|
Lima, 17 de agosto del 2003 |
|
| CARDENAL JUAN LUIS CIPRIANI CELEBRÓ SOLEMNIDAD DE LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN DURANTE MISA DOMINICAL Arzobispo de Lima invocó a fieles para que se mantengan unidos a Dios, sin caer en la tentación de tener “dos vidas diferentes”. El Cardenal Juan Luis Cipriani, Arzobispo de Lima y Primado del Perú, celebró hoy la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María, durante la misa dominical oficiada en la Catedral, ante cientos de fieles. Durante la homilía, el Cardenal invocó al pueblo peruano a permanecer unidos a Dios en sus vidas, recordando que todos nuestros actos pueden acercarnos diariamente al cielo o al pecado. “A veces daría la impresión que mi vida, mi trabajo y mi familia constituyen una realidad, mientras que Dios y su palabra constituyen otra realidad aparte, sin que se unan en ningún momento. Pero eso no es cristiano, porque Dios quiere que nuestras obras, nuestras alegrías y nuestro dolor sean como las escaleras que nos permitan alcanzar el cielo, ya que no es posible una vida separada de Dios”, recordó. Por ello, el Primado de la Iglesia peruana señaló que “el mundo de hoy quiere rebelarse -con orgullo y con soberbia- para decirnos diariamente: “cada uno tiene su opinión” o “cada uno debe hacer lo que quiera”, sin advertirnos las consecuencias de ese riesgo; olvidando que existe un Dios que ha dispuesto las cosas como único creador, y que siempre puede curarnos de la enfermedad del pecado”, según dijo. El Cardenal afirmó que en esta Solemnidad de la Asunción de la Virgen, recordamos un misterio de amor, porque Cristo -que amaba mucho a su madre- hizo que María no sufriera la corrupción física en la que todos caeremos al morir. “Ella nos enseña, no todo lo que puedo hacer, sino todo lo que debo hacer, porque es maestra del amor hermoso”, agregó.
Secretaría
de Prensa
|
| [Reseña histórica de
la arquidiócesis] |