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Lima, 5 de setiembre del 2004 |
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| Niños de la Hermandad del Señor de los Milagros Monseñor Eguren, Obispo Auxiliar de Lima, subrayó la importancia de avivar en ellos el amor a Cristo para que sean testimonio vivo de Él Durante la ceremonia presidida por Monseñor José Antonio Eguren, Obispo Auxiliar de Lima, un promedio de 600 pequeños, entre sahumadoras, cantoras y cargadores, escucharon atentamente en los primeros asientos de la Basílica el mensaje dirigido hacia ellos y sus padres. “Estén siempre dispuestos a dar testimonio valiente de Jesucristo”, recordó a los niños Monseñor Eguren. “Ustedes ya lo dan con ese hábito que llevan, con esa mantilla puesta las niñas, con ese cargar el anda del Señor echa a su tamaño pero que les exige esfuerzo”, prosiguió. “Hay que tener valor y coraje para dar testimonio de Jesús, para que con la vida y la palabra digan yo soy cristiano,Jesús es mi Señor y me quiero esforzar todos los días para vivir con coherencia su evangelio que es el único camino de vida verdadera”, subrayó. “Que esta semilla siga creciendo” En este sentido explicó que es Cristo quien puede colmar los corazones. “Sólo Él tiene palabras de vida eterna, sólo Él llena de sentido la vida, sólo Él puede colmar esas ansias de felicidad que tiene el corazón humano y sólo Él es el amigo que nunca falla”. Agregó, además, que es importante inculcarles a los pequeños dar siempre testimonio de Dios. “Enséñenles junto con el amor a Cristo esa necesidad de de mostrarse abiertamente por Jesús como una opción de vida radical hecha por Él, es eso lo que necesitamos testimoniar hoy día al mundo, que somos de Cristo y que no nos avergonzamos de Él”, concluyó. | |
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| [Reseña histórica de
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