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Lima, 15 de setiembre del 2002 |
| CARDENAL JUAN LUIS CIPRIANI INVOCÓ A DIOS PARA QUE PODAMOS VIVIR COMO UNA FAMILIA UNIDA Arzobispo de Lima señaló la necesidad de respetar la fe católica del pueblo peruano.
Durante la homilía, el Cardenal recordó que ante la cruz de Cristo, ningún hombre puede estar indiferente, "ya que o se le ama o se le rechaza, depende de cada uno. Ningún corazón en el mundo, a lo largo de la historia, quedó indiferente ante la cruz de Dios", dijo. Por ello, instó a los fieles para que oren con fe, y puedan encontrar así el camino de la conversión: "ese camino donde puedas controlar tus pasiones, ese camino en que la Virgen María nos pueda escuchar, ayudar, y donde la podamos contemplar siempre", manifestó. El Cardenal agregó que "Cristo es mucho más que los que estamos aquí reunidos, por lo tanto en paz y con firmeza -porque tampoco el perdón supone debilidad- debemos ir buscando esa Verdad que hace libres y que cierra las heridas. Este es el pueblo de Dios y como les decía, la cruz divide la humanidad entre quienes la aman y la llevan con paz, y quienes la rechazan y la gritan con odio", dijo. BUSCAR LA TOLERANCIA El Arzobispo de Lima señaló la necesidad de respetar la fe católica del pueblo peruano, e hizo un llamado a los fieles para unirse en torno al mensaje de Dios. Con relación a un grupo de personas que protestaron en las afueras de la Catedral, perturbando el desarrollo de la Santa Misa, dijo: "yo los quiero, los perdono, me alegra que el Señor vea esto, pero al mismo tiempo he de despertar las conciencias: ¿es razonable que un grupo de personas ataquen a la Catedral, al Pastor de Lima, y los demás miren y contemplen?; ¿podemos decir que esto es libertad, tolerancia?; ¿podemos decir que estos son los derechos humanos, el derecho al insulto?", se preguntó. Asimismo, el Cardenal oró para que Dios ayude en la conversión de las almas, e invocó a acabar con actitudes que no contribuyen a buscar la paz y el progreso en el país. "El Pastor tiene que estar al frente de la familia católica para no admitir muchas cosas, para levantar la voz y decir - ahora lo digo en voz baja- basta. Esto no lleva a la paz, el progreso, el trabajo -que es lo que queremos- ni a ser buenos cristianos o ayudar a los más pobres", afirmó. Secretaría
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| [Reseña histórica de
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