Lima, 20 de octubre de 2005

 
   
 

Monseñor Carlos García pidió mantener la fe en el Señor de los Milagros

En el Santuario de la Virgen del Carmen, el Obispo Auxiliar de Lima, Monseñor Carlos García Camader, instó a la feligresía a seguir el camino guiados por el Señor de los Milagros y que tenga como meta abrir nuestros corazones al Señor.

Un llamado a revisar nuestras metas personales realizó Monseñor Carlos García Camader, Obispo Auxiliar de Lima, durante la misa que celebró en el atrio del Santuario de la Virgen del Carmen, ubicado en Barrios Altos, donde la venerada imagen del Cristo Moreno pernoctó tras el multitudinario recorrido procesional que por más de 18 horas realizó el día anterior.

“Abramos nuestros corazones para que todo aquel que voltee su mirada hacia el Señor, ya que así encontraremos la salvación”, resaltó al mismo tiempo que afirmó que “tenemos que dar gracias a Dios por darnos el regalo que nos da, gracias al Señor de los Milagros por ser un regalo de amor y misericordia, porque nos despiertas de este desánimo, de esta indiferencia que tenemos muchas veces los unos hacia los otros.

La tendencia en muchas oportunidades es ver a las festividades del Señor de los Milagros como algo material sin ver el trasfondo que eso conlleva, lo cual trae como consecuencia que se asista a las procesiones por tradición pero sin fervor religioso, sin los verdaderos ánimos para rezar.

“El Señor nos dice que no busquemos lo que nos toca, sino más bien lo que Él nos regala detrás de toda esta procesión. Quiere que nuestra fe crezca y para ello, nos ha regalado su cuerpo”, agregó al respecto Monseñor García destacando, además, que los pedidos hechos al Cristo Moreno son en su mayoría sobre cuestiones materiales.

“Una procesión sin oración es un caminar dando vueltas sobre nosotros mismos. Siempre es importante que cada uno desde el lugar que se encuentre haga una oración, haga una súplica no para pensar en sí mismo, sino para pedir por la realidad de nuestro país”, exhortó.

Meta de Jesús: salvar al mundo

Monseñor García destacó el ejemplo dejado por Jesús, quien tuvo siempre un objetivo y, a pesar de las dificultades y numerosos problemas que se le presentaron, nunca claudicó. Por esa razón, debemos seguir el mismo camino de tal manera que siempre tengamos como fin último alcanzar la eternidad.

“Por eso, lo miramos caminando con una meta: salvar a la humanidad que estaba hundida en el pecado y nada lo detuvo, nada lo atrajo más que salvar a la humanidad. En un mundo de tentaciones, Dios nos enseña a vencerlas teniendo esperanza y metas altas en el corazón, pero cuando las metas están basadas en uno mismo, surgen las mentiras, la maldad, la destrucción del hombre hacia el hombre”, resaltó.

“Dios se propone como camino verdadero –agregó- para salvar a la humanidad, hay que elevar nuestra mirada y renovar nuestra esperanza para que nada material nos detenga en este caminar hacia Dios. Nuestra meta debe ser la eternidad, el cielo.”

Multitudinaria procesión

En horas de la noche, la imagen del Cristo Moreno ingresó al Santuario de las Nazarenas, tras su cuarto recorrido procesional, acompañado de miles de fieles. A su paso recibió sendos homenajes de diversas instituciones públicas y privadas.

Su próxima salida por las calles de Lima se realizará el próximo jueves 28 de octubre, tras la Santa Misa que en su honor presidirá el Cardenal Juan Luis Cipriani en el cruce de la avenida Tacna y el jirón Huancavelica.

 

   
 

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