“La parte material no es lo que define nuestra
vida sino la parte espiritual. Por eso, hoy en día, no hablemos
tanto de lo material, sino de lo espiritual, que es más barato,
y da mucha más alegría y paz”, manifestó el
Cardenal Juan Luis Cipriani, durante la Misa dominical celebrada este
domingo 12 de noviembre en la Basílica Catedral de Lima.
Durante
su homilía, el Pastor de Lima señaló que en la
actualidad vemos que ese amor con obras muchas veces se fija más
en la parte puramente material; es decir, condicionamos el querer con
la compra de cosas materiales, cuando en realidad si uno quiere de verdad
debería escuchar, perdonar, ayudar, obedecer y manifestar otros
valores del espíritu”.
“Debemos revisar esa rectitud interior, no lo que se ve, sino
lo que no se ve, lo que solamente Dios y tú conocen. En ese rincón
en que se da el encuentro del amor del Señor contigo, en ese
encuentro de la meditación sincera, recta y transparente, se
encuentran esos valores espirituales”, expresó.
Afirmó
que vale la pena volver a revalorar los valores espirituales, para darles
más importancia en la casa, en el trabajo y en la familia. De
esta manera, se podrá rescatar el cariño, el agradecimiento,
el perdón y la amabilidad en el hogar y en los diferentes ámbitos
de la sociedad.
El Arzobispo de Lima también dijo que a veces nos encontramos
con gente que puede tener muchos bienes materiales pero es pobre por
dentro, porque le falta cariño, amor, entrega y sinceridad. Aunque
hay gente que no tiene nada y también tiene odio, cólera,
fastidio y tristeza.
“Por eso, Dios nos ha dejado a su Hijo para concedernos la Eucaristía
como la fuente de todos los valores espirituales, así como la
Confesión como la fuente de la paz y el perdón”,
concluyó el Cardenal Juan Luis Cipriani.