Lima, 27 de abril de 2006

 
   
 

Solemne Procesión y Misa por cuarto centenario de la muerte de Santo Toribio de Mogrovejo

Con motivo del Cuarto Centenario de la muerte de Santo Toribio de Mogrovejo, este jueves 27 de abril se realizó la Solemne Procesión de las reliquias del Segundo Arzobispo de Lima y Patrono del Episcopado Latinoamericano

Esta peregrinación, que se inició a las 6:00 p.m., contó con la presencia del enviado especial del Papa, y Arzobispo de Santo Domingo, Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, del Arzobispo de Lima, Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, asi como autoridades eclesiásticas del mundo, que han vendido especialmente para esta celebración.

La procesión partió desde el Convento de Santo Domingo, y recorrió algunas calles del centro de la ciudad hasta llegar a la Plaza Mayor de Lima, tuvo como finalidad revivir la historia de lo que ocurrió hace 399 años en esta ciudad. Un 27 de abril de 1607 se inhumaron los restos de Santo Toribio, y sus restos, traídos desde Zaña, fueron velados en el Convento de Santo Domingo.

Procesión por el Cuarto Centenario de su partida al cielo

La procesión se hizo a lo largo de las avenidas que dan a Palacio de Gobierno, el Atrio de la Catedral y el Palacio Arzobispal, que estuvo adornada de 18 alfombras florales, se llevaron tres reliquias importantes de Santo Toribio como el corazón y el dedo pulgar a cargo de las madres del monasterio Santa Clara, y del Rector del Seminario Santo Toribio, Monseñor Alberto Maraví Petrozzi, respectivamente.

Mientras que el relicario con su cráneo, fue escoltado por los superiores mayores de la ordenes religiosas, establecidas en la época de Santo Arzobispo; por el Obispo Castrense, Monseñor Salvador Piñeiro; los miembros de la Conferencia Episcopal Peruana, los obispos españoles de Valladolid y León, Monseñor Braulio Rodríguez Plaza y Monseñor Julián López Martín.

Sucesivamente lo hicieron el enviado especial del Papa, Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, Arzobispo de Santo Domingo y Primado de América; el Cardenal Francisco Javier Errázuriz Ossa, Arzobispo de Santiago de Chile y presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), seguido del Arzobispo de Lima y Primado del Perú, Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne; y los Obispos Auxiliares de Lima, Monseñor Adriano Tomasi, Monseñor José Antonio Eguren y Monseñor Carlos García.

El anda de la imagen del Segundo Arzobispo de Lima, que fue trasladada por los miembros de la hermandad del Señor de los Milagros.

Finalmente, a su llegada a la Basílica Catedral de Lima, las reliquias y la imagen de Santo Toribio fueron recibidas, con velas y aplausos, por decenas de religiosas y fieles, pertenecientes a distintas parroquias de la arquidiócesis, en un marco donde no faltaron de fuegos artificiales, el sonar de las campanas, y el centenar de velas encendidas que dieron realce a la procesión.

Misa Solemne en la Basílica Catedral de Lima

La Misa Solemne fue presidida por el Enviado Especial del Papa, Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez la cual fue concelebrada junto con el Cardenal Francisco Javier Errázuriz, Arzobispo de Santiago de Chile y presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), el Cardenal Juan Luis Cipriani, Arzobispo de Lima y Primado de la Iglesia Peruana, monseñor Rino Passigato, Nuncio Apostólico, y monseñor Miguel Cabrejos, presidente de la Conferencia Episcopal Peruana.

Durante su homilía, el Enviado Especial de Papa Benedicto XVI, manifestó que la celebración es justificada puesto que no hay ningún modelo mejor que el de Santo Toribio de Mogrovejo para un cristiano.

Añadió que Santo Toribio nos deja un claro mensaje, “los problemas del Perú son hoy muy distintos de los de su tiempo, pero no menos graves que aquellos”, problemas a cuya solución está obligada la Iglesia en virtud de su misión y función desde la verdad, desde la connatural e inviolable dignidad de todo ser humano y desde el mandato de amor que implica la justicia y el perdón”.

Destacó también que como instrumentos eficaces de su evangelización la Iglesia contó, bajo Toribio de Mogrovejo, con el Concilio Limense y su célebre catecismo.

“Ustedes cuentan con el Concilio Vaticano II y el nuevo Catecismo de la Iglesia en su versión más amplia y abreviada. Acudan una y otra vez a dichas versiones y familiarícense con ellas”, expresó el Cardenal, quien culminó su discurso pidiendo a los miles de fieles presentes que sean fuertes e intrépidos como el Santo Arzobispo.

En la Santa Misa estuvieron presente el Alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, el presidente del Congreso, Marcial Ayaipoma, y el canciller de la República, Óscar Maúrtua de Romaña


Congreso condecoró a Santo Toribio

Al término de la Santa Misa, el Presidente del Congreso, Marcial Ayaipoma, a nombre del Congreso de la República, condecoró a Santo Toribio de Mogrovejo con la con el grado de Gran Cruz en Grado Póstumo. Mientras que el alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, entregó la medalla de la ciudad de Lima al Santo Arzobispo.

Posteriormente, en ceremonia celebrada en el Palacio Arzobispal, el presidente del Congreso entregó la medalla del Congreso en el grado de Gran Oficial al Enviado Especial del Papa Benedicto XVI, Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez.

 

   
 

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