Fortalecerá la unión familiar y promoverá la conversión a través de la oración

Arquidiócesis de Lima inició Cruzada del Rezo del Rosario


Bajo el lema "Evangelio hecho oración", la Arquidiócesis de Lima inició la Campaña de Rezo del Rosario que está orientada a difundir, primero en nuestra ciudad y progresivamente el todo el Perú, este importante rezo en homenaje a la Virgen María con la finalidad de fortalecer la unión familiar y promover la conversión entre los fieles a través de la oración. La Cruzada está dirigida por el Padre Jaime Phalan, responsable de la Oficina del Apostolado del Rosario en Familia del Arzobispado de Lima, por encargo del Señor Arzobispo , monseñor Juan Luis Cipriani Thorne.

Con tal motivo se llevó a cabo el Simposio "María en la nueva evangelización" que durante tres días trató aspectos sobre la presencia de la madre de Jesús y madre nuestra en el proceso de difusión de la Palabra de Dios. Esta jornada contó con la participación de destacadas personalidades de la Iglesia y culminó con la celebración de la Santa Misa presidida por el Arzobispo de Lima, quien estuvo acompañado por el Nuncio Apostólico, monseñor Rino Passigato y el obispo emérito de Chachapoyas, monseñor José Ignacio Alemany.

El acto litúrgico que además de clausurar el Simposio dio inicio a la Campaña del Rezo del Rosario se realizó en la Basílica de María Auxiliadora, ubicada en el distrito de Breña. "Desde los inicios de la creación, desde antes que hiciera el mundo, estaba en el pensamiento de Dios su Madre. Y ese Adviento que podríamos llamar más amplio, más general desde la primera creación hasta el último momento en la vida del mundo, tiene un adviento inmediato, ahora. Estamos en estas semanas en las que esperamos el nacimiento de Jesús y por eso es una maravilla poder tener esta eucaristía, una más en esta víspera de esta fiesta de las más queridas en el mundo: la Inmaculada Concepción", señaló monseñor Cipriani en su homilía.

María, modelo de vida

Más adelante pidió a los presentes reflexionar sobre los momentos vividos por María en las semanas y días previos al nacimiento de Jesús: "Por eso es muy bonito este día contemplar, semanas antes del nacimiento, cómo está María. El evangelio no nos dice mucho, pero Ella sí. Por eso hay que contemplarla, conocerla, mirarla, besarla y ver en Ella un modelo para nuestras vidas".

Haciendo una paralelo entre nuestra madre en la tierra y nuestra madre celestial, el Arzobispo de Lima dijo: "Es útil recordar la figura de nuestra madre. A muchos de nosotros ya no nos acompaña, pero cómo sería la ilusión de nuestra mamá al sentir los latidos en su vientre, al sentir la vida de un niño dentro de ella. Piensa en María, dile a ella que en estos días te conduzca por estos caminos. Ella dirá a cada uno de nosotros lo que necesitamos".

La fuerza de la fe

Al referirse a la fe, especialmente al ejemplo de fe que nos ha dejado María, advirtió: "Cuando María está cercana a dar a luz tiene que abandonar su casa donde tendría todo preparado, tendría sus amigos, sus parientes del lugar, habría visto a alguien para que la atienda en el parto. María y José estaban tranquilos en su casa y de pronto surge ese edicto que dice que tienen que ir a empadronarse y María no se queja ¡Cuánto tenemos que aprender! Qué dura lección la obediencia de la fe. El ángel no le ha dado instrucciones especiales y José cómo sufriría al pensar en cómo tendría que llevar a María a ese lugar en una caravana donde nadie los conoce, pero tenían que cumplir. ¡Cuántas veces nuestra madre celestial y nuestra mamá nos han dado esa lección de abandono y confianza! ¡Cuántas veces el Señor nos ha dicho: da un paso de fe y yo daré cien!".

Cruzada del Rezo del Rosario

En otro momento, el Primado del a Iglesia en el Perú justificó el inicio de la Cruzada del Rezo del Rosario: "María, porque Dios quiere, es la madre, es la ternura, es el cariño, es la fe, es la obediencia, es la fortaleza, es la paz. No lo hemos inventado nosotros, es Dios que en su bondad ha querido que tengamos una madre tierna, una madre que ha recibido el encargo de cuidarnos, acompañarnos, darnos ese calor y cariño que necesitamos. Por eso en este Adviento, llevados por esa iniciativa maravillosa del Apostolado del Rosario en Familia queremos que esa evangelización, que este año 2000, se inicie esta gran cruzada del rezo del Santo Rosario en Lima y en todas las partes que quieran unirse a esta cruzada. Para que todos tengan su rosario, para que todos sepan rezar su rosario, para que cada uno conozca esos quince misterios y logremos la conversión".

La conversión

"¿Cuál es el resumen de este año del Jubileo?: convertirnos. Y ¿qué cosa es convertirnos? Jesús, que nos pongas un corazón nuevo, que nosotros no podemos. Pero no le pongamos obstáculos, dejemos que Él con la mano de María vayan moldeándonos. Como decía Miguel Ángel cuando le preguntaban cómo hacía para hacer esta estatua, aquella imagen, de dónde le venían las ideas. Y Miguel Ángel decía que dentro de ese trozo de mármol ya estaba ahí esa imagen, esa estatua, y sólo se limitaba a quitar lo que estorbaba, e iba apareciendo ese rostro, esa mirada.

Piensa que María es esa maravillosa escultura. Ella con esa mano tierna de una buena madre, en ese pedazo de mármol, que somos nosotros, va quitando, va uniendo. ¿Qué es lo que te pide? Sé dócil, sé humilde, ten fe. María nos dice: ¡déjame hacer! en tu hogar, en tu vida, tus hijos, en tu alma, déjame arrancar ese pecado, esa inclinación. Pidámosle a ella que nos ayude a convertirnos. !Esa es la gran Cruzada del Rosario, una cruzada para que llegue a millones. El Padre Jaime, allí donde lo ven, es un volcán; su oficina es pequeñita, pero la Virgen hace maravillas y por eso estoy seguro que hoy que lanzamos esta Cruzada del Rezo del Rosario a cada uno de todos los millones tendremos en el Rosario una poderosa arma para lograr la paz, la unión de las familias y la conversión", manifestó monseñor Cipriani.

Pedido a María

Casi al finalizar, pidió a María ser siempre nuestra guía: "Esta cruzada tendrá unos frutos maravillosos en nuestros corazones para ser mejores, en la familia para que esté unida, en la educación de los niños, en las vocaciones, en todos los niveles y en todos los lugares donde llegue este Rosario y este amor a María. Por eso, Padre Jaime, te agradezco a ti, a todos tus colaboradores y a todos los que nos hemos reunido hoy, religiosos, religiosas, porque este es el inicio. Y como María, empiezan en silencio, con discreción, sin mucho ruido, pero nuestra Madre en ese silencio hace maravillas. ¡Madre mía, háblale a Jesús de nosotros, une a nuestras familias, cuida a nuestros padres, cuida a nuestros hijos, cuida a nuestros abuelos, protege a la mujer que es pieza clave! Les aseguro que esta misa es el inicio de muchas reuniones donde María irá concentrando a las multitudes de la Iglesia de Lima y ojalá que también en el resto del Perú".

Acompañaron la celebración litúrgica el Nuncio apostólico en el Perú, monseñor Rino Passigato, y el obispo emérito de Chachapoyas, monseñor José Ignacio Alemany, C.SS.R.

 

 

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