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Lima, 8 de abril de 2007 |
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Estamos convocados a dar testimonio que Cristo vive El Cardenal Juan Luis Cipriani celebró este domingo 8 de abril la Santa Misa de Pascua de Resurrección en la Basílica Catedral, donde invocó a educar en la paciencia, en el realismo y en la humildad. “Sin humildad no hay nada”, dijo, invitando a imitar la humildad de María.
Señaló que el hombre y la mujer tienen en el trabajo la herramienta para amar y buscar a Dios. No son mundos separados, Cristo vive y le interesa toda nuestra vida. “El Papa Benedicto XVI nos recuerda que el Señor nos pide que llevemos a todos este anuncio del Cristo Vivo”, recordó.
Indicó que “estamos convocados a dar testimonio de que Cristo vive y quiere contar con cada uno para que ese cambio, esa paz, ese desarrollo, esa economía, esa familia, esa educación, esa salud y esa moral refleje que Cristo está actuando en la tierra”. Vivimos en un mundo donde hay un exceso de pensar en sólo el éxito, uniéndose muchas veces este al aspecto material, señaló el Pastor de Lima. “Es verdad que necesitamos casa, trabajo, comida, educación y salud, pero hay momentos en que esa dimensión material no se puede lograr, pero eso no es motivo para desanimarse porque Cristo está presente y vivo”, dijo. Elogio a la mujer y a la Virgen María
Pidió a la Virgen Santísima por nuestra patria para que nos llene de esperanza y alegría, y sepamos conjugar ese sano deseo de progreso y de unir al país. A la Misa de Pascua de resurrección asistió el Presidente de la República, Dr. Alan García Pérez, acompañado de su esposa, Pilar Nores de García así como tres de sus hijas.
Vigilia Pascual: “Hay que anunciar de modo alegre el mensaje que Cristo nos trae hoy”
“Hay que anunciar de modo alegre el mensaje que Cristo nos trae hoy. Junto a la luz hemos recordado la presencia de la eternidad, Jesucristo ayer, hoy y siempre”, expresó. Finalmente, el Pastor de Lima deseó a los fieles una muy Feliz Pascua de Resurrección y que no olvidemos que esta celebración es tan importante como la misma creación del universo, dos magníficas obras de Dios que el mundo debe recordar. |
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