Lima, 6 de abril de 2007

 
   
 

Cardenal Cipriani: “El Camino hacia la felicidad pasa por la Cruz”

Durante su reflexión en el tradicional Sermón de las tres horas o de las siete palabras, el Cardenal Juan Luis Cipriani exhortó al pueblo católico a no aceptar las cruces sin Cristo. “No aceptes las cruces sin Cristo y tampoco busques a un Cristo sin Cruz”, expresó. También reiteró su oposición al aborto.

La cruz no tiene porqué tener una connotación negativa, a pesar que implique negarse a uno mismo, señaló el Arzobispo de Lima, quien recurrió a ejemplos de la vida cotidiana como levantarse temprano cada mañana, el respetar maneras de ser diferentes o estar alejado de la familia, como ejemplos de la cruz diaria de cada cristiano.

“Si tienes tu esposa o tu marido, vive la fidelidad con ellos, ¿porqué estar buscando otras cosas?, niégate, eso no es bueno, dedícate a tu propio hogar, a tus propios hijos. Lo mismo en el trabajo, niégate a la flojera, pon ilusión en lo que haces, son palabras de Jesús que desafían la lógica mundana”, dijo el Pastor de Lima durante el sermón de las tres horas.

Defender la vida del no nacido

“Mientras esté aquí (en la arquidiócesis de Lima) defenderé la vida de los no nacidos, no es una idea, ni una obsesión sino un deber gravísimo de defender la vida de los que están por nacer”, sostuvo. “No podemos dormir cuando se acecha queriendo matar a los niños con todo tipo de historias”, agregó el Pastor de Lima.

Al igual que en la Misa de la Cena del Señor celebrada el jueves Santo, el Cardenal Juan Luis Cipriani manifestó nuevamente su agradecimiento a las mujeres peruanas; especialmente a las mamás por ser columnas de la familia y soporte de la sociedad. “Cuántas veces la fuerza de la mujer nos hace llevadero el dolor”, indicó.

“El Pecado es tan antiguo como la humanidad”

“El pecado es una desobediencia a Dios, es la soberbia de decir que no lo necesitamos (a Dios) porque sabemos lo que hacemos y que si necesitamos ayuda, le avisaremos”, señaló el Cardenal Juan Luis Cipriani al comentar la sétima palabra de Cristo en la Cruz “Todo está cumplido”.

“Ahora se habla tantas veces con ligereza, como si pecado fuera un susto, como si el pecado fuera una noticia medieval, oscurantista, conservadora; el pecado es tan antiguo como la humanidad; y, sino, pregúntenle a Adán y Eva, cómo vamos nosotros, en pleno siglo XXI a decir no hay pecado; eso, es una idea que la iglesia promueve, -no hermanos-, lo primero que le pido al Señor de los Milagros, es ilumina nuestra mente, despierta nuestra conciencia y no seamos tan ligeros”, expresó.

Dejar de lado a la mentira

“Qué es lo que dice Dios, deja muerta la mentira, deja de hablar mal de los demás, cómo destrozamos la familia, el ambiente y los amigos sembrando el veneno de la crítica, fuera crítica, ayudémonos”.

El Pastor de Lima tuvo palabras para los padres de familia e hijos: “Dile, hijo mío vamos adelante, no te desahogues diciéndole barbaridades; y a ti, hijo, contempla a tu padre que se esfuerza, que trabaja, dale una mano, no lo engañes, esa lengua que destroza hogares y dignidades, ¡las honras!, ¡No! ; ¡hay que enterrar la mentira!”.

Por otro lado, el Cardenal Cipriani también se refirió a uno de los males que afectan a la sociedad. “Hoy se habla mucho de corrupción, vamos a decirlo en castellano que se entiende mejor; robo, corrupción es un término muy refinado, robo, comprar a la gente, para qué usar palabras tan refinadas, el séptimo mandamiento es no robar y el octavo es no mentir, entierra la mentira, entierra el robo, procuremos vivir en un clima de hermanos, entusiasmados”, señaló.

Tiempo de entusiasmo y esperanza

El Arzobispo de Lima también comentó la reciente clasificación al mundial de fútbol del seleccionado sub-17. “Hace unos días vivimos ese tiempo de gozo por un resultado deportivo, pues da gusto el que tengamos esa ilusión de -entre todos- ir armando un país y un Perú en todos los sentidos: deportivo, familiar, educativo, de desarrollo, de respeto, de orden público y -poco a poco- entre todos. ¿Porqué salen bien las cosas?, porque -en primer lugar- dejamos esas malas costumbres que son pecados.

Hablar más de la vida eterna

El Cardenal Juan Luis Cipriani recogió unas recientes palabras del Papa Benedicto XVI al señalar que en este tiempo se habla poco de la vida eterna, cuando es muy importante recordar el destino eterno, pues es un incentivo que nos anima a luchar en esta vida.

También expresó que es muy bonito tener amigos, pero que –en esta época- también qué difícil es tener amigos, que sean leales y que acompañen a uno, no sólo en las buenas sino también en las malas. Finalmente, expresó que como Pastor quiere, comprende al pueblo de Lima y manifestó que siempre estará con el pueblo, a quien está agradecido infinitamente por su cariño.

En el sermón de las 7 palabras también participaron como predicadores: Monseñor Adriano Tomasi, Obispo Auxiliar de Lima; Monseñor Andrés Berríos Piedra, Vicario General de la Arquidiócesis de Lima; Monseñor Armando Briceño, Párroco de “La Encarnación”; el Padre Agustín Crespo, Prior Provincial Nuestra Señora de Gracia; el Padre Armando Chico, párroco de “San Pablo y Nuestra Señora del Carmen” y el Padre Juan Mendoza, párroco de “Nuestra Señora de la Reconciliación”.

   
 

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