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Lima, 24 de diciembre del 2004 |
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| Cardenal Cipriani celebra Misa de Gallo recordando
“Este niño, al venir a la tierra, ha divinizado todos los caminos de la tierra: el trabajo, el cansancio, la salud, la enfermedad, la familia. Todo lo ha hecho un camino de encuentro con Dios. Con Él se abre un panorama maravilloso: la vida eterna”, señaló. En ese sentido pidió a los fieles abrir su vida a esa esperanza. “Verás como la realidad de los mismos hechos la vas a contemplar con otros ojos. La luz de la fe te va a dar otra mirada. Esto no es alejarse de la realidad. Al contrario, la viviremos con una intensidad y con una pasión, porque amaremos al mundo apasionadamente pues salió de las manos de Dios, ”, señaló. Durante la homilía del oficio religioso concelebrado por el Nuncio Apostólico, Monseñor Rino Pasigatto y el Obispo auxiliar de Lima, Monseñor Carlos García, el Arzobispo de Lima invocó a los fieles a luchar para no perder nunca la mirada de Dios, pensando siempre en esa vida eterna. En esta celebración especial el Purpurado señaló que en el mundo de hoy, que a veces navega con cierto temor y duda, al ver tanta violencia y dificultad, surge la pregunta ¿qué pasa?. “La respuesta la tenemos hoy con el nacimiento de Jesús: Sólo podré vencer ese miedo si es que tomo conciencia y creo en la presencia de alguien que nace hoy -el Niño, y me ama y está al margen de los vaivenes normales de mi vida”, precisó. Al vivir la fiesta del nacimiento de Jesús, también recordó las palabras de Juan Pablo II en defensa de la vida. “Los derechos del niño se pueden resumir en su derecho a ser amados”, dijo. “La comunidad no puede aspirar a defender, proteger o apoyar el desarrollo del niño si sus iniciativas no se basan en una conciencia renovada del derecho a amar al niño. Todos los niños participan de la vida de este niño, desde el momento de su concepción”, enfatizó, antes de dar la bendición a los fieles. | |
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| [Reseña histórica de
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