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Lima, 12 de diciembre del 2003 |
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| DECLARACIÓN
1.- En el curso de tales acontecimientos, el Señor Cardenal lamenta profundamente la forma indebida con la que se ha tratado la privacidad y la honra de la Presidenta del Consejo de Ministros; y expresa, asimismo, que no ha recibido la visita de ninguna personalidad política, para denunciar asuntos vinculados a estos sucesos. 2.- Parte importante de la tarea pastoral que desempeña la Iglesia –principalmente mediante sus obispos, sacerdotes y religiosos, en el mundo entero- se desarrolla a través de su atención a todas las personas que así lo desean, iluminando sus conciencias con la sana doctrina, buscando el bien, respetando la verdad y promoviendo la caridad. Esa tarea de orientación espiritual –por la naturaleza moral de sus contenidos-, siempre se realiza dentro de un estricto respecto a la privacidad que merecen los feligreses y de una natural discreción. Toda persona merece respeto a su vida privada. 3.- El Señor Cardenal invoca a la clase política, a los medios de comunicación y a la opinión pública a que eleven el nivel del diálogo, porque el logro de una convivencia respetuosa de las personas humanas exige un serio esfuerzo de toda la sociedad. En estos días, previos a la Navidad, elevemos nuestras oraciones para que reinen la armonía, la paz y la solidaridad en nuestra sociedad; y que la esperanza ilumine a todos los hogares cristianos.
Secretaría
de Prensa
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| [Reseña histórica de
la arquidiócesis] |