Emotiva ceremonia contó con la presencia del Nuncio Apostólico, el Arzobispo de Tarnow, Polonia, y el obispo de Chosica

Arzobispo de Lima consagró Santuario del Señor de la Divina Misericordia

Con la presencia del Arzobispo de Tarnow, Polonia, monseñor Wiktor Skworc; del Nuncio Apostólico, monseñor Rino Passigato; del obispo de Chosica, monseñor Norberto Strottman; del embajador de Polonia, Sr Wojciech Tomaszewski; y del Sr. Carlos Dargent, alcalde de Surco, se llevó a cabo la celebración litúrgica en la que el Arzobispo de Lima y Primado del Perú, monseñor Juan Luis Cipriani Thorne, consagró el Santuario del Señor de la Divina Misericordia, ubicado en el distrito de Surco.

La consagración se realizó el sábado 30 de diciembre pasado ante una gran cantidad de fieles que rebasaron la capacidad del templo. Parlantes y una pantalla gigante ubicada en las afueras de la parroquia permitieron a los asistentes seguir las incidencias de la celebración litúrgica y de la ceremonia de consagración en directo. El Padre José Haus, de origen polaco y párroco de la parroquia del Señor de la Divina Misericordia, se encargó de la organización de este multitudinario acto de fe.

"En primer lugar quiero resaltar la enorme alegría de poder tener en esta celebración la presencia del Señor Nuncio, que es la presencia del representante del Santo Padre. La presencia del Señor Obispo de Tarnow, que por un lado es la presencia de Polonia y por otro es la presencia de la dimensión misionera, es la Iglesia que permanentemente sale a colaborar con otras diócesis. Y la presencia del monseñor Strottman, obispo de una diócesis sufragánea de Lima", dijo monseñor Cipriani al inicio de su homilía, y luego de la bendición y aspersión del agua.

Comunión es unión

Más adelante el Primado de la Iglesia peruana resaltó la presencia de los miembros de la Iglesia: "Quiero resaltar esta presencia porque la comunión es unión "con" Cristo, "en" Cristo, "por" Cristo; una comunión que nos ha recordado Vaticano II. Por eso, el Arzobispo de Lima siente una profunda alegría al consagrar este templo. ¡La Iglesia es una, y es una por mandato de Cristo, es una con su Pastor!".

Y agregó: "La Iglesia es una con su Pastor y por lo tanto, recordemos aquellas palabras del evangelio: 'Heriré al pastor y se dispersarán las ovejas'. ¡No dejemos nunca que por ningún motivo que quien tiene la obligación de ser Cristo, Pastor en la Iglesia local, nunca pueda ser objeto de un maltrato en su persona, a la persona de la Iglesia, a la persona de Cristo!"

Más adelante pidió que "no perdamos esa riqueza de nuestro pueblo. Por eso, la comunión que hoy vemos con la presencia del Señor Nuncio, del obispo de Tarnow y del obispo de una diócesis sufragánea se realza en lo que es la consagración de un nuevo templo".

La presencia de Cristo

"Sólo quiero decirles que al contemplar este templo, que es casa de Dios, pienses cada uno en el templo de su propio hogar, de su propia familia, que es la iglesia doméstica. Piensen si en sus casas preside esa imagen del Señor de la Divina Misericordia, ese crucifijo, esa imagen de María, tradiciones totalmente actuales y que son señales de que nuestra casa es una iglesia doméstica, que la familia, que se constituye alrededor de este templo, está hecha de todas las familias de ustedes. Por eso, la parroquia será esa gran familia que todos queremos", dijo a los presentes que le seguían con atención.

Practicar la fe en la familia

En otra parte de su homilía, monseñor Cipriani pidió más oración y práctica de la fe, especialmente al interior de las familias: "Quiero pedirles a todos que en sus hogares se mantenga esa costumbre de rezar juntos, esa costumbre de recordar a los hijos ir a misa, de acudir a las charlas de preparación para los sacramentos, de colaborar en la catequesis del barrio y las familias, que quienes desempeñan un trabajo en escuelas y colegios sean evangelizadores. Es decir, que desde este rincón se alumbre con la fe todos los hogares, escuelas, colegios, y de esta manera habremos hecho el milagro que Dios ha querido realizar hoy. Porque realmente hace un año estuve aquí y esto estaba todavía inconcluso. Y en este momento, al contemplar este templo y esta parroquia así, veo realmente la generosidad de ustedes que han demostrado una vez más que esa Iglesia que se construye en conjunto con la participación activa de lo sacramentos, la misa, la catequesis, esa Iglesia siempre tendrá un motor, como lo es el Padre José Haus".

Agradecimiento al obispo de Tarnow

Monseñor Cipriani no dejó pasar la oportunidad para agradecer a monseñor Skworc, obispo de Tarnow, por su presencia y preocupación constante por nuestra Iglesia: "Gracias por esa generosidad, no solamente con la Arquidiócesis de Lima, sino también con las diócesis de Chosica, de Huancavelica, Arequipa", acto seguido pidió un fuerte aplauso para él y pidió que oremos por nuestros hermanos polacos de. Tarnow. "¡Esta es la comunión, da mucha alegría ver una Iglesia unida, vibrante, gozosa!", dijo emocionado el Arzobispo de Lima, pidiendo luego que nos encomendemos a la Virgen María, a nuestro padre y señor San José, y también a Santa Faustina.

Examen personal

"Al terminar el año hagan un pequeño examen personal de cómo están viviendo en sus casas, en su familia, en el trabajo o en el estudio. ¿Nos hemos acercado un poquito más a Dios?. Si vemos que hay alguna dificultad, pues a confesarse. Si entre los esposos hay algún problema, a darse un gran abrazo, a querer a los hijos, a unir a la familia. El fin de año es siempre un momento de balance, y en ese balance tenemos la alegría de saber que Dios en este siglo XX ha derramado abundantes gracias sobre el mundo entero" advirtió.

Reconciliación en Cristo

Casi al finalizar su homilía para dar paso al rito de consagración del templo, dijo: "Tengamos la certeza que el Señor ha querido en este año jubilar rociar con su gracia todo el mundo. Iremos viendo en el siglo XXI cómo van creciendo familias unidas, vocaciones sacerdotales, vocaciones religiosas, Iglesia misionera, mayor solidaridad para ayudar a la gente más pobre y humilde, mayor respeto y cariño entre esta familia peruana. Saldrán muchos frutos maduros en este siglo XXI si todos hacemos el serio propósito de buscar una reconciliación en Cristo... Esto es lo que nos enseña la Iglesia, por eso, el gozo de ver este templo nos hace una vez más decirle al Señor: ¡Gracias, cuando tú quieres y nosotros te dejamos hacer haces maravillas! La mano de Dios no se ha cortado, cuando el Señor quiere ser generoso déjale que entre en tu alma, en tu familia y de esa manera veremos verdaderos milagros. Gracias Padre José Haus, gracias a la diócesis de Tarnow, gracias a todos ustedes por este maravilloso templo, el Santuario del Señor de la Divina Misericordia".

Palabras del Padre José Haus

Luego de la colocación de las reliquias de Santa María Faustina, también de origen polaco, de la unción del altar y de los muros de la iglesia, de la incensación del altar y de la iglesia e iluminación del templo e inauguración del tabernáculo del Santísimo Sacramento, el Padre Haus tomó la palabra para agradecer la presencia del Arzobispo de Lima, del Señor Nuncio, del Arzobispo de Tarnow, del Obispo de Chosica, del embajador de Polonia, del Vicario pastoral, de los sacerdotes, seminaristas y fieles que con su invalorable apoyo lograron levantar su parroquia. "Hoy nuestros corazones están llenos de alegría. Dios nos ha enviado para ser una misma familia. ¡Esta es nuestra Iglesia!", señaló ante el júbilo de los niños, jóvenes, adultos y ancianos que participaron de esta emotiva ceremonia.

 

 

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