Lima, 11 de setiembre de 2005

 
   
 

Sólo en el matrimonio la donación es total,
precisa Cardenal Cipriani

La celebración por el Día de la Familia, fue ocasión para que cientos de padres, madres e hijos reflexionaran sobre su rol en el mundo, durante una jornada presidida por el Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne. El Pastor de Lima recordó que la familia no es un proyecto de la Iglesia sino un mandato de Dios.

“El único lugar en donde la donación es total es el matrimonio, razón por la que la institución del matrimonio de un hombre y una mujer para toda la vida es la única que genera a la única familia”.

Con esta frase, el Cardenal Juan Luis Cipriani resumió ante los asistentes a este Encuentro de Reflexión, realizado en el coliseo Mariscal Cáceres de Chorrillos, la esencia del amor conyugal, base de la familia y “reflejo del amor de Dios, quien creó al varón y mujer a su imagen y semejanza”.

Al referirse a este amor conyugal, destacó que el matrimonio es más que la sexualidad, que reduce el concepto de una persona que “nació por amor y para el amor”.

“Por eso la Iglesia quiere desde el primer momento explicar en el matrimonio esta donación de la persona: corresponde a la existencia de una peculiaridad responsable que supera completamente el orden puramente biológico y toca una serie de valores personales”, expresó.

Que no nos confundan: Familia sólo hay una

En su mensaje, enfatizó que es falso e inadmisible decir que hay diferentes tipos de familia. “Es un lenguaje que abre la puerta para confundirnos. Evidentemente uno puede decir que una familia no tiene padre o madre; sin embargo, clasificar las familias en diferentes tipos ya es confundirnos”.

En ese sentido, el Primado de la Iglesia en el Perú explicó que hay un solo tipo de familia: hombre, mujer e hijos fruto de un matrimonio para toda la vida. “La Iglesia colabora con todos los que pueden tener dificultades, pero no habla sobre diferentes tipos de familias”, destacó.

Sobre este tema precisó: “No se le puede llamar familia a cualquier tipo de unión y mucho menos matrimonio. La familia ha recibido un encargo divino: custodiar, revelar y comunicar el amor”.

Ante el mal llamado concepto de libertad, que conlleva al libertinaje, pidió a los asistentes no dejarse engañar por una misión del amor pasajero que no está sujeto a ningún tipo de norma.

Cuestionó la manipulación de la que actualmente el mundo es víctima y pidió a los padres de familia que asuman su deber y el derecho de educar a sus hijos que no pueden delegar ni siquiera en el Estado a través del Ministerio de Educación.

“Es un verdadero servicio para el bien de la familia y de la sociedad, pero de ustedes padres, depende que sus hijos puedan usar su libertad de manera responsable. Eso supone sacrificio. No pueden dejar la educación en el aire”.

En defensa de la vida

En este día, en el que estuvo acompañado por los Obispos Auxiliares de Lima, Monseñor José Antonio Egúren y Monseñor Adriano Tomasi, el Primado de la Iglesia en el Perú reiteró su defensa a la vida.

“La Iglesia sólo pide al Ministerio de Salud que en el caso de la píldora del día siguiente diga toda la verdad: que hay un efecto abortivo… Yo no quiero polémicas pero tampoco quiero mentiras. Quiero que se detenga la manipulación al pueblo peruano”, enfatizó.

Reiteró que la Iglesia reconoce que la vida es un bien primario. “Desde hace más de 40 años empezó una estrategia mundial para corromper a la mujer; corrompida la mujer, corrompida la familia; corrompida la familia, corrompida la vida; corrompida la vida, corrompida la sociedad y prácticamente ya lo lograron en los países más avanzados”, agregó.

En esta fecha especial pidió a las familias asumir su responsabilidad. “Hagamos esa gran cruzada en la Gran Misión “Remar Mar Adentro”, concluyó.

[Ver homilía completa]

   
 

Sala de Prensa
Plaza Mayor s/n. Lima. Tlf. 427-1217
prensa@arzobispadodelima.org

   
 

[Reseña histórica de la arquidiócesis]
[Peregrinación por las Iglesias de Lima][Advocaciones y santos peruanos]
[Mensajes del Santo Padre al Perú][Enlaces]