|
Lima, 28 de noviembre del 2004 |
|
| Comunidad de San Miguel
“Este templo es 10 veces mejor de cómo lo vimos al principio porque se han puesto a trabajar, se han unido. Esto es la Gran Misión ‘Remar Mar Adentro’. Ustedes le están dando a los demás, un lugar para que puedan conversar y unirse más a Dios, a través de una casa como Él se merece”, dijo dirigiéndose a la comunidad asistente. Asimismo, les pidió que hagan de cada hogar, casa o lugar, un espacio donde la posibilidad de conocer a Jesús esté presente; y dejen de estar al pendiente de las sectas ya que éstas “sólo ocupan el puesto que dejamos vacío... Si nosotros anunciamos a Cristo no hay espacio”. El Purpurado instó a la comunidad a revisar el catecismo porque “aunque nuestro pueblo sigue siendo católico, no puede estar mudo. Hay que estudiar el contenido de la fe”, exhortó. Antes de la bendición de la obra, el Pastor de Lima celebró la Misa Dominical donde pidió a la comunidad que despierte al hombre interior que lleva dentro, para contagiar a los que nos rodean a sentir la presencia de Jesús en sus vidas, en todo momento. En el inicio del Adviento, también les recordó a los fieles que “hay que prepararse con un nacimiento en el corazón, alejando los malos pensamientos, educando bien a los hijos, con esperanza, con seguridad”. “El que cree espera la venida de Jesús lleno de paz porque lo siente. El que no, vive en esa constante violencia, mentira, egoísmo. Por eso pídele al Señor: enséñame a creer, auméntame la fe para despertar de este sueño largo”, concluyó. El apoyo dado por el Cardenal Cipriani fue agradecido por la feligresía a través del Padre Luis Ayala, quien reiteró el compromiso de la comunidad, de seguir participando en la Gran Misión ‘Remar Mar Adentro’, sin desmayar en la tarea. | |
Sala
de Prensa |
|
| [Reseña histórica de
la arquidiócesis] |