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Lima, 24 de mayo del 2003 |
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| CIENTOS DE FIELES CELEBRARON FESTIVIDAD DE MARÍA AUXILIADORA, PATRONA DE LA COMUNIDAD SALESIANA Milagrosa imagen de María Auxiliadora protegió a fieles durante el terremoto de 1940 en Lima.
El oficio religioso fue concelebrado por Monseñor Salvador Piñeiro, Obispo Castrense del Perú, Monseñor José Gurruchaga, sacerdote salesiano y Obispo de Lurín, y el Reverendo Padre Santo Dal Ben Lava, Inspector General de los Salesianos. A la ceremonia también asistió el alcalde de Breña, Carlos Sandoval. Durante la homilía, el Cardenal recordó el sueño que tuvo Don Bosco, fundador de la familia salesiana, en 1862, cuando vio la nave de la Iglesia universal asegurada entre dos grandes columnas: “una de ellas representaba la eucaristía, y la otra representaba a la Inmaculada, coronada, que llevaba la inscripción “auxiliadora de los cristianos”. Por ello, debemos recuperar esa dimensión del asombro que nos haga caer deslumbrados ante el cuerpo eucarístico de Cristo, y que nos haga retomar en nuestras comunidades la adoración al Santísimo Sacramento. Cuanto mas problemas haya, debe existir más asombro, más cercanía a Dios”, invocó el Arzobispo de Lima. “Esa eucaristía es la que nos impulsa en el camino diario, poniendo esperanza en nuestras vidas. Los cristianos, a través de la eucaristía, nos sentimos responsables de cuidar esta ciudad terrena y contribuir con la luz del evangelio a edificar un mundo habitable, con paz, con premisas sólidas de justicia y de solidaridad, defendiendo siempre la vida humana desde la concepción”, agregó el Cardenal. Asimismo, el Primado de la Iglesia peruana señaló que al ver ahora una patria dividida, debemos recordar las palabras del Santo Padre y levantar la mirada hacia la Virgen María, para encontrar caminos de paz y de conversión como lo hizo San Juan Bosco. “Por ello, la primera tarea que debemos cumplir es acrecentar nuestra oración, buscar más cercanía con la eucaristía, buscar la conversión personal y evitar las discusiones efímeras y pasajeras”, afirmó. MARÍA, AUXILIADORA DE SUS HIJOS El
pueblo cristiano ha experimentado muchas veces en su historia el auxilio
de la Virgen María, por ello nació la costumbre de invocar
a la Madre de Dios con el título de Auxiliadora de los cristianos.
Como fecha de su fiesta se estableció el 24 de mayo, día
de 1814 en que el Papa Pío VII, milagrosamente liberado de su prisión,
regresó a Roma. La imagen de María Auxiliadora existente en Lima protegió a cientos de fieles que se encontraban en el interior de un templo, durante el terremoto del 24 de mayo de 1940, uno de los más fuertes que han afectado a la capital. Y es que a pesar que cayeron partes del techo y se abrieron algunas paredes, no hubo un solo herido entre los devotos; por lo que el entonces arzobispo de Lima, Monseñor Pedro Farfán, obtuvo del Vaticano la facultad de celebrar la fiesta de María Auxiliadora en toda la arquidiócesis.
Secretaría
de Prensa
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| [Reseña histórica de
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