En su primera homilía del año 2007 y
en la celebración de la Solemnidad de Santa María, Madre
de Dios, el Cardenal Juan Luis Cipriani dijo que existen verdades no negociables,
como son la dignidad de las personas y el derecho a la vida; especialmente
la defensa de la vida del no nacido.
El
Arzobispo de Lima, dijo que hay aspectos de la doctrina social en los
que el gobierno y los medios de comunicación aplauden el rol
de la Iglesia por su constante lucha en busca de la paz, la justicia
y el respeto, aspectos que fácilmente podrían confundirse
con un moralismo de poder político.
Sin embargo, hay ocasiones en que la iglesia es silenciada, por ejemplo
cuando se habla de la defensa de la vida y el matrimonio.
“En
el mundo de hoy, el respeto a la vida es muy importante, la especificidad
de ser hombre y mujer no se puede negociar con el valor infinito del
ser humano”, dijo el Cardenal Cipriani.
El Pastor de Lima anotó que el matrimonio es el lugar privilegiado
y sagrado escogido por Dios para que venga la vida al mundo. “La
iglesia insiste recordando el sagrado deber de cuidar la vida especialmente
de quien no tiene defensa, del que no ha nacido”, insistió.
Indicó que la labor de la iglesia es promover y acompañar
a la familia para que se mantenga estable.
Finalmente, envió un caluroso saludo por la llegada del año
2007 a los cientos de fieles que se congregaron en la Basílica
Catedral de Lima, este lunes primero de enero; no sin antes recalcar
que la iglesia insiste una y mil veces en el deber de cuidar de la vida
del que aun no ha nacido y de promover la estabilidad de la familia.
Concelebraron junto al Cardenal Juan Luis Cipriani, el Nuncio Apostólico,
Monseñor Rino Passigato y el Obispo Auxiliar de Lima, Monseñor
Adriano Tomasi.