«Nos acompaña en este camino
la Santísima Virgen,
a la que...
he confiado el tercer milenio.
Muchas veces en estos años
la he presentado e invocado
como "Estrella de la nueva evangelización".
La indico aún como aurora luminosa
y guía segura de nuestro camino.
"Mujer, he aquí a tus hijos", le repito,
evocando la voz misma de Jesús (ver Jn 19,26),
y haciéndose voz, ante ella,
del cariño filial de toda la Iglesia»
S.S. Juan Pablo II,
Carta Apostólica Novo Millennio Ineunte, n.58. |
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