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Lima, 29 de noviembre del 2003 |
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| SE INICIA TIEMPO DEL ADVIENTO, COMIENZO DEL NUEVO AÑO LITÚRGICO DE LA IGLESIA CATÓLICA Adviento viene de “adventus” (venida, llegada) y termina el 24 de diciembre. Forma una unidad con la Navidad y la Epifanía. El domingo 30 de noviembre la Iglesia Católica celebra la llegada del Adviento, tiempo de esperanza cuyo sentido es avivar en los fieles la espera del Señor, en el inicio del nuevo año litúrgico. Durante el Adviento los cristianos renuevan el deseo de recibir a Cristo por medio de la oración, el sacrificio, la generosidad y la caridad con los que nos rodean, es decir, renovarnos procurando ser mejores nuestra vida para recibir a Jesús. El Adviento durará cuatro semanas, pudiendo dividirse este período en dos partes: a) desde el primer domingo al día 16 de diciembre, mirando a la venida del Señor al final de los tiempos; b) desde el 17 de diciembre al 24 de diciembre, es la llamada "Semana Santa" de la Navidad, y se orienta a preparar más explícitamente la venida de Jesucristo en las historia, la Navidad. La Liturgia en este tiempo es el morado.
En muchas casas vemos que antes de Navidad ponen como centro de mesa una corona con velas. Además de ser un elemento decorativo, esta corona anuncia que la Navidad está cerca y debemos prepararnos. Los
cristianos, para prepararnos a la venida de nuestra LUZ y VIDA, la Natividad
del Señor, aprovechamos esta "Corona de adviento" como
medio para esperar a El círculo es una figura geométrica perfecta que no tiene ni principio ni fin La corona de adviento tiene forma de círculo para recordarnos que Dios no tiene principio ni fin, reflejando su unidad y eternidad. Nos ayuda también a pensar en los miles de años de espera desde Adán hasta Cristo y en la segunda y definitiva venida. El follaje verde perenne representa que Cristo está vivo entre nosotros, además su verde color nos recuerda la vida de gracia, el crecimiento espiritual y la esperanza que debemos cultivar durante el Adviento. Las cuatro velas representan los cuatro domingos de Adviento. Las tres primeras que se encienden son de color morado para recordarnos el espíritu de vigilia, penitencia y sacrificio que debemos tener par prepararnos a la llegada de Cristo. La última es de color rosa o blanco y manifiesta la alegría de que el nacimiento del Señor está muy cerca. El día de Navidad las velas moradas son substituidas por otras de color rojo que simbolizan el espíritu festivo de la reunión familiar. La luz de las velas simboliza la luz de Cristo que buscamos y que nos permite ver, tanto el mundo como nuestro interior. Cuatro domingos antes de la Navidad se prende la primera vela, y cada domingo se enciende una vela más. El hecho de irlas prendiendo poco a poco nos recuerda como conforme se acerca la luz las tinieblas se van disipando. Hasta que la luz de la vela blanca o del cirio que se enciende durante la Nochebuena nos recuerda que Cristo es la Luz del mundo.
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| [Reseña histórica de
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