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Lima, 17 de diciembre de 2007 |
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“Jesús es la gran causa de nuestra esperanza” “El Papa Benedicto XVI nos invita a tener en el alma el don de la gran esperanza, que es la venida de Jesús en el nacimiento para participar y encender una luz en nuestra vida”, manifestó el Cardenal Juan Luis Cipriani, durante al Santa Misa que presidió en la Parroquia “San Leopoldo”, en San Borja, el último domingo 16.
“Debemos pedir al Señor que nos de la fe y la esperanza, mientras nos preparamos para acoger el don, cuidarlo y cultivarlo con la oración en la familia, la vida recta, la cercanía en los sacramentos y la ayuda al prójimo”. El Cardenal Cipriani señaló también que esta época del año hay que vivir de la gran esperanza, no dejando que la religión católica se convierta en una ONG o una agrupación de gente bondadosa.
Pidió a la Virgen María que nos ayude a preparar en nuestro corazón esa gran esperanza y que nuestra vida no se deje oscurecer por las normales preocupaciones cotidianas. “Levantemos la mirada y encontraremos que en medio de las dificultades siempre estaremos alegres y en paz, porque Jesús la gran causa de la esperanza estará asentado en nuestra alma”, concluyó el Pastor de Lima. Antes del término de la Santa Misa, se llevó a cabo la lectura de un decreto de la Santa Sede en el cual se nombra al Padre Drago Balvanovic, párroco de “San Leopoldo”, Prelado de Honor de Su Santidad Benedicto XVI. Junto al Cardenal Cipriani concelebraron el Padre Fernando Olivera, párroco de “Santísimo Nombre de Jesús”; el Padre Rafael Reátegui, párroco de “Nuestra Señora de la Alegría”; el Padre Drago Balvanovic, párroco de “San Leopoldo” y el Padre Ángel Ortega, Vicario Parroquial de “San Leopoldo”. |
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