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Lima, 16 de enero de 2006 |
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Entrevista al Cardenal Cipriani aparecida en la Revista Detalles A continuación trascribimos algunas reflexiones acerca del momento actual que hace el Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, en entrevista concedida a la Revista Detalles, mes de diciembre de 2005 - Cardenal, acaso no era usted un joven más para militar que para sacerdote?
- Pero eso, más que bueno o malo, es necesario Sí, usted tiene razón, es necesario. No obstante me percato que el hombre que es así, muchas veces es incómodo frente a quienes no coinciden con él. Entonces, el líder o el hombre con ese temperamento, no piensa en el cómo queda frente a los demás, como cae ante la gente, que acogida tiene; porque lo único que le interesa es defender la verdad. - Lo percibo en los últimos tiempos algo subterráneo, catecúmeno, ¿acaso es una cura de silencio?, ¿estoy en lo correcto Cardenal? Es una buena observación. Es un tema complejo que cualquier
persona inteligente hubiera hecho. Porque ha estado de moda, especialmente
en los años pasados, insultar, maltratar, llenar de difamación
a cualquiera. En un medio donde predomina echar la basura y el lodo
a cualquiera, nadie está seguro de que no acabará contaminado
con la mentira. Si hubiera, en cambio, un ideal superior en riesgo,
entonces no interesarían estos motivos, pero no habiéndolos,
entonces pensé: “vamos a alejarnos un poquito de tanta
basura para no estar participando en ese ‘deporte’ vano
e innoble de maltratar a los demás”. - Acaso su nueva actitud podría ser no del todo conveniente para un pueblo que camina casi sin esperanza. Usted probablemente sea el baluarte que necesita, la voz clara que ya no se escucha. No, mira, los que me extrañan son algunos medios de comunicación
porque llenaban las primeras páginas con mis respuestas, a veces
un tanto intemperantes o como quiera calificárseles. El Pueblo
de Dios me ofrece abundantes elementos muy concretos para estar y hablar
con ellos; hace poquísimo he estado en Ayacucho, la semana pasada
en Arequipa en el estadio San Agustín, con 40 o 50 mil personas
animadas de un calor y cariño que me emocionaron; he estado en
Ica en un Congreso Eucarístico en el Santuario de Yauca, donde
unos 4 o 5 mil fieles me expresaron su cariño. Por doquier la
gente me pide una bendición, o quiere tomarse una fotografía
con su Pastor, o que les diga unas palabras de cariño. - Como sacerdote, está claro que Jesús es su líder y él echó a los mercaderes del templo a latigazos, ¿más o menos eso hará cuando sea necesario Cardenal? Esa es la ira santa. A Cristo lo motivó el que estuvieran engañando
a sus hijos... lo que era casa de oración la habían convertido
en mercado, los sacerdotes judíos solicitaban a sus fieles un
sacrificio comprando una tórtola o un animal que se lo entregaban
en sacrificio por el pecado, por la purificación. Fuera del templo
se había convertido en un mercado enorme de gente que traficaba
con la devoción. Jesús cuando va a rezar encuentra este
mercado y, efectivamente, tumba las mesas en las que se está
cambiando dinero. Ve que su casa está convertida en cueva de
ladrones. Su razón de ser como Hijo de Dios es reconciliar al
pueblo con su Padre y se encuentra con que el elemento de reconciliación
se ha convertido en un elemento de comercio, la corrupción total
de la fe. - ¿El Perú está convertido en ese templo? Y sí así cree usted, ¿quién empuñará el látigo, quien tiene el fondo moral que lo califique para ello? Es un ideal que creo que compartimos, pero hay que ser muy honestos. El líder no puede engañar, los medios de comunicación no están dispuestos muchas veces a dar a conocer estas cosas, hay una desorientación tanto en los medios como en los lectores, hay una excesiva inquietud por el escándalo vano, por el hecho policial, por la simple denuncia infundada; es toda una cultura que está llegando a su final, son sus últimas huellas desagradables. - ¿Y cuál cree que la reemplazará? Yo creo que vendrá una nueva cultura lentamente pero de amor, ilusión por la belleza; por ejemplo en la música, en el arte, en el deporte, en la familia, en la juventud, en el amor humano y cristiano. Yo creo que nos estamos hartando de toda esta “cultura” basura; por ejemplo en lo político, vemos que a la gran mayoría de la gente no le interesa la política partidaria tal cual es hoy, nadie confía en que el político va a cambiar el país. - La navidad ya está con nosotros, ¿qué le quiere transmitir a su rebaño Cardenal? Que tenga y atesore mucho entusiasmo, ese es el regalo de Dios. Él nos regala ese día, la ocasión de mirar las cosas de otro modo, que eso permanezca, que eso quede, que quede lo que inaugurara Jesús. ¿A quiénes se aparece Jesús?, se aparece a los pastores, a la gente más sencilla y al cabo de una semana se aparece a aquellos reyes ricos que vienen de Oriente... son dos contrastes. Los pastores vienen inmediatamente, no hagamos explicaciones de otro estilo, dejemos que Jesús hable, ábrele el corazón y deja que la paz invada tu vida, invada tu corazón; la paz es un bien supremo, es la tranquilidad en el orden, decía San Agustín ¡Reconcíliate con Dios!
- Finalmente Cardenal, ¿cómo va la campaña del sencillo con Wong? Va extraordinariamente bien. La gente posiblemente no se da cuenta que con ese sencillo hemos atendido este año a más de medio millón de personas con problemas de salud o alimentación, o a mujeres maltratadas a las que se les ha atendido laboral y sicológicamente, o una guardería en donde hay niños que sus madres dejan durante el día para poder ir a trabajar. Y ¿qué le ha costado a ese cliente de Wong, en ese clima tan acogedor de sus tiendas?, le ha costado 8, 10 o 15 centavos, lo que haya sido. Yo les agradezco infinitamente porque de ese pequeñísimo esfuerzo, unidos, se están haciendo maravillas, vayan a Manchay donde estamos haciendo un Instituto Superior Tecnológico, vayan a Yerbateros en El Agustino, a Barrios Altos donde funcionan comedores, postas médicas. No queremos hacer ruido (otra vez muestra su buen humor y su carcajada fácil), ese es otro de mis defectos. Me cuesta mucho hacer propaganda con los pobres, me cuesta hacer propaganda de lo que hacemos aquí y allá, no es mi estilo el marketeo con la pobreza. Yo les agradezco infinitamente a los señores Wong y oro mucho
por ellos porque tienen un corazón realmente cristiano, porque
lo hacen con mucha sencillez y con mucha naturalidad, tampoco hacen
propaganda con su ayuda, simplemente lo hacen. Que Dios los proteja. |
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