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Lima, 27 de noviembre del 2004 |
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| Ciento sesenta y siete católicos
Durante la celebración, el Arzobispo de Lima recordó a los asistentes que la Confirmación es un acto de fe del cual depende creer y sentir que a través de este sacramento, el Espíritu Santo viene a cada uno de nosotros para convertirnos en verdaderos cristianos, generando una participación activa en la Iglesia. “En nuestros días a veces uno dice que cree, pero no es verdad. Por eso les pido que tengan más fe. Jesús dijo que iba a mandar al Espíritu Santo con el fin de explicarnos, darnos ánimo, defendernos y para acercarnos más a Dios. ¡Escúchalo!”, aconsejó el Purpurado a los Confirmandos. En sus palabras a los nuevos soldados de Cristo, pronunciadas luego de la imposición de manos y la unción en la frente, les exhortó a que “sintonicen esa voz del Espíritu Santo que habla dentro de ti, sé amigo de Él, y verás como tu vida será una maravilla”. Asimismo, el Pastor de Lima pidió a los jóvenes y adultos, darle importancia al silencio ya que permite escuchar al Espíritu Santo, cuya voz llega a través de un amigo, de un sacerdote, “fundamentalmente cuando me acerco a la Confesión y a la Eucaristía”. Antes de finalizar la Santa Misa, hizo un llamado a la comunidad para que estudie bien el Catecismo, como parte de la Gran Misión “Remar Mar Adentro” que debe empezar por uno mismo. “Tenemos que saber en quién creemos, en Jesucristo, en la Iglesia Católica, en los mandamientos, en los sacramentos”, mencionó. Concluyó su mensaje dirigiéndose de forma especial a los jóvenes asistentes, a quienes exhortó para que con su ejemplo y sus palabras le enseñen a sus demás amigos a ser buenos cristianos, tratando de acercarlos a la Iglesia. | |
Sala
de Prensa |
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| [Reseña histórica de
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