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Lima, 22 de agosto del 2004 |
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Monseñor Adriano Tomasi, “El Señor nos ha llamado a ser discípulos suyos, para que nos hagamos santos, en la santidad cotidiana de las cosas pequeñas y en el lugar en donde nos ha puesto, para que gracias también a nuestro testimonio todos reconozcan la grandeza del amor de Dios y su inagotable fidelidad hacia con nosotros”. Del mismo modo, Monseñor Tomasi, exhortó al pueblo a no dejarse vencer por la desesperanza ante los problemas que se presenten, sino, dar paso a la fe en Cristo Jesús, para de esta forma construir en El, un pueblo santo. “La impaciencia, desazón y desesperanza llenan los corazones de muchos, esta condición sin embargo se hace más grave e insostenible, cuando nos olvidamos del Señor o le somos infieles, debemos creer firmemente en el Señor y fortalecer esta fe, sabiendo que El le ha confiado a su Hijo la obra de nuestra salvación, para que todos seamos su pueblo santo”, dijo. “Alimenten su fe mediante la oración incesante, pensemos en el rosario en la familia, la misa diaria, la confesión frecuente, y un gran celo por vivir la ley de Dios y enseñarla a los suyos”, señaló. Asimismo, el Obispo Auxiliar, manifestó que para “ser cristianos y salvarnos, no podemos acomodar el evangelio según nuestros intereses y las modas de nuestros tiempos, porque es necesario, como dice Jesús, entrar por la puerta estrecha”, aceptando que “esta es una responsabilidad que nos incumbe a cada uno, y que nos exige coherencia en nuestro actuar”. Finalmente, Monseñor Adriano Tomasi, exhortó a todos a participar activamente de la Gran Misión, “a remar mar adentro, a fin de que despertemos y renovemos nuestra fe, desterremos la ignorancia religiosa y nos animemos a una vida cristiana, y así, por María, lleguemos a contemplar el rostro de Cristo”. | |
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| [Reseña histórica de
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