En Misa por la última salida procesional del Señor de los Milagros, el Arzobispo de Lima hizo urgente llamado:

"Es el momento de perdonar y mirar al Señor para seguir adelante"


Antes de la última salida del Señor de los Milagros, el sábado 28 de octubre, el Arzobispo de Lima y Primado del Perú, monseñor Juan Luis Cipriani Thorne, presidió la tradicional Misa a las 7 de la mañana que marcó el inicio del recorrido procesional de la sagrada imagen. Miles de fieles se congregaron en la Av. Tacna, donde se colocó el altar, para participar del oficio religioso que contó con la presencia del Nuncio Apostólico en el Perú, monseñor Rino Passigato y del obispo auxiliar de Lima, monseñor Alberto Brazzini. También estuvieron presentes monseñor Salvador Piñeiro, Octavio Casaverde y Ángel Ortega, director espiritual de la Hermandad.

Las primeras palabras del Arzobispo de Lima fueron de gratitud y reconocimiento al Santo Padre Juan Pablo II para quien pidió el aplauso de los asistentes. Los fieles respondieron con mucho entusiasmo manifestando en gran cariño del pueblo peruano hacia el Vicario de Cristo.

La gran devoción al Señor de los Milagros

Al inicio de su homilía, monseñor Cipriani destacó el gran fervor que tienen los católicos hacia el Cristo de Pachacamilla: "Una vez más el Señor de los Milagros nos convoca desde la cruz. Realmente es un milagro este regalo que tenemos no solamente en Lima, no solamente en el Perú, sino en el mundo entero. Procuremos meditar dentro de nuestra alma, las palabras de Jesús cuando dice 'vengan a mi los que están atribulados, yo los aliviaré'. Estas palabras del Señor, que son siempre actuales, hace que nos acerquemos a Él de una manera masiva, porque venimos tantas veces atribulados, venimos cansados en busca de su consuelo".

Que aumente nuestra fe

Seguidamente, el Primado de la Iglesia del Perú, recordando al Papa Juan Pablo II, pidió al Señor de los Milagros que nos aumente la fe, especialmente en estos momentos de dificultad que le ha tocado vivir a nuestro país. "El Papa, recientemente cuando tuvo ese encuentro maravilloso con la juventud, decía: 'Estos tiempos que estamos viviendo son difíciles para creer'. Y hoy, al congregarnos junto al Señor de los Milagros, al acompañarlo todo el día en ese recorrido por calles y plazas queremos decirle que queremos que aumente nuestra fe en este mundo que trata de organizarse, que trata de ser mejor pero que se olvida un poco de Dios. Piense cada uno de ustedes: ¿Voy a misa cada semana los domingos?, ¿me confieso con frecuencia?, ¿me acerco a la oración con confianza cada día? Me lo pregunto a mi como Arzobispo de Lima, y lo pregunto también a los sacerdotes, a los religiosos y religiosas, a los seminaristas y a todos ustedes: ¿Ponemos a Dios en nuestra vida diaria?".

Mirar al Señor en todo momento

"El Papa nos recuerda que la oración puede cambiar nuestra vida, ya que aparta nuestra atención de nosotros mismos y dirige nuestra mente y corazón hacia el Señor. Si sólo miramos a nosotros mismos, si sólo contemplamos nuestras limitaciones y pecados, entonces crecerá en nosotros la tristeza y el desconsuelo. Pero si tenemos los ojos fijos en el Señor, entonces nuestro corazón se llenará de esperanza, nuestra mente se iluminará por la luz de la verdad y llegaremos a conocer la plenitud del evangelio con todas sus promesas y su vida. Quisiera que hoy el Señor de los Milagros nos dé un mensaje de esperanza. Una esperanza que mira al pueblo del Perú con misericordia, y lo mira así porque hoy nosotros elevamos nuestra oración para cambiar nuestra vida", advirtió monseñor Cipriani.

Pedir perdón a Dios

Más adelante, citando nuevamente a Juan Pablo II, dijo: "Cuando reces, dice el Papa, debes ser conciente de que la oración no significa sólo pedir algo a Dios o buscar una ayuda particular, aunque ciertamente la oración de petición sea un modo auténtico de oración... cuando reces también adora a Dios, también escucha y pídele perdón implorando la remisión de los pecados". Y prosiguió: "Esa paz que todos deseamos para nuestro país, esa comprensión que todos necesitamos, sólo brota si de verdad somos sinceros dentro de nosotros mismos; no bastan palabras, hace falta perdonar de verdad".

La oración, camino a la conversión

Refiriéndose a la conversión señaló que "no cabe en nosotros el que haya tanta soberbia, tanto orgullo, a veces tanta amargura en el alma. Hay que botar todo eso fuera. Esa conversión que el Señor nos pide arranca de la oración, por eso es necesaria esa gran cruzada de oración para que en el país haya paz, trabajo, haya familia, para que todos nos entendamos mejor. Y todo eso brota de tu oración, en tu casa, en tu parroquia, en la soledad de tu cuarto, en las calles. A este mundo frío hay que calentarlo con la oración para volver a decirle al Señor: Padre Nuestro, y volver a levantar la mirada al cielo. Padre Nuestro, perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Se habla muchas veces de perdón, pero no da la impresión, por la manera en que se habla, por el gesto que se tiene, que se cumpla con perdonar. ¿Cómo podemos pedir perdón si nosotros mismos no perdonamos? Si Jesús, que es Dios, nos ha perdonado miles y miles de veces a cada uno de nosotros, cómo no voy a perdonar yo, como no voy a tener por lo menos la misma actitud".

Perdonar y mirar al Señor

"Esposos, tal vez hoy alguna pareja, algún matrimonio se encuentre en dificultad, ¿no es el momento de pedirse perdón y unirse otra vez la familia? En el trabajo, en la política, donde hay gente que opina distinto, ¿no es el momento de perdonarse y mirar al Señor para seguir adelante? Sacerdotes, religiosos y religiosas, ¿no es el momento de decir: ya no quiero tener en mi corazón nada que no sea amor al prójimo, respeto a los demás?", preguntó monseñor Juan Luis Cipriani permitiendo la reflexión de los fieles.

La cruz de Cristo

"Y esa paz interior viene de la cruz, por eso el Señor de los Milagros es un Cristo. Y esa cruz, dice el Papa, significa entregar la vida por el hermano, la cruz significa que el amor es más fuerte que el odio y la venganza, que es mejor dar que recibir, que la entrega es más eficaz que la exigencia. La cruz significa que no hay fracaso sin esperanza, no hay sombras sin luz, ni tormenta sin puerto de salvación; la cruz significa que el amor no tiene fronteras. ¡Sal al encuentro de tu prójimo, no olvides al que está lejos!", clamó enérgicamente el Arzobispo de Lima ante el aplauso de los miles de concurrentes, agregando que "la cruz significa que Dios es siempre más grande que nosotros, los hombres, más grande incluso que nuestro fracaso. La vida es más fuerte que la muerte".

Pedido al Señor de los Milagros

Casi al finalizar su mensaje, el Primado de la Iglesia peruana señaló: "Vamos a pedirle al Señor de los Milagros ese gran cambio: sacar del país lo que es odio, insultos, lo que es permanentemente el maltratarnos con mentiras, calumnias, falsedades. ¡Saquemos esa enfermedad! Tengamos la libertad de expresión, pero no la libertad de insultarnos; tengamos la libertad de discrepar pero con paz, con respeto, pero no sigamos esa enfermedad de una división de tirarnos piedras unos a otros. ¿Hasta cuándo vamos a seguir así, familia peruana? ¡Basta! ¡Que hoy el Señor de los Milagros nos haga ese gran milagro: que en el gran respeto a la diferencia de opiniones nos tratemos como hermanos, porque somos miembros de una única familia que es el Perú! Señor, que hoy, de una vez por todas acabe ese lenguaje, esas palabras, esos gestos, que no parecen de hermanos sino de enemigos. Cura esas heridas, queremos vivir en paz, en tranquilidad, queremos un mejor fututo para los hijos, para los jóvenes, para los padres, para los pobres".

Luego de agradecer la participación de los miles de fieles que llegaron muy temprano a la Avenida Tacna, donde se ubica el Monasterio de Las Nazarenas, para participar de la Misa, monseñor Cipriani recordó la gran tradición de esta devoción, de más de 300 años, que se ha transmitido de generación en generación y que ha trascendido las fronteras del Perú. Seguidamente, el Señor de los Milagros inició su último recorrido procesional.

 

 

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