Lima, 28 de julio de 2005

 
   
 

“Ser peruano no es un accidente;
es una cualidad que debe penetrar toda nuestra vida”,
enfatiza Cardenal Cipriani por aniversario del Perú

En la celebración de la Santa Misa y Te Deum, por el 184 aniversario de la Proclamación de la Independencia del Perú, el Cardenal Juan Luis Cipriani hizo un llamado contundente a los peruanos: “fortalecer nuestra conciencia de la identidad nacional; enriquecer el conocimiento de nuestra historia que nos ha creado como nación; y superar el pesimismo que hoy día nos aniquila en buena parte por ignorancia de lo que ha sido y es la persona social que llamamos Perú”.

En el acto oficial realizado en la Basílica Catedral de Lima, estuvieron presentes el Presidente de la República, Alejandro Toledo Manrique; el Gabinete Ministerial, los miembros de la Corte Suprema, integrantes del Tribunal Constitucional, jefes de las Fuerzas Armadas, congresistas, autoridades políticas, civiles y eclesiales, además de los fieles de Lima.

Al dirigirse al pueblo peruano en esta ocasión especial, el Arzobispo de Lima hizo un análisis de lo positivo y negativo en la vida presente de la nación. Tras destacar la reducción significativa del ana lfabetismo, los programas de vivienda y el afán de la gente por enriquecer sus conocimientos, también se refirió a los aspectos negativos que se resumen en la visión relativa de la norma moral.

“¡Cuántas denuncias han zarandeado a los peruanos! ¡Olas de pensamientos que nos han llevado de un extremo al otro confundiendo a la población! En resumen una “alienación paralizante” que no reconoce nada como bueno y que deja como única medida moral el propio egoísmo y los propios caprichos”, enfatizó.

La verdad nos hará libres

En ese sentido, destacó la necesidad de valorar la verdad. “ En los tiempos actuales el Perú requiere de este suplemento de valor. No debemos permitir que se mire y se escuche la verdad con desdén manteniéndola como en una “isla”, al margen de la vida; ni permitir que se la apropien utilizándola dentro de ropajes moralizantes”, agregó.

Al hablar de este tema se dirigió a la población, recordándole que la verdad del matrimonio y la defensa de la familia deben ser su preocupación, y afirmando que cualquier configuración de unión que olvida al hombre y a la mujer como base de la familia es una conspiración.

También tuvo palabras para los políticos, ante la cercanía de las elecciones. En este año que inauguramos, hoy formulamos el deseo de que este gran valor de la verdad esté presente en el normal desarrollo de las propuestas electorales de los candidatos, como un homenaje a nuestra Patria, el Perú, como un homenaje a todos los peruanos”, precisó.

Unidad entre peruanos

El Purpurado además se refirió al Magisterio Social de la Iglesia, y tras señalar que todos los peruanos tenemos la misma dignidad como criaturas hechas a imagen y semejanza de Dios, hizo un llamado a vencer la pobreza,

“El flagelo de la pobreza que nubla la vida de todos los días no podrá vencerse si es que se carece de una visión cabal de lo que es el hombre y de cuál es su destino. La solidaridad, virtud cristi ana , será realidad cuando entre todos los peruanos busquemos y logremos la seguridad jurídica necesaria y el orden público imprescindible”, dijo.

Al respecto, precisó que c on más inversión de capital, mayor eficiencia en la producción y, de manera especial, con una justa distribución de la riqueza y del empleo, se ofrecerá una auténtica propuesta pacífica de dignidad para todos. “La violencia no conduce a nada”, mencionó.

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