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Lima, 10 de mayo del 2003 |
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| CIENTOS DE FIELES CELEBRARON SOLEMNIDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DESAMPARADOS EN BREÑA Cardenal destacó devoción a sagrada imagen, que tuvo su origen en España, en el siglo XIV. Cientos de fieles celebraron hoy en Breña la solemnidad de Nuestra Señora de los Desamparados con una fervorosa procesión, y posteriormente, con la Santa Misa celebrada por el Cardenal Juan Luis Cipriani, Arzobispo de Lima y Primado de la Iglesia peruana. Durante la solemne misa celebrada en la Iglesia de Nuestra Señora de los Desamparados y San José, el Cardenal señaló que “todos nos consideramos de alguna manera desamparados, por eso le pedimos hoy a nuestra madre que nos conceda entrar a ese mundo de la fe, que es una vida nueva. La fe es un don, un rayo de Dios que recibimos, y no es un adorno, porque la fe alumbra todos nuestros actos”, dijo. “Ese acto de fe, si lo meditamos, nos va a dar una luz para ver de una manera diferente nuestra vida. Eso es lo que nos está faltando en este mundo contemporáneo, porque a veces tenemos la palabra de fe en la boca, pero no la tenemos en la vida, y hay una separación entre mi vida y mi fe”, agregó el Arzobispo de Lima. La misa fue concelebrada por el párroco de la Iglesia de Nuestra Señora de los Desamparados, padre Jorge Crooke, y el padre Benjamín Crespo, Vice Provincial de la Compañía de Jesús en el Perú.
Esta devoción tiene su origen en Valencia, España, en el siglo XIV, al establecerse un hospital para enfermos mentales que se puso bajo la protección de la Virgen de los Santos Inocentes y Desamparados. Allí se estableció una cofradía que daba sepultura a los que había muerto en estado de abandono, poniendo sobre la tapa del ataúd la imagen de una Virgen yacente, a la que luego ponían de pie para las reuniones de la cofradía. Esta devoción llegó a Lima en la época de la Colonia. En 1629, un valenciano, Batolomé Calafe, pidió al Cabildo de Lima que le concediera el terreno de la plazuela que estaba a la entrada del puente de piedra (en lo que hoy es el jardín del Palacio de Gobierno), para construir una ermita a la Virgen de los Desamparados. Allí se levantó una capilla muy pobre en la cual había un altar al fondo, unas gradas de adobe y un cuadro de lienzo de la Virgen de los Desamparados. En 1636 se organiza en el lugar una cofradía destinada a enterrar a los muertos ajusticiados. Muerto Bartolomé Calafe en 1835, su hija Ursula cedió el dominio de la capilla a la Compañía de Jesús, la que en 1658 encargó al padre Francisco del Castillo, jesuita limeño, la construcción de una iglesia. El sacerdote tuvo la idea de cambiar el cuadro de Nuestra Señora de los Desamparados por una imagen de bulto, por lo que se adaptó una imagen de la Virgen del Pilar a la nueva advocación. Esta es la imagen que hasta hoy se venera en el templo de nuestra Señora de los Desamparados. En la nueva iglesia, el padre Del Castillo ejercitaba su apostolado con los desamparados de Lima, los esclavos negros a quienes dedicaba su tiempo para administrarles los sacramentos. Aquí también nació la práctica de la Meditación de las Siete Palabras de Cristo en el Viernes Santo, ante la imagen del santo Cristo de la Agonía que se venera en la iglesia de Desamparados de Breña. Ante la necesidad de tener una iglesia más grande para acoger a los devotos, se inició la construcción de un nuevo templo en 1669, colocándose en la primera piedra un cofrecito con las imágenes de Nuestra Señora de los Desamparados y de San José, que sería el nombre definitivo de la iglesia hasta hoy. Fue inaugurado en 1672. El padre Del Castillo murió en Lima el 11 de abril de 1673 y su cuerpo está enterrado en la iglesia de San Pedro, junto a la cruz del Baratillo. El nuevo templo fue destruido en el siglo XIX por un terremoto, por lo que fue necesario edificar uno nuevo que fue inaugurado el 9 de mayo de 1897. Finalmente, ante el deseo del gobierno peruano de ampliar los jardines del Palacio de Gobierno, se procedió a demoler el templo y en compensación, se construyó el actual templo que está en la cuadra 12 de la Av. Venezuela, colocándose la primera piedra el 16 de abril de 1940 e inaugurándose el 1 de enero de 1945. Secretaría
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