Santa Beatriz.

Preparación

El domingo 7 de mayo se llevó a cabo la Maratón Jubilar Juan Pablo II, cuyos participantes (más de mil jóvenes de ambos sexos), partieron a las 10:30 de la mañana del Óvalo Gutiérrez, en el distrito de Miraflores, y llegaron a la Plaza Mayor de Lima a las 11:30 am.

En el atrio de la Catedral fueron recibidos por el Señor Arzobispo quien entregó los premios a los ganadores. Los primeros lugares fueron premiados con un viaje a Roma para asistir al encuentro de la juventud con el Santo Padre.

Durante la semana previa a la celebración central se organizaron momentos de reflexión y oración en parroquias, colegios y movimientos.

Día del Jubileo

El sábado 13 de mayo, a las 3 pm, más de 2,500 jóvenes procedentes de las parroquias de Lima, colegios y movimientos, se concentraron en el Coliseo Eduardo Dibós. Allí todos participaron de momentos de reflexión y oración, animados por grupos artísticos juveniles.

A las 5:30 pm se dio inicio a la celebración litúrgica presidida por el Arzobispo de Lima. Acompañó esta celebración monseñor Alberto Brazzini, Obispo Auxiliar de Lima; monseñor Carlos García, rector del Seminario de Santo Toribio; el Pbro. Antonio Ravina y otros sacerdotes. Participaron también destacados deportistas nacionales.

Este Jubileo coincidió con la beatificación de dos de los tres pastorcitos de Portugal, y con la revelación del tercer misterio de Fátima. En este sentido en su homilía el Arzobispo de Lima reclamó a los jóvenes ser testigos vivos de Cristo: "Todos podemos ser como estos pequeños si dejamos que Dios, el Espíritu Santo, entre en nuestra alma para ir de puerta en puerta, de casa en casa, en el trabajo, con los amigos, por todo el mundo, predicando las bondades de María, los misterios de la conversión, el amor del corazón de Jesús; y de esa manera podamos arder en la luz de Cristo. Jóvenes: no tengan miedo, hay que dar un nuevo impulso a la Iglesia. ¡Sean Ustedes, testigos vivos de Cristo!".

Al final, los jóvenes realizaron diversas presentaciones artísticas motivadoras que ofrecieron al Pastor de la Iglesia de Lima. En el centro del coliseo, los jóvenes formaron el gran símbolo del jubileo.

8.- Jubileo del Clero

Jueves 18 de mayo, día del cumpleaños del Papa Juan Pablo II.

Comisión organizadora

Organizaron este Jubileo monseñor Carlos García Camader, Rector del Seminario de Santo Toribio; monseñor Salvador Piñeiro, Párroco de Santa Rosa de Lima y el Pbro. Fernando Olivera, Párroco de Santa Beatriz.

Preparación

La Comisión organizadora distribuyó oportunamente a todos los sacerdotes de la Arquidiócesis los subsidios de preparación para la celebración de este Jubileo.

Día del Jubileo

El día señalado, a las 10 de la mañana, se reunieron más de 200 sacerdotes en el Seminario de Santo Toribio. El día Jubilar comenzó con una plática dirigida por el señor Arzobispo titulada "El sacerdote y el Jubileo". Durante la charla, el Primado del Perú demandó a los miembros del clero mirar al Papa para entender la santidad del sacerdote: "Hoy el mundo nos reclama a gritos que mostremos, con hechos, que somos Cristo".

A las 11 de la mañana todos los asistentes revestidos con los sagrados ornamentos comenzaron la Misa Jubilar concelebrando con el Señor Arzobispo en la Capilla del Seminario Conciliar.

En la homilía el Arzobispo pidió a los sacerdotes oración constante, preparación espiritual permanente y fidelidad a la Iglesia: "La oración personal requiere de tiempo frente al Santísimo. Por eso, quiero hoy reclamar que hagamos un nuevo esfuerzo de santidad personal".

Refiriéndose al Santo Padre que ese día cumplía 80 años de edad, dijo: "El Señor nos regala este momento especial de estar juntos en esta eucaristía y nos da el gozo de saber que está ‘con’ nosotros y ‘en’ nosotros. Por eso, nuestro recuerdo está dirigido a Roma y contempla al Vicario de Cristo con enorme cariño y agradecimiento. Nos unimos de manera muy especial al Santo Padre y pedimos que el Señor le conceda muchos años más".

Acabada la santa Misa, salieron al patio principal del Seminario y rodeando la imagen de la Virgen María todos cantaron el Regina Coeli.

A la 1 de la tarde, en el comedor principal del Seminario, los sacerdotes compartieron un almuerzo de camaradería. Al final, monseñor Alberto Brazzini leyó al Arzobispo una carta firmada por los sacerdotes de Lima en la que todos expresan su adhesión filial al Pastor, y le agradecen por el cuidado que tiene por la formación permanente del clero y su constante trabajo por las vocaciones sacerdotales.

9.- Jubileo de los Universitarios y Centros de Educación Superior

Jueves 25 de mayo, V semana después de Pascua.

Comisión organizadora

La Comisión organizadora que tuvo a su cargo la organización de este Jubileo estuvo encabezada por el Pbro. Héctor Casas, Vicario de la Pastoral Universitaria. Además, colaboraron en esta tarea el Equipo Pastoral de la Universidad Católica (CAPU), los Rectores de muchas universidades y la Srta. María Dolores Velasco.

Día del Jubileo

El jueves 25 de mayo se llevó a cabo la celebración Jubilar en la Basílica de María Auxiliadora, del distrito de Breña. Asistieron cerca de mil quinientas personas entre alumnos, docentes y autoridades de universidades y de centros de educación superior de los diferentes programas de preparación profesional y técnica.

La Santa Misa estuvo presidida por el Arzobispo de Lima y concelebrada con los capellanes de las universidades presentes. En su homilía el Arzobispo agradeció por permitir que la Iglesia dirija su palabra al mundo estudiantil. "Esta es una señal nueva en la familia universitaria y de educación superior", advirtió y más adelante dijo: "Hermanos, todos a estudiar y vivir esa paz de Cristo, a vivir ese esfuerzo por desentrañar un mundo que se hace complicado pero que, les aseguro, llevados de la mano de Cristo y de María, se convierte en un experiencia de fe que los llevará a encontrar el valor divino de lo humano".

Dirigiéndose especialmente a las autoridades educativas, fue claro al decirles que "el gran desafío de la universidad y de los institutos superiores es el conocimiento de la fe, que nos propone creer los misterios escondidos en Dios".

Al final de la Misa, la Comisión organizadora expresó al Arzobispo su deseo de seguir trabajando en la evangelización del mundo universitario y académico. De hecho se programó una Conferencia titulada "La Universidad por un nuevo humanismo", en la que participaron los rectores, profesores y estudiantes de varias universidades e institutos superiores.

10.- Jubileo de los Movimientos Eclesiales

Domingo 11 de junio, día de la Solemnidad de Pentecostés.

Comisión organizadora

La dirección de esta Comisión se encargó al P. José Antonio Eguren SCV. Junto con él colaboraron los movimientos: Bodas de Caná, Talleres de Oración, Comunidad de Vida Cristiana, Juan XXIII, Seglares Agustinos Recoletos, la Renovación Carismática y el Camino Neo Catecumenal.

La Comisión fue tomando contacto con los numerosos movimientos y grupos eclesiales que trabajan en nuestra Arquidiócesis y lograron tener dos reuniones con el Arzobispo para exponerle sus expectativas y necesidad de que se organice una Coordinadora de Movimientos Eclesiales.

Día del Jubileo

En horas de la mañana, en cuatro puntos equidistantes de la Plaza Mayor de Lima (el Paseo Chabuca Granda, la Plaza San Martín, la Plaza Bolívar y el Paseo de la República) se fueron concentrando las agrupaciones laicales con la finalidad de llegar en peregrinación a la Plaza Mayor. Fueron más de 10 mil fieles provenientes de los diferentes movimientos eclesiales los que participaron en este importante Jubileo.

A las 11 de la mañana, se inició la Santa Misa que fue presidida por el Arzobispo de Lima y concelebrada por monseñor Rino Passigato, Nuncio Apostólico; y monseñor Alberto Brazzini, Obispo Auxiliar de Lima.

En la homilía, el Arzobispo expresó que todos los movimientos eclesiales, cada uno con su carisma especial, es una riqueza de la Iglesia y están unidos en un solo cuerpo que es Cristo. "Les recuerdo que el gran tesoro de la Iglesia es la unidad, unidad que tiene como fundamento un mismo espíritu; unidad que hoy necesitamos más que nunca y que sólo podemos invocarla a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo", manifestó. Más adelante agradeció en nombre de la Iglesia de Lima y del Perú por el inmenso trabajo que realizan todos los movimientos como una respuesta nueva a las necesidades del mundo moderno.

Fue unánime el sentimiento de todos los participantes en expresar el deseo de celebrar en la solemnidad de Pentecostés el día de los movimientos eclesiales.

11.- Jubileo de los Catequistas

Domingo 18 de junio, día de la Solemnidad de la Santísima Trinidad.

Comisión organizadora

La Comisión para esta fiesta jubilar estuvo integrada por el Pbro. Enrique Carrión, el Pbro. Miguel Anglas y la Srta. Leonor Loyola.

Previamente al día jubilar, la Comisión tomó contacto con los grupos de catequistas de las diversas parroquias. A todos se les distribuyó un material preparatorio en el que se les informó sobre las indulgencias y el perfil del buen catequista.

El 10 de junio, en el Auditorio del Colegio Juan XXIII se realizó una Jornada de estudio y reflexión en la cual más de 500 catequistas culminaron su ciclo de preparación espiritual y doctrinal para el Jubileo.

Día del Jubileo

El domingo 18 de junio los catequistas celebraron su Jubileo con una Misa que fue presidida por Mons. Alberto Brazzini, Obispo Auxiliar de Lima en la Catedral de Lima.

A las 10 de la mañana cientos de jóvenes y fieles entregados a la tarea evangelizadora en parroquias, agrupaciones juveniles o instituciones educativas iniciaron esta fiesta jubilar con el rezo del Santo Rosario. A las 11 de la mañana el Obispo Auxiliar inició la Misa.

En su homilía, monseñor Brazzini resaltó el invalorable apoyo de los fieles laicos en la difusión y enseñanza de nuestra Santa Fe Católica: "Hoy, día del Jubileo de los Catequistas, la Iglesia de Lima agradece a Dios por ustedes, que son fuerzas vivas de la Iglesia, que son apóstoles enviados por el Señor, por el Arzobispo y por el párroco con quienes tienen que estar en profunda y total sintonía. Gracias por anunciar la verdad y hacer que esa verdad caiga en tierra buena y produzca hombres y mujeres renovados por la fe para que sean quienes edifiquen el mundo y el país que añoramos".

En la presentación de los dones, un grupo que representaba a todos los catequistas presentó la ofrenda espiritual por las intenciones del Papa y del Arzobispo y el compromiso de apoyar al párroco en la Semana Eucarística Parroquial y la preparación del VIII Congreso Eucarístico Nacional.

Al final de la Misa, los catequistas agrupados por parroquias o Vicaría Pastorales dieron la vuelta a la Plaza Mayor gritando vivas por Cristo, por la Iglesia y por María.

12.- Jubileos de los Profesores

Sábado 1 de julio, día del Inmaculado Corazón de María.

Comisión organizadora

Fueron encargados de realizar este Jubileo el P. Pacífico Tomasi, OFM, Director del Consorcio de Colegios Católicos y la Srta. Leonor Loyola, Directora de la Oficina de Educación Católica de Lima.

La Comisión recibió la colaboración de muchos directores de USES, colegios particulares y profesores. Antes del día jubilar, se organizó una conferencia en el Auditorio del Museo de la Nación. En ella el P. Alberto Lara, delineó el perfil del maestro católico en la sociedad actual de cara al próximo milenio.

Día del Jubileo

Antes de comenzar la celebración litúrgica en la Basílica Catedral, los docentes participaron del rezo del Santo Rosario ante la imagen de Nuestra Señora de la Evangelización.

La Misa fue presidida por el Arzobispo de Lima. Asistió un numeroso grupo de profesores de nivel primario y secundario pertenecientes a la Arquidiócesis de Lima, tanto de colegios privados como públicos, así como directivos de las unidades de servicios educativos (USES) y personalidades vinculadas al quehacer educativo nacional.

En la Misa el Arzobispo hizo una exhortación a los docentes: "Los profesores son como la prolongación de los papás en la escuela y en el colegio. Ustedes, profesores, cada día que salgan de sus casas, que empiecen una clase, invoquen al Espíritu Santo, a María Santísima y a Jesús diciéndoles: ¡Enséñame a ser padre y madre de este grupo que hoy va a escuchar mi clase... quiero formar sus almas, no solamente su inteligencia! ¡No dejemos que la dimensión económica, material, anule la gran tarea que tienen encomendada! Miren en todos sus alumnos a Jesús niño, y de esa amanera sabrán tener el equilibrio de saber exigir, de saber perdonar, de saber comprender y acompañar".

13.- Jubileo de las Cárceles

Domingo 16 de julio, fiesta de Nuestra Señora del Carmen.

Comisión organizadora

Se encargaron de la organización de este Jubileo monseñor Octavio Casaverde, Vicario de la Pastoral Carcelaria, el Pbro. Jorge Aguilar y el P. Luis Gasparini. Colaboraron los párrocos que tienen cárceles en su jurisdicción y los numerosos voluntarios tanto religiosos como laicos.

Antes del Jubileo se preparó una pequeña historieta que fue repartida en todos los centros penitenciarios. En ella se explicaba de forma amena y sencilla el significado del Jubileo y del Año de Gracia del Señor. En muchos centros se prepararon semanas de reflexión con confesiones.

Se tuvo también una asamblea de capellanes y voluntarios donde se ventilaron los problemas pastorales comunes y las medidas que en conjunto se pueden tomar para ser más eficaces en llevar a cabo la evangelización en esos lugares.

Día del Jubileo

El día domingo 16 de julio, que además es el Día del Interno, la Misa Jubilar se celebró en los mismos centros penitenciarios. En San Jorge celebró la Misa Monseñor Alberto Brazzini. En Santa Mónica celebró monseñor Octavio Casaverde y en el Centro de Menores de Maranga, el Pbro. Jorge Aguilar.

En Santa Mónica, monseñor Octavio Casaverde exhortó a los internos a cultivar la esperanza porque Dios no olvida. "Él da la fuerza para superar los errores y la luz para rehacer el camino del bien", les dijo señalando que cuando alguien visita a un interno es como si estuviera visitando al mismo Cristo.

El fruto de este Jubileo ha sido providencial, porque las autoridades han concedido beneficios para los internos como visitas más prolongadas, más paseos al aire libre y han comenzado a permitir más libremente la acción pastoral de la Iglesia. Los voluntarios se encuentran muy motivados para proseguir con esta difícil pero encomiable labor pastoral. También, a través de la Conferencia Episcopal, se solicitaron varios indultos.

14.- Jubileo de las Hermandades y Cofradías

Viernes 1 de septiembre.

Este Jubileo se llevó a cabo en el Campo Eucarístico y formó parte del VIII Congreso Eucarístico Nacional. Participaron las diversas Hermandades y Cofradías de Lima y las comunidades quechua hablantes radicadas en nuestra ciudad, además de los colegios profesionales. Participó el Enviado Papal para el Congreso, Cardenal Bernard Francis Law, Arzobispo de Boston.

Comisión organizadora

La Comisión organizadora estuvo encabezada por monseñor Salvador Piñeiro y contó con el apoyo de los miembros de las Hermandades y Cofradías de Lima.

Día del Jubileo

El viernes 1 de septiembre, por la noche, el Arzobispo de Lima presidió la Santa Misa Jubilar que se inició con el canto en quechua "Apu Yaya Jesucristo". Miles de personas llegaron al Campo Eucarístico en procesión luciendo sus estandartes y trajes típicos. Fueron 12 los agrupamientos que peregrinaron rezando el santo Rosario desde la Nunciatura Apostólica, donde se habían congregado, hasta el Campo de Marte.

Antes de iniciar su homilía, monseñor Cipriani agradeció la presencia de monseñor Paul McInerny, secretario del Cardenal Law; del Señor Nuncio Apostólico, monseñor Rino Passigato; del Obispo Auxiliar de Lima, monseñor Alberto Brazzini, y de los sacerdotes concelebrantes y seminaristas.

Refiriéndose a la defensa de la vida, monseñor Cipriani fue enfático: "El amor de Dios consiste en guardar sus mandamientos y por eso me dirijo a ustedes con ese cariño y con esa verdad: los mandamientos son el camino a la felicidad. Son diez, no son 7 ni 8, son diez. Y entre esos mandamientos hay uno que quisiera hoy recordar: no matar. Por eso hermanos, la cultura de la vida se opone a la cultura de la muerte. ¡No aceptamos el aborto, no admitiremos una ley que permita el aborto en el país!, y hablo desde la criatura recién concebida dentro del vientre de su madre. Esta es la cultura católica".

"Aquí estamos un grupo de pecadores arrepentidos que amamos a Jesucristo. La iglesia nos enseña no a vencer sino a luchar. Por eso, con los sacramentos y con la oración, por ese camino de la santidad que nos recordaba el Señor Cardenal Law, podremos acudir a nuestra madre, la virgen María, para que nos lleve de la mano a su hijo Jesús y que realmente podamos decir que una nueva primavera se abre en el país y en el mundo", señaló más adelante.

15.- Jubileo de la Familia

Domingo 10 de septiembre, XXIII del Tiempo Ordinario.

Comisión organizadora

Se encargaron de llevar a cabo este Jubileo la Comisión de Familia del Arzobispado de Lima y de la Conferencia Episcopal del Perú.

Previamente, se organizó en la Conferencia Episcopal del Perú la Semana Nacional de la Familia en la que se realizó el VI Encuentro Nacional de Pastoral Familiar bajo el lema "Los hijos, primavera de la familia y de la sociedad". Los temas de reflexión se basaron en el subsidio enviado por el Pontificio Consejo para la Familia.

Día del Jubileo

Asistieron a la Misa Jubilar numerosas delegaciones de familias de las distintas parroquias de Lima así como personas provenientes de provincias. Esta Misa se celebró en la Catedral de Lima y estuvo presidida por el Arzobispo de Lima.

En su homilía el Señor Arzobispo dijo: "Le pido al Señor que hoy ilumine a todos los esposos, padres, hijos, abuelos, para que en este jubileo emprendamos con más ilusión ese camino de santidad que es el matrimonio y la familia". También señaló: "Hermanos, con qué amor la Iglesia habla, bendice, comprende y ayuda a las familias; pero con qué fuerza levanta la voz para defenderlas cuando el ambiente y la mentira quieren hacer del amor hermoso un simple placer pasajero. Por eso les digo: ‘Sed fuertes, no teman, miren a Dios que trae el desquite y viene en persona y los salvará’. ¡Que Jesús, María y José, bendigan a la familia peruana!".

Al final de la Misa se distribuyó al público un recordatorio con la Sagrada Familia y en el Atrio se presentaron números artísticos de nuestro folclor.

16.- Jubileo de los Docentes Universitarios e Institutos Superiores

Domingo 17 de septiembre, XXIV del Tiempo Ordinario.

Comisión organizadora

Colaboraron en la marcha de este Jubileo el Pbro. Héctor Casas, Vicario de la Pastoral Universitaria y el equipo pastoral de la Pontificia Universidad Católica. Colaboraron muchos rectores de las distintas universidades de nuestro medio.

Preparación

El domingo 10 de septiembre tuvo lugar en la Universidad Católica una gran jornada en la que el Dr. Patrick Wagner dictó una conferencia sobre la "Armónica relación de la fe y la ciencia en la universidad". Asistieron cerca de un centenar de profesores procedentes de universidades e institutos superiores así como algunos profesores que participaron de la Jornada de Jóvenes en Roma.

Día del Jubileo

Se celebró el Jubileo de los Docentes Universitarios e Institutos Superiores con la Santa Misa presidida por el Arzobispo en la Catedral de Lima. Asistieron los rectores, decanos, directores y docentes de las universidades e institutos superiores de nuestra ciudad.

En la homilía, el Arzobispo dijo que "la encarnación del Verbo genera un nuevo modo de ver, de pensar, de actuar... La ‘pluriversidad’ es el gran enemigo de la universidad de hoy, porque es la atomización del saber en función del desafío del conocimiento que la tecnología obliga. Por eso hoy reflexionemos en la urgencia de recomponer la unidad del ser humano que es maltratado por la parcelación del conocimiento, por esa demanda de la competitividad, de la llamada posmodernidad, de la llamada era del conocimiento".

Luego señaló: "Hermanos, recuperemos el sentido de "universidad" y veamos cómo enfrentarnos a este desafío que de alguna manera desconcierta el espíritu de la juventud al dividirlo innecesariamente y hacerle perder el centro de gravedad, que es la enseñanza de valores, la enseñanza de la ética y fundamentalmente la enseñanza de la Teología. En el momento en que ese diálogo de fe y cultura sea auténtico, tendremos este enorme desafío de lograr unificar en este proyecto de Dios lo que hoy la posmodernidad pretende dividir".

Participaron en la Liturgia de la Palabra autoridades de la Universidades Nacional de Ingeniería, Sedes Sapientiae y de la Cantuta. Las peticiones las hicieron representantes de la Universidad Agraria, Garcilaso de la Vega, San Marcos, UNIFE, Lima, Inmaculada y Pacífico.

Las ofrendas fueron llevadas por representantes del Instituto Cayetano Heredia y Raúl Porras Barrenechea. La Universidad Católica presentó junto con las ofrendas los pins que representan los escudos de las universidades e institutos.

Antes de la bendición, el presidente de la Asamblea Nacional de Rectores, Dr. Francisco Delgado de la Flor, expresó ante el Arzobispo la acción de gracias por este día Jubilar.

17.- Jubileo de las Trabajadoras del Hogar

Domingo 15 de octubre, XXVIII del Tiempo Ordinario.

Comisión organizadora

Se encargaron de este Jubileo las Religiosas de María Inmaculada y la Asociación Nacional de Trabajadoras del Hogar.

Los días previos fueron dedicados a motivar a todas las jóvenes que trabajan como empleadas domésticas a través de las parroquias y centros de la Asociación. Para tal efecto se editaron publicaciones que instruían sobre las Indulgencias así como sobre la dignidad del trabajo del hogar.

Día del jubileo

El día Jubilar tuvo como acto central la celebración de la Santa Misa en la Basílica Catedral, presidida por monseñor Alberto Brazzini, Obispo Auxiliar.

En la homilía monseñor Brazzini les dijo: "Lo primero que el Señor les quiere decir es que el trabajo, cuando se hace con rectitud de intenciones, cuando se pone el corazón y cuando se intenta y se consigue servir a Dios mediante las obras materiales de la empleada del hogar, es camino de santidad, es camino de crecimiento en la vida cristiana".

Varias jóvenes elevaron la oración de los fieles y presentaron las ofrendas de la Misa. Como gesto de agradecimiento regalaron un mantel blanco para la mesa del Altar de la Catedral.

Antes de la bendición final, la Superiora de las Religiosas de María Inmaculada agradeció a todos el apoyo y la participación en este Jubileo. Un grupo de jóvenes artistas cantó diversas canciones en el atrio de la Catedral.

18.- Jubileo de la Vida Contemplativa

Martes 21 de noviembre, fiesta de la Presentación de la Virgen María.

Comisión organizadora

Se encargó de organizar este Jubileo el P. Pedro Zubieta OCD, Vicario Pastoral de Religiosas y colaboraron con él los Monasterios que están ubicados en Lima.

Cada uno de los diez monasterios celebró en su propio convento el Jubileo. Previamente se hizo circular un folleto de preparación y explicación de esta fiesta jubilar. El día lunes 20 de septiembre todas las comunidades tuvieron una vigilia de oración, siguiendo una guía proporcionada por la Vicaría de Religiosas.

Día del Jubileo

El día Jubilar se celebró con una Eucaristía solemne en la capilla conventual. Acabada la homilía del celebrante, se invitó a la comunidad a renovar su consagración religiosa. En la oración de los fieles cada comunidad elevó su oración por la Iglesia y el aumento de las vocaciones a la vida contemplativa. En la presentación de las ofrendas del pan y del vino, ofrecieron sus vidas para que transformadas en Cristo sean instrumentos de salvación. También ofrecieron el Rosario para que la oración de la Iglesia junto con María suba a Dios y sea bendición para todos los hombres.

El Señor Arzobispo presidió la fiesta jubilar en el Monasterio de las Trinitarias del Jirón Ancash. Monseñor Alberto Brazzini, Obispo Auxiliar, presidió la celebración en el Monasterio de las Concepcionistas de Surco; monseñor Raimundo Revoredo, Obispo Emérito de Juli, estuvo en el Monasterio de las Nazarenas Carmelitas, en el Santuario del Señor de los Milagros; y monseñor Fernando Vargas Ruiz de Somocurcio, Obispo Emérito de Arequipa, presidió en el Monasterio de Carmelitas de Carmen Alto.

En los demás monasterios, las Dominicas de Santa Catalina y de Santa Rosa, el Monasterio de La Encarnación de las Agustinas de Avenida Brasil, el de las Clarisas de Barrios Altos, las Clarisas Capuchinas del Jirón Camaná y las Hermanas Contemplativas del Buen Pastor de Salamanca-Monterrico, el Señor Arzobispo fue representado por sus Vicarios Episcopales y sacerdotes.

"Es muy necesario que todas ustedes recuerden con confianza que en la misa está el Señor presente, que en la eucaristía tenemos de una manera muy viva la vida eterna y que lo que tenemos que hacer debemos hacerlo con fe. ¡Fe con obras, hermanas! Vamos a ofrecer en este jubileo muchas oraciones. Hay que rezar más, hay que amar más la eucaristía, el silencio, las constituciones, la fraternidad. Ahí está el secreto. Pidamos a la virgen que nos aumente la fe, que sepamos que con la oración podemos cambiar el mundo", les animó monseñor Cipriani.

19.- Jubileo de los Fieles Laicos

Domingo 26 de noviembre, fiesta de Cristo Rey.

Comisión encargada

El Pbro. Santiago Caballero, Director de la Vicaría de la Caridad, se encargó de convocar a los deportistas y representantes del laicado que trabaja en los distintos sectores de nuestra sociedad con sentido apostólico. También participaron los periodistas y los grupos laicos que participan de la catequesis de la Iglesia. A todos se les cursó invitaciones y unas hojas explicativas sobre la Indulgencia y el Año Santo.

Día del Jubileo

A las 11 de la mañana en la Catedral de Lima se reunieron numerosos miembros del mundo del deporte, periodistas de diversos medios y miembros de agrupaciones laicales. Estuvieron representantes de la Comisión Nacional del Deporte, de los clubes de fútbol, básquet, vóley, natación, entre otros. También antiguos y destacados deportistas nacionales. Entre los fieles laicos asistieron miembros de los movimientos de la Bodas de Caná, Renovación Carismática y Legión de María.

Entre los personajes deportivos que asistieron a la misa jubilar estuvieron Lucha Fuentes, Gina Torrealva, Ketty Rojas, Pilancho Jiménez, Héctor Chumpitaz, Teófilo Cubillas, Eloy Campos, Percy Rojas, el "Chito" La Torre, José Velásquez, Ricardo Duarte, Jimmy Eulert (ganador de la medalla de oro en los Juegos Paraolímpicos de Sydney), entre otros.

"Aquí, en la Arquidiócesis de Lima, hemos querido darle al Jubileo de los Laicos un tono deportista, eso por la situación del propio Arzobispo que tiene especial inclinación hacia el deporte. Por eso le agradezco a todos ustedes, deportistas, que a lo largo de muchos años, en diferentes deportes, han dado enorme prestigio al país, nos han dado muchos momentos de alegría y hoy se encuentran aquí acompañándonos de una manera especial para seguir dando testimonio de lo que es también el buscar a Dios en el deporte", les dijo el Señor Arzobispo, quien en la década del 60 fue integrante de la selección nacional de básquet.

Más adelante, monseñor Cipriani recordó el gran desafío de los católicos de hoy: "Cuando hablamos hoy de ese mundo de los laicos, al que pertenecen todos ustedes, jóvenes, deportistas, gente corriente, familiares, periodistas, todos los que constituyen ese tejido de la vida de una nación, de un país, Jesús viene a decirte: tú, con tu prestigio, con tu honradez, con tu bondad, con tus limitaciones, me pondrás en la cumbre de la actividad cotidiana, ya sea deportiva, cultural, familiar, en las calles, en el campo... Cuando ese ejemplo brille entonces todo lo atraeré a mí. ¡Hermanos, este es el gran desafío de esa gran obra de Dios que quiere ser el redimir al mundo teniendo ese reinado dentro de tu propia alma!".

Al final de la Misa, la recordada voleibolista Lucha Fuentes agradeció al Señor Arzobispo, a nombre de los deportistas, por la celebración de esta fiesta jubilar.

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