Lima, 11 de noviembre de 2005

 
   
 

Cardenal Cipriani:
“El ardor de la Verdad triunfará
sobre la frialdad y la soledad de la mentira”

El Primado de la Iglesia en el Perú presidió la Misa Inaugural del Segundo Congreso Internacional ProVida.

Concelebraron, Monseñor Rino Passigato, Nuncio Apostólico; Monseñor Juan José Larrañeta, Secretario General de la Conferencia Episcopal; Monseñor José Antonio Egúren y Monseñor Adriano Tomasi, Obispos Auxiliares de Lima; Monseñor Miguel Irizar, Obispo del Callao; Monseñor Lino Panizza, Obispo de Carabayllo; Monseñor José Ramón Gurruchaga, Obispo de Lurín; Monseñor Norberto Strotmann, Obispo de Chosica; Monseñor Marco Antonio Cortez, Obispo Coadjutor de Tacna y Moquegua, sacerdotes agustinos y diocesanos.

Se pronunció vigorosamente en defensa de la vida señalando que “Esa libertad al servicio de la fe impulsa nuestra misión a profundizar en la verdad. Una libertad que nos obliga, por el respeto absoluto de toda vida humana inocente, a “ejercer la objeción de conciencia” ante las acciones que pretendan atropellar las normas elementales de la convivencia contempladas en la ley natural”.

El Pastor de Lima en el transcurso de su homilía invocó a todos a permanecer fieles a la verdad en esta tarea de la defensa de la vida.

“La verdad nos conduce a la paz duradera aunque el relativismo moral imperante pretenda imponer lo contrario. Por eso el servicio a la verdad que queremos prestar no admite reducciones unilaterales ni discriminaciones porque la vida humana es sagrada, es inviolable en todas sus fases y en todas las situaciones”, afirmó.

El Purpurado agregó que somos parte de una historia de caridad, de servicio y de amor a los más desprotegidos, a los que aun no han visto la luz de la vida. Esto supone una paciente tarea educativa que profundice en las razones científicas y fundamente bien las propuestas que el magisterio de la iglesia iluminado por el espíritu Santo nos enseña.

En palabras del Papa Benedicto XVI, el Arzobispo de Lima señaló que hay que saber explicar y profundizar más en la doctrina social de la Iglesia porque el mundo de hoy pide respuestas, y es lo que está haciendo en esta oportunidad este congreso internacional a favor de la vida.

Respetemos la vida de los más inocentes

Por otro lado, el Cardenal Cipriani manifestó que la cultura política imperante, en donde la democracia sólo se sustenta en base a consensos y mayorías, puede maltratar los valores esenciales de la persona humana causando un serio daño al propio sistema democrático y a la pacífica convivencia social en el corto plazo.

“Por ello nadie puede abdicar jamás de la responsabilidad sobre todo en la vida pública cuando se trata de un mandato legislativo o ejecutivo que llama a responder ante Dios, ante la propia conciencia y ante la sociedad entera de decisiones contrarias al verdadero bien común”, exhortó.

Señaló también que la libertad al servicio de la fe impulsa nuestra misión a profundizar en la verdad. “Estamos obligados a respetar toda vida humana inocente, y a ejercer la ‘objeción de conciencia’ ante las acciones que pretendan atropellar las normas elementales de la convivencia contempladas en la ley natural”.

“Es necesario promover leyes que permitan que la familia sea el eje y motor de todas las políticas sociales. La fe nos empuja a iluminar soluciones viables que permitan que los matrimonios se constituyan de manera estable entre uno y una, y así traer responsablemente hijos al mundo para que se les alimente, eduque y vivan dignamente”, agregó.

El Primado del Perú manifestó que la moralidad pública alentada por los medios de comunicación es un elemento importante para esta labor educativa “Aparentemente el mundo está muy informado y sin embargo al mismo tiempo se presenta fragmentado porque desgraciadamente la verdad no une a la humanidad sino la información”.

Se pretende que la mentira se imponga a la verdad, señaló “pero es una gran mayoría silenciosa la que espera de nosotros orientación, normas legislativas, testimonios, respuesta científicas y propuestas sociales que realmente hagan ver que el bien siempre vence al mal”. Por ello, el ardor de la verdad triunfará sobre la frialdad y la soledad de la mentira.

“Levantemos la mirada a Jesucristo Eucaristía para que este gran sacramento de la unidad, dignamente celebrado y ardientemente recibido, crea un alma grande capaz de fomentar la unión entre todos los que, de muy diversas maneras en el mundo entero, defienden la causa de la vida”, finalizó.

Por otro lado, al momento de las plegarias el Pastor de Lima hizo una invocación por el alma de Anatolio Toledo, padre del Presidente de la República del Perú, Alejandro Toledo Manrique, recientemente fallecido.

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