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Lima, 6 de julio del 2002 |
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CARDENAL JUAN LUIS CIPRIANI CELEBRÓ MISA POR EL DÍA DEL MAESTRO EN LA BASÍLICA CATEDRAL DE LIMA Arzobispo de Lima expresó su extrañeza ante la ausencia del ministro de Educación y demás autoridades de ese sector. El Cardenal Juan Luis Cipriani, Arzobispo de Lima y Primado de la Iglesia peruana, celebró esta noche la Santa Misa por el Día del Maestro en la Basílica Catedral, con la presencia de cientos de profesores de los diferentes centros educativos y universitarios de la capital. Durante su homilía, el Primado de la Iglesia peruana resaltó la labor docente en todo el país, a pesar de los diversos problemas que la afectan. "Si es tan sagrado el deber que tienen (los maestros), si es tan importante la formación de la conciencia, y lo es, la pregunta viene sola: ¿por qué sueldos tan bajos?, ¿por qué preparación tan deficiente?, ¿por qué falta de libros, textos y elementos para un buen trabajo?. Sería fácil decir "es que somos un país pobre", porque entonces la respuesta es pobre", afirmó. En ese sentido, el Cardenal agregó que "entonces, si los recursos (del país) son pocos, demos prioridad a la educación, si de verdad creemos que es el motor del cambio y si de verdad creemos que incide en la formación de la persona". Asimismo, el Arzobispo de Lima expresó su extrañeza ante la ausencia del ministro de Educación, Nicolás Lynch, y las principales autoridades del sector, en el oficio religioso. "Qué bueno sería que fuese normal que nos acompañara el Señor ministro, sería muy bueno que nos acompañaran las autoridades porque celebramos al maestro, celebramos el alma de lo que es cualquier proceso de cambio en una sociedad, la educación", dijo. El Cardenal hizo un llamado a dejar de lado las ideologías políticas en el tema educación y a concertar con los diferentes sectores del país. "Al Estado, que respete el esfuerzo que hace la Iglesia; al empresario privado, interésese, es mucho más barato educar que arreglar las lunas rotas o tener problemas de huelgas y despidos. Concordemos una política sana, como cuando no hace mucho tiempo se podía ayudar a la educación y había una deducción, algo que a los dogmas de hoy sería inaceptable; perdonen señores, pero eso es falso, ya que la cantidad que afecta es mínima, y el bien que hace es enorme", afirmó. Secretaría
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