Cardenal de Chile, Jorge Medina, señaló en su visita al Perú:

Es indispensable incluir el curso de Religión en la educación

El sábado 31 de julio llegó de visita a Lima el cardenal chileno Jorge Medina Estevez, Prefecto de la Congregación Romana de Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, procedente de Roma y con destino a Santiago. Al día siguiente, 1 de agosto y ante un numeroso público concelebró la misa dominical en la Basílica Catedral con el arzobispo de Lima, monseñor Juan Luis Cipriani.

“Me encuentro en este viaje de paso por Lima gracias a la invitación de monseñor Cipriani, muy querido amigo que durante buen tiempo fue Obispo de Ayacucho, allá donde hace muchos años un tío lejano mío también fue obispo. Lo aprecio, lo admiro y le presto de todo corazón mi fraterno apoyo de hermano en el episcopado”, señaló el cardenal Medina al comenzar la homilía.

Refiriéndose al evangelio correspondiente, que trató sobre la multiplicación de los panes, dijo que a través de la comunión los fieles reciben el cuerpo de Cristo y se convierten en miembros y en parte de Él. Recordó que la Primera Comunión debe ser el inicio de una constante y permanente búsqueda del cuerpo de Cristo. Pidió tener siempre presente a María, nuestra madre, por haber dado vida al Hijo de Dios hecho hombre. “La carne de Cristo, que recibimos en la eucaristía, es también la carne de María, porque del seno de María tomó el Señor su humanidad altísima. Por eso, no podemos comulgar sin tener una actitud y un recuerdo sumamente cariñoso y agradecido a esa mujer bendita entre todas las mujeres que le proporcionó al hijo de Dios aquella carne humana con la cual Él nos alcanzó la salvación”, explicó.

Luego del oficio religioso, la autoridad eclesiástica, que regresa a Lima después de 56 años, ofreció gentilmente declaraciones a los medios de prensa. Contó a manera de anécdota que de muy joven conoció Catedral de Lima y veneró la memoria de Santo Toribio de Mogrovejo, arzobispo de Lima de 1579 a 1606, a quien calificó de “Padre de la Fe Cristiana de nuestro continente”.

“Santo Toribio de Mogrovejo es autor de ese admirable catecismo que conocemos, especialmente los que tenemos ya nuestros años, y que comenzaba con esas palabras: ‘¿Hijos, hay Dios? Sí padre, Dios hay. ¿Cuántos dioses hay? Un solo Dios nomás'. Este es el catecismo que yo aprendí en mi infancia sentado en las rodillas de mi madre; por eso su memoria siempre ha estado muy fija en mi”, declaró.

Al tratar el tema de la enseñanza de Religión en los colegios y en el Bachillerato, calificó como una necesidad su presencia en todos los niveles educativos, ya que no es posible construir una educación completa si al niño o joven no se le entrega la posibilidad de abrirse a la dimensión de Dios. “Un santo francés del siglo pasado decía: dejen que los hombres no tengan religión y se convertirán en bestias”, comentó, y agregó que “es indispensable incluir el curso de Religión en la enseñanza porque apunta al bien común del mismo país”.

Respecto a las relaciones políticas del Perú con Chile, sobre todo en lo concerniente al tratado de 1929, destacó América Latina camina hacia la integración de sus pueblos, pues ha dejado de lado aquellos tiempos cuando se miraban con recelo. “Hablamos la misma lengua, tenemos la fe cristiana y no sé por que no se podría encontrar fórmulas para arreglar las dificultades”, añadió.

El cardenal Jorge Medina no dejó de manifestar su malestar por la gran cantidad de robos sacrílegos que se vienen produciendo en nuestras iglesias, hecho que ha originado la enérgica protesta del arzobispo de Lima, monseñor Juan Luis Cipriani y que ha tenido eco en la policía nacional que se ha comprometido a colaborar en el cuidado del patrimonio religioso. Contó haber encontrado en anticuarios y casas de remate, objetos religiosos de gran valor. “Una vez encontré el anillo de un obispo en un anticuario y lo recuperé. Desgraciadamente, este afán de coleccionar o poseer conmueve mucho a mucha gente que hace negocio sin pensar en el gran perjuicio que causa a este patrimonio que es no sólo de la Iglesia sino de todo el pueblo”.

Luego del diálogo con la prensa, el cardenal Medina paseó, al lado de monseñor Cipriani, por los ambientes de la Catedral y se detuvo ante la capilla que guarda los restos de Santo Toribio de Mogrovejo para dedicarle una oración. Finalmente visitó el palacio arzobispal e ingresó a la capilla, destacando su belleza.

 

 

[Reseña histórica de la arquidiócesis]
[Peregrinación por las Iglesias de Lima][Advocaciones y santos peruanos]
[Mensajes del Santo Padre al Perú][Enlaces]