Lima, 13 de mayo de 2005

 
   
 

Cardenal Cipriani destaca el Mensaje de la Virgen de Fátima

“El acontecimiento de Fátima no es un ayer sino un hoy en la salvación. Lo que ocurrió en 1917, en Cova de Iría, no involucra solo a los tres pastorcitos, sino que alcanza con su gracia, a los hombres y mujeres de cada época”, dijo el Cardenal Cipriani durante la Santa Misa celebrada en la fecha.

Galería de imágenes
Hacer click sobre la foto para verla mejor.

Más de 5 mil fieles se dieron cita en el Coliseo del Colegio San Agustín, para manifestar su amor a María, en la Santa Misa presidida por el Arzobispo de Lima, donde se reflexionó sobre el mensaje de Fátima.

En su homilía, el Purpurado destacó que “la devoción al sagrado corazón de María es un acercarse a esta actitud del corazón en la cual el ‘hágase tu voluntad’ se convierte en el centro de nuestra vida”.

Al dirigirse a la multitud, la animó a luchar para “que nuestro corazón, teniendo de ejemplo a María, ame, comprenda el mensaje de Dios y nos convierta en verdaderos discípulos de Jesús”.

El Primado de la Iglesia en el Perú destacó el mensaje de Fátima, como el deseo de Dios de salvar a las almas del pecado, y de hablarnos de la existencia del demonio que pierde a las almas.

“Debemos comprender la urgencia de la conversión personal, de todo corazón; comprender esa otra parte del mensaje: la penitencia, el sacrificio. Eso está en el trabajar, en el sonreír, en el dar gracias, en el querer a la familia, en vivir ese modo cristiano”, enfatizó.

María nos muestra el camino de la paz

Durante su homilía, el Cardenal Cipriani expresó que existen ataques a la familia y hay muchas leyes que no respetan la vida humana desde su concepción hasta la muerte de una persona.

Dijo que el mundo refleja el consumismo de quienes buscan el placer y la comodidad; y además mencionó que existe una desigualdad que ofende a la dignidad humana.

Ante esta situación, refirió que la aparición de la Virgen María es un llamado a seguir el camino de Cristo en toda la comunidad cristiana, para “cambiar el mundo empezando por cambiar nuestras propias almas”.

“Con el milagro de Fátima, la Virgen viene a mostrarnos el camino de la paz y de la luz. Es una mano materna que nos dice: la historia de tu alma la escribes junto conmigo”, enfatizó.

Un regalo de la Virgen de Fátima para la Iglesia

En esta celebración, el Cardenal Cipriani se refirió a la decisión de Benedicto XVI de dispensar del período de 5 años de espera establecido por el Derecho Canónico, para que se inicie de la causa de beatificación de Juan Pablo II .

“Nos ha alegrado mucho que con tanta prontitud se haya aceptado este beneficio de empezar pronto para que la acción de Juan Pablo II, y de Dios a través suyo, sea recogido a través de testimonios. Este es un regalo de la Virgen de Fátima para la Iglesia”, destacó, ante el aplauso de los fieles.

El evento fue eficazmente organizado por los Heraldos del Evangelio, una abnegada Asociación Pontificia a quienes Su Santidad Juan Pablo II les confió una misión: “Sed mensajeros del Evangelio, por intercesión del Corazón Inmaculado de María. Precisamente la imagen pregrina del Inmaculado Corazón de María los acompaña en su diaria labor evangelizadora”.

   
 

Sala de Prensa
Plaza Mayor s/n. Lima. Tlf. 427-1217
prensa@arzobispadodelima.org

   
 

[Reseña histórica de la arquidiócesis]
[Peregrinación por las Iglesias de Lima][Advocaciones y santos peruanos]
[Mensajes del Santo Padre al Perú][Enlaces]